[Presente Relativo] | Where did it Go? | [Aventura T2]
#5
Valerie se quedó en silencio por unos segundos una vez escuchó las preguntas que venían de Shiroi. Las primeras peticiones no le resultaron fuera de lugar, de hecho en ese momento era lo más lógico y, por ello, asintió con la cabeza calmadamente, observando con atención cómo la contraria parecía interesada en el mapa. Volvió a verse algo más calmada y la sonrisa regresó con silencioso agradecimiento.

—Claro, no tengo problema con enseñártelo.

Se levantó de la silla, señalando su diestra en dirección al interior del mostrador, dándole el permiso para que así la mujer pudiera entrar. —Ven conmigo, por favor. Lo tengo un poco desordenado, espero que no te importe, con todo este tema no he tenido mucho tiempo de organizarlo todo correctamente. — Caminó finalmente en lo que era una puerta de madera que, pese a verse desde el lado donde estuvo Shiroi, ahora con la cercanía podría ver cómo lo abriría.

El interior estaba apilado de cajas y diversos productos de varios tipos. Entre todas ellas comenzó a buscar algo concreto y, cuando finalmente pareció llegar, se acercó a apartar un par de cajas. Sorpresivamente, pese a lo delgada que se veía, la fuerza no era algo de lo que careciera la mujer. Se sacudió las manos despreocupadamente una vez apartó tres del tamaño de su propio brazo y los dejó caer en un lado del suelo que estuviera limpio. Desde allí se apreció una caja similar, de un tamaño mediano, poco menos que las que acababa de retirar. Apoyó su codo sobre ella, dando un par de toques con el índice. —Estas son las que utilizamos para ese tipo de pedidos. — Se apartó, para así poder agacharse y tiró suavemente de la caja para terminar de sacarla y acomodarla frente a Shiroi y que pudiera apreciarla mejor. No parecía especialmente pesada, pero sí suficiente para que Shiroi pudiera sujetarla con ambas manos.

La madera, mientras tanto, tenía algunas marcas propias del uso pero en uno de sus laterales podía distinguirse claramente un pequeño símbolo pintado. Era el distintivo que Valerie usaba para identificar su propia marca, esa pequeña “firma”.


La madera tenía algunas marcas propias del uso, pero en uno de sus laterales podía distinguirse con claridad un pequeño símbolo pintado. Era el distintivo que Valerie utilizaba para identificar sus mercancías. —Mira bien aquí. — Golpeó suavemente el símbolo con uno de sus dedos. —Todas las cajas de ese cargamento tenían exactamente esta marca. No es algo especialmente complicado de copiar, pero sí lo bastante reconocible como para que alguien que sepa qué está buscando pueda identificarla. — Entonces, abrió la caja, que se encontraba vacía, para que la muchacha pudiera ver su interior y, si así lo deseaba, que pudiera tocarlo —Esta es exactamente del mismo tipo que las que desaparecieron. — Volvió a cerrar la caja y, antes de regresar a su asiento, frenó en seco, como si acabara de iluminarse algo en su cabeza.

—Ah, cierto, los uniformes.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro, por poco lo olvidaba. —Te puedo enseñar uno. — Esta vez se dirigió hacia un pequeño armario situado cerca del mostrador y, al abrirlo, sacó una prenda que parecía formar parte de la vestimenta habitual de sus trabajadores.


—No utilizamos nada demasiado llamativo como puedes ver. Solo una camisa sencilla azul, pantalones oscuros y este chaleco que tiene también nuestro símbolo. — Extendió la prenda para que pudiera observarla más detenidamente si así lo prefería. En uno de los lados del chaleco aparecía bordado el mismo distintivo que podía verse en las cajas tal y como había mencionado. —Los tres llevaban uno de estos cuando salieron con el cargamento. — Dejó escapar un pequeño suspiro tras una breve pausa. Esperó el tiempo que fuera necesario antes de guardar nuevamente el chaleco y regresar, esta vez sí, de vuelta al mostrador. Tomó entonces el mapa que había utilizado para explicar la ruta y comenzó a realizar una copia sobre una hoja limpia.

—Y esto también puedes llevártelo, por supuesto.  — Mientras dibujaba, Valerie fue señalando con el dedo algunos puntos concretos y, terminó marcando unos puntos concretos en un color rojo para que pudiera distinguirse del resto, señalando así mejor.

—Mira, aquí está mi establecimiento. Salieron desde este punto y siguieron por la calle principal hasta llegar a esta zona.

Marcó una pequeña intersección, la inicial parecía estar bien, yendo hacia el norte pero, en la parte de las colinas, tomar un desvío y terminar en un punto concreto entre las mismas y la zona de peligro, como si hubieran retrocedido. —Aquí deberían haber continuado recto. — Señaló ahora las colinas y bajó el camino con los dedos hasta donde ponía “Destino”, pero luego regresó al punto anterior. —Pero la persona que hablé con ellos dijo que los vio por aquí. — La mujer frunció ligeramente las cejas con algo más de molestia. —No tiene demasiado sentido. No hay nada relacionado con la entrega que pudiera obligarlos a desviarse... — Suspiró, terminando de entregar la copia y entregándosela directamente hacia Shiroi. —No es que sea un mapa demasiado preciso, pero creo que será suficiente para que te puedas orientar. — Valerie permaneció unos segundos observando el papel antes de levantar la mirada de vuelta a la muchacha... Y llegó la pregunta sobre la Marina. Su expresión pareció cambiar, rascando nuevamente de forma inquieta un lado de su pañuelo y suspiró.

