[Presente Absoluto - Aventura Tier 7] - Aquel que odia la música
#25
Las dos piratas de las Valar siguieron sin demasiada discusión al cuchitril en el que estaban viviendo temporalmente las dos gemelas. Al ver el estado en el que estaban viviendo, hasta la capitana de la tripulación pirata instó en ayudarles, sacado un pequeño saco que contenía tres millares de decenas de berries un gesto que, a pesar de su altruismo, las gemelas decidieron rechazar con elegancia. Bastante estaban por pedirles a continuación como para que, encima, le estuvieron dejando dinero también.

Mara y Dona - mientras Maki se mantenía de pie y fumaba, con el permiso de las dos hermanas -, de manera casi sincronizada, comenzaron a contar pues su historia, prestando las dos artistas suma atención a cada una de las palabras que salían por sus labios. La mujer de cabellos verdosos - casi recién emergidos después de su anterior estado alopécico - permaneció en silencio e impasible en todo momento, dejando recaer toda la toma de decisión en manos de Miyori. La mujer de corazón puro, en cambio, no podía evitar ver cambiada su expresión de la tristeza al asombro, conforme la historia de las hermanas continuaba. Y fue que, al acabar de revelarles el motivo del por qué viajaban de isla en isla, y de cuál era su verdadero objetivo, que Miyori decidió romper el silencio, declarando la deuda sin saldar que tenía con Dona, afirmando que estaría más que dispuesta a ayudarlas más, con una condición: que se retiraran del lugar en caso de que las cosas se complicaran.

Ante aquellas palabras, Mara y Dona se miraron la una a la otra, con un rostro de pena y confusión, permaneciendo durante algunos segundos en silencio, tras lo cuál, volvieron a anclar su mirada en los cristalinos ojos de la violinista.- De acuerdo - dijeron al unísono, con una expresión que no inspiraba demasiada confianza desde luego pero, al final, no les quedaba de otra si querían contar con la ayuda de las piratas.- La verdad, Miyori, yo tampoco entiendo que alguien pueda ser capaz de vender una fruta capaz de curar cualquier tipo de herida… - respondió a una de las dudas que planteaba la pelirrosa, bajando la mirada pensativa.- Pero si que tengo entendido que las frutas, cuanto más raras, a más precio se pueden vender… - volvió a fijar sus ojos en los de la melómana, esbozando una sonrisa que reflejaba pena.- Por desgracia, el dinero a veces es más poderoso que el poder sanar a las personas, ¿no crees? - concluyó Dona, exhalando un suspiro un tanto pesimista, al mismo tiempo que Mara daba una palmada mientras se ponía de pie.- Pero bueno, ¡no estamos para debatir sobre el capitalismo ni nada del estilo! - exclamó risueña, mientras se tocaba el vestido - una vez de pie - para que no se le viera ninguna arruga.- Como os ha dicho Dona, el plan es entrar en ese evento como si nada fingiendo ser una simples artistas… - empezó a hablar, entrecerrando los ojos mientras miraba a Maki.- Pero está claro que vosotras no sois artistas corrientes… Tenéis labrada cierta reputación como piratas, así que deberéis disfrazaros para ocultar vuestra identidad… - prosiguió hablando, pasando a señalar con su brazo derecho un armario empotrado que había en la habitación.- En ese armario podréis encontrar prendas de todo tipo para disfrazaros, nada mal, ¿eh? - comunicó a las dos piratas, al mismo tiempo que Dona se levantaba igualmente del sofá.- Cuando estéis lista, avisadnos y vamos yendo, ¿vale? Será importante que analicemos bien el edificio nada más llegar, y que veamos quién tiene la fruta… Aunque probablemente esté con el capitán de la banda pirata. - elucubró tras, lo cuál, las dos hermanas dejaron espacio para que las dos piratas hicieran sus cambios pertinentes.



