Krave seguía corriendo detrás del pelirrojo, la arena se resbalaba debajo de las botas con cada zancada y se notaba que el esfuerzo era mayor y poco a poco veía como se iba quedando atrás del pelirrojo.
-Si que corres rápido pelo fuego,Aham!-Gritaba Krave mientras una mancha amarilla de 2 metros le adelantaba muy rapido por el lado mientras gritaba como loco.
Pocos metros más adelante el humano frenaba en seco mientras nos decía que conocía un conejo que estaba muy rico. Krave no sabía exactamente a lo que se estaba refiriendo pero estaba seguro que este chico era la cosa más extraña que le había ocurrido en la vida. Mucho más que cuando encontró su cofre de monedas y más incluso que cuando comió un limon por primera vez.Correr por la playa aquel día le trajo recuerdos a Krave. Comenzó a recordar cuando era más pequeño y había hablado por primera vez con un humano. Le había tratado muy bien pero no por ello todos los humanos habían sido buenos con el Wotan. En ocasiones le había señalado y cuchicheado a sus espaldas mientras paseaba por la ciudad comprando cosas o haciendo algún recado para Max el tendero. Por no hablar de aquella vez que pusieron un cartel junto a la cala donde vive Krave donde ponía "Cuidado con el Monstruo". Aunque no paraba de pensar que habían sido niños su yo del pasado recordaba con vergüenza como había cosificado a todos los humanos por igual pensando que eran todos iguales y no podía estar equivocado. Algunos de ellos le habían dado a Krave trabajo, comida y en algún caso conocimientos, pues gracias a alguno de ellos podía leer y escribir y fue gracias a eso y al tiempo que pasó surcando el mar debajo de los barcos que había aprendido a navegar.
Me interesa lo que dices Joven Humano, Cuéntame más,aham-Dijo Krave cuando los alcanzo. Freno a cierta distancia y mientras respiraba más profundo poniendo los dos brazos en jarras escuchaba con atención a lo que ellos dos decían.
-Si que corres rápido pelo fuego,Aham!-Gritaba Krave mientras una mancha amarilla de 2 metros le adelantaba muy rapido por el lado mientras gritaba como loco.
Pocos metros más adelante el humano frenaba en seco mientras nos decía que conocía un conejo que estaba muy rico. Krave no sabía exactamente a lo que se estaba refiriendo pero estaba seguro que este chico era la cosa más extraña que le había ocurrido en la vida. Mucho más que cuando encontró su cofre de monedas y más incluso que cuando comió un limon por primera vez.Correr por la playa aquel día le trajo recuerdos a Krave. Comenzó a recordar cuando era más pequeño y había hablado por primera vez con un humano. Le había tratado muy bien pero no por ello todos los humanos habían sido buenos con el Wotan. En ocasiones le había señalado y cuchicheado a sus espaldas mientras paseaba por la ciudad comprando cosas o haciendo algún recado para Max el tendero. Por no hablar de aquella vez que pusieron un cartel junto a la cala donde vive Krave donde ponía "Cuidado con el Monstruo". Aunque no paraba de pensar que habían sido niños su yo del pasado recordaba con vergüenza como había cosificado a todos los humanos por igual pensando que eran todos iguales y no podía estar equivocado. Algunos de ellos le habían dado a Krave trabajo, comida y en algún caso conocimientos, pues gracias a alguno de ellos podía leer y escribir y fue gracias a eso y al tiempo que pasó surcando el mar debajo de los barcos que había aprendido a navegar.
Me interesa lo que dices Joven Humano, Cuéntame más,aham-Dijo Krave cuando los alcanzo. Freno a cierta distancia y mientras respiraba más profundo poniendo los dos brazos en jarras escuchaba con atención a lo que ellos dos decían.
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