—Bueno... verás... — Por primera vez desde que había comenzado a explicar el problema, Valerie pareció tener que pensar en qué decir antes de hablar. —Sí pensé en acudir a ellos, claro, no te equivocas, pero no lo hice inmediatamente. — Descendió la mano, cruzando ambas ahora sobre el mostrador, desviando la mirada ligeramente hacia la puerta, solo para luego volver la mirada hacia ella. —Cuando todavía pensaba que mis trabajadores simplemente se habían retrasado, pues les di un poco de tiempo con la esperanza de que volvieran pronto por sí mismos y me dieran una explicación y, cuando pasaron las horas y me di cuenta de que no era normal, sí que me planteé la idea de denunciarlo. — Fue entonces cuando, esta vez, hizo una leve mueca de asco inconscientemente, desviando la mirada unos escasos segundos antes de volver la mirada a la muchacha.

—La respuesta que recibí fue muy fácil para ellos.

Hizo una nueva pausa, elevando sus manos, ahora exagerando un poco más sus movimientos como si tratara de imitar a un varón de forma burlesca. —Me dijeron “sin pruebas de que haya ocurrido un delito no podemos movilizarnos solo porque una mercancía no ha llegado a su destino” “Ñiñiñiñiñiñi” Estúpidos inútiles... — Se encogió de hombros, siendo que aquello último lo susurró en voz baja después de la parte de burla final. —Me dijeron que esperase, y que preguntara por mi cuenta a los trabajadores del puerto, si conseguía averiguar algo de mis trabajadores o las cajas que volviera a informar... Y como ves eso hice... Pero fue totalmente inútil. A veces son tan vagos cuando no consideran que pueda ser importante... — Dejó escapar un suspiro, con una expresión algo más seria. —Parece que “sin pruebas no podemos hacer nada” es su mejor estúpida excusa para calentar sus sillas y rascarse sus partes. — Volvió la mirada hacia Shiroi, descendiendo sus manos y sacudiendo la derecha para aliviar un poco la tensión que Valerie pensó que había elevado. —Lo siento, no tienes la culpa, tampoco es buena idea hablar mal de los Marines... pero me tienen harta y... entre tú y yo. — Contempló una vez más a la puerta, y luego a la muchacha, con una mano a un lado de sus labios. —Estoy segura de que serán unos corruptos. Pero tú no has escuchado nada. — Guiñó un ojo, como si eso hubiera sido motivo suficiente para quitarse la molestia de encima con la pobre muchacha, para finalmente dejar escapar un suspiro cansado.

—Pero bueno, por eso puse el anuncio, porque como ves no siempre son tan... “útiles” como nos gustaría a los civiles. — No parecía demasiado satisfecha con aquella situación, pero tampoco daba la impresión de querer ocultar nada. —Si consigues encontrar a mis trabajadores, o al menos descubrir dónde terminaron las cajas, entonces podré volver a acudir a ellos con algo más concreto aunque no consigas recuperar nada. Ya estás haciendo mucho más de lo que crees, Shiroi. — Finalmente tomó una pequeña bolsa de tela que tenía bajo el mostrador y sacó varias hojas. —Aquí tienes también los datos de los tres trabajadores por si necesitas su información y así puedas reconocerlos.

Los documentos no contenían demasiada información, solo sus nombres, una pequeña descripción sencilla y algunos datos básicos sobre ellos. —Son personas normales. Han trabajado conmigo durante años y nunca me han dado problemas. Pero... Ahora que lo pienso... — hizo una pausa, con el dedo índice bajo su mentón, elevando la mirada de forma pensativa, como si una nueva idea se cruzara por su mente. —Uno de ellos solía tener familia cerca de la zona norte del puerto. No sé si seguirá viviendo allí, pero quizá pueda servirte si decides buscar por esa zona. — Entonces hizo una pausa despreocupada, sacudiendo la mano. —Perdón, no quiero hacerte perder tanto tiempo. Te agradezco de corazón que hayas podido prestarte a ayudarme. — Señaló el mapa, solo dejando entrever un corto silencio. —Ese hombre que me habló sobre lo que vio trabaja habitualmente en el muelle. Me dijo que estaba descargando mercancía cuando vio pasar las cajas. Me suena que mencionó que trabajaba para uno de los barcos mercantes que llegan por esa zona. No recuerdo exactamente cuál... ¿Creo que.... por una zona de descarga de muelles o algo así? — Hizo una nueva pausa, volviendo a ponerse en pie y rodear calmadamente el mostrador hasta donde se encontraba la mujer. —De momento esto es todo lo que puedo darte por ahora, querida. Espero que sea suficiente. — Finalmente tomó la llave que había dejado junto a la puerta y volvió a abrir el establecimiento para que la muchacha fuera libre de salir si así lo deseaba y, antes de verla alejarse, sacudió la mano alegremente, con una sonrisa de oreja a oreja.

—Si encuentras algo, vuelve a verme.

Valerie observó a Shiroi marcharse y permaneció unos segundos junto a la puerta antes de regresar al interior de su establecimiento. Quién sabe si pese a esa expresión angelical esa mujer pudiera ser de lo más lista y encontrar el camino que necesitara. Fuera por donde fuese que empezara la mujer, tendría la fe necesaria para conseguir lo que necesitaba.

Cajita de Tabaco
[Imagen: WuLqOn8.png]
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RE: [Presente Relativo] | Where did it Go? | [Aventura T2] - por Onizuka Jin - 08-10-2026, 09:54 PM

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