Mientras tanto, en algún lugar de la Zona de Viviendas


La escena se ambientaba en una habitación pequeña parcialmente oscura y llena de humo por doquier. En ella, tan sólo reposaba un escritorio con algunos informes y una silla, sobre la que se sentaba una silueta ensombrecida por la poca iluminación del lugar. Tres toques se empezó a escuchar desde el otro lado de la puerta.- Adelante… - dejó escapar la silueta ennegrecida, quién sostenía en su boca un cigarrillo encendido. Tras aquellas palabras, la puerta se abrió, dejando abrir un hombre de blanco y uniformado, cuadrándose frente a la mesa y realizando un saludo marcial, consistente en posicionar su diestra junto a su frente. Era un marine. - Contraalmirante Mendes - saludó el marine de menor rango al hombre misterioso, quién daba una calada. - Estoy cansado de esperar que nuestro anfitrión el señor “Quemasoles” tenga tiempo para escucharnos. - se le veía claramente impaciente, exhalando una bocanada de humo en el proceso.- ¿Por qué no ha podido venir un vicealmirante como debería mandar? - preguntó, pasando por alto el hecho de que en unos días se celebraba la sesión para escoger almirante y que, por tanto, todos los marines de ese cargo se estaban dirigiendo a Marineford.- En fin… ¿Tenemos noticias sobre el caso de Roob, sargento Keroro? - llevó su mano derecha hacia el cigarrillo, iluminándose parcialmente debido a las brasas que aún permanecían en el extremo, revelando un guante blanco.- Me temo que no, contraalmirante Mendes, el artífice de ese asesinato no dejó demasiadas pruebas… - comentó el sargento, observando como su superior estrellaba el cigarrillo contra el cenicero, extinguiendo las pocas ascuas que podían quedar en él.- Sin embargo, si que tenemos constancia de dos cosas… - continuó, echándose el contraalmirante hacia atrás en el asiento, invitándole a que siguiera hablando.- Por un lado, tenemos información de que los piratas Centipede van a vender la ***** ***** no mi, al mejor postor, en la Zona de Viviendas, a cuatro calles de aquí. - detalló el sargento.- Los piratas Centipede se han hecho con una fruta valiosa, ¿eh? Pues no le durarán demasiado el chollo. - seguía estrellando el cigarrillo en el cenicero.- ¿Y ese otro asunto?  ¿Cuál es? - volvió a preguntar, pudiendo notar como la mirada de su subordinado se tornaba un tanto nerviosa.- Verá… Es que han sido vistos dos piratas de la banda de las Valar… Tocando música… Contraalmirante Mendes… - informó, con algo de terror infundado, viendo como los ojos del marine que se hallaba sentado en el despacho se irritaban, como si estuviera frunciendo el ceño.- Música… - musitó, mientras apretaba con fuerza el agarre que hacía con sus dedos al cigarrillo, haciendo que parte de su guante se desintegrara, al igual que lo hacía el propio tabaco.- Viendo que el “Quemasoles” no se digna a recibirnos aún, le haremos primero una visita a los piratas Centipede… - Apoyó las manos sobre el escritorio, ayudándose de ese movimiento para levantarse.- Y después me encargaré personalmente de eliminar de la faz de la tierra la existencia de esas Valar y su música…Fufufufu… -




Unos minutos después, de vuelta a la escena de nuestras heroínas.

Después de un prudente caminar, tras haber salido de la andrajosa residencia que habitaban temporalmente las hermanas Dona y Mara, finalmente se cuadraron frente a un local de hormigón deteriorado y sin pintar, un edificio prismático de 30 metros de ancho, 20 metros de profundidad y 20 metros de alto. Contaba con dos plantas, poseyendo en cada una de las plantas 8 ventanas en la fachada, y 4 ventanas en cada una de las paredes laterales de la construcción. Frente a la puerta, se encontraban dos enormes seguratas, vestidos con traje y gafas de sol, que parecían estar resguardando la entrada. Por lo demás, no había ninguna entidad a la vista, solamente la que se podía detectar gracias al Kenbunshoku Haki, demostrando que, en el interior del edificio había casi 150 unidades personas por planta. Justamente, una de las presencias que se encontraba en la planta baja - casi junto a la pared contraria de la fachada -, sobresalía al resto, pudiendo intuir que podía poseer un nivel de poder similar al de Miyori, y bastante superior al de las gemelas. ¿Qué sería lo que harían a continuación las protagonistas de esta historia?



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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 7] - Aquel que odia la música - por Garnet D. Matlock - 15-10-2026, 11:44 PM

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