Antes de poder saltar al mar, una luz encandiló sus ojos. Como antes, Mael no pudo defenderse y el dolor, que de por sí se expandía ya desde su cabeza hasta su cuello, se intensificó aún más. Esta vez si gritó, pero ni el dolor ni su grito la detuvieron de saltar al agua, en donde su voz se perdió en las profundidades. No podía ver, aunque podía sentir con esa habilidad que su capitán le había enseñado meses atrás, de ese modo se enteró de la presencia del barco o, mejor dicho, de su compañero y de los otros niños, tras de ella.
—¡Maldito humano!
Su voz no llegó a la superficie; sin embargo, su aura, de dulzura pasó a verse turbulenta, caótica, aunque no tanto como la de su compañero, al que sintió saltar sobre ella, junto con la presencia de alguien más, alguien a quien podía distinguir como uno de los niños, en específico, de la chica mayor a la que habían atrapado días antes, lo sabía porque, aunque el aura de ambos niños fueran del mismo color naranja, la de ella era solo un poco más brillante que la del muchachito al que Gill había dejado en el pesquero.
Guiándose por el aura del muchachito, la medusa rodeó el barco y dio un salto que la llevó hasta la cubierta, en la cual, apenas se apoyó, se agachó para palpar con sus manos la madera.
—¿Por qué no puedo ver? ¿Por qué, por qué? —Sus ojos rosas seguían intactos, pero sus retinas se negaban a responder, lo único que podía “presenciar” eran siluetas borrosas que poco o nada le servían para guiarse. —¿Qué me hizo ese desgraciado humano? ¡Agh! ¡Capitán! —En un grito desesperado, llamó a quien se supone que servía, pero no hubo respuesta, pues, lejos estaba aquel hombre de esa isla y del bullicio que su compañero y ella pudieran estar armando en el mar.
Así que, sola, la chica siguió palpando la madera, guiándose por su conocimiento perfecto de aquella embarcación en el que había viajado en los últimos meses, para llegar, casi que, arrastrándose, hasta puertilla que la llevaba hasta la cabina del “capitán”.
Más temprano que tarde, logró abrir la perilla y se encerró en aquel cuarto, justo en el momento que sintió el peso violento de alguien más sobre el barco. La chica medusa dejó escapar un jadeo de sorpresa, por un momento creyó que irían por ella, pero no…algo más estaba pasando, algo que provocó que un escalofrío recorriera su espalda justo cuando logró tocar el auricular de su den den mushi. Tenía la intención de descolgarlo, pero su acción quedó a medias.
—¿Qué…?
Miedo.
El miedo la dejó sin habla y fuera del barco, las cosas no eran distintas.
Hay algo a lo que Gill no estaba acostumbrado: A que le respondieran.
Su apariencia solía ser suficiente para intimidar a más de uno, quizá no entre su propia tripulación, pero si cuando salía al mundo, mucho más cuando su voz se imponía combinada con su aura sanguinolenta y, como cereza sobre el pastel, un rehén.
Con todo eso a su favor, el solía ser quien imponía miedo, no al revés, entonces… ¿Por qué ahora estaba tan tenso?
Sus manos se cerraron en puños fuertes, aplicando sin querer toda su fuerza en un solo punto. Olvidó por completo a su rehén, olvidó que mantenerla con vida era parte de su propia supervivencia, pero no pudo evitarlo, no cuando su cuerpo respondía por cuenta propia ante aquella presencia que no podía comprender.
¿Quién era?
¿Por qué su presencia era tan fuerte?
Sin pensar dos veces, alzó a la niña frente a si, ni siquiera se dio cuenta de lo que había causado cuando intentó usarla como bandera blanca para una tregua…una tregua que no llegó.
Todo pasó en un parpadeo.
Una especie de balas lumínicas vinieron directamente hacia ellos, atravesaron su “escudo” y luego golpearon su hombro, haciendo que soltara a la niña al mismo tiempo que salía disparado 5 metros hacia atrás. No cayó sobre el agua solo porque las garras de sus pies lo mantuvieron fijo en la arena, aunque, de todos modos, se inclinó. Sus manos enguantadas sujetaron sus rodillas y jadeó por culpa de aquel golpe que el marine lumínico le había provocado.
Miró hacia el frente, el agua se había teñido de un color rojizo, pero ya no estaba el cuerpo de la niña a la que se supone que usaba como rehén…eso solo lo hizo pensar en una cosa.
—Je, eres un idiota —. A pesar de que aún temblaba, el pirata sonrió, nervioso, pero dispuesto a realizar un nuevo movimiento.
El gyojin, aun con el corazón en la boca, se giró para alcanzar al marine que se había atrevido a llevarse al niño que reposaba en el barco pesquero y a la otra niña y aceleró su paso, reduciendo en poco tiempo los 34 metros que lo separaba del marine peliblanco, al mismo tiempo que alzaba ambos brazos y los cerraba en puños que aprovecharon la humedad que le otorgaba la cercanía al mar para conectar, de frente contra el marine que antes lo había atacado a él.
Los puñetazos fueron inevitables, la velocidad a la que llegaron no pudo ser prevista por ninguno de los dos marines como para evitar el golpe; sin embargo, producto del miedo que sentía el gyojin morena, no se movió de su sitio más que para dar un salto que lo situaba justo al lado de los niños a los que tenía en el barco, incluyendo la niña a la que antes había tenido de rehén y que ahora, por un impulso, estaba muerta.
—Je… ¿Siempre eres así de caótico? —Movió el cuerpo de la niña para que el marine se diera cuenta de lo obvio: Lo que había llevado consigo en su afán de acabar con él no era más que un cadáver…un cadáver que pudo haberse evitado. —Yo sí quería negociar, pero mira lo que TÚ le hiciste a ella… ¿Vas a hacerle lo mismo a los demás si eso implica acabar con nosotros?
El silencio en la costa se intensificó, solo era opacado por la marea y la brisa marina que ahora arrastraba consigo un olor a sangre que venía desde el cuerpo de la niña y del mismo gyojin, ambos con heridas similares, aunque en un cuerpo, era más letal que en el otro, evidentemente; sin embargo, si se observaba bien, el cuello de la niña estaba morado, flácido, caía de manera poco natural con respecto a su cuerpo: estaba roto.
El gyojin entonces alzó ambas manos, seguía temblando, pero no era tan idiota como para dejarse morir o capturar cuando podía negociar, además, estaba claro que hiciera lo que hiciera, no era rival para el marine, de hecho, el golpe anterior simplemente fue para ganar su atención, para hacer que lo escuchara…bueno, también porque lo carcomía la rabia al saber que este asqueroso humano podía superarlo.
—Marines —. Esta vez habló más alto, dirigiéndose también a Juan, pues no había pasado por alto la enorme forma rojiza con uniforme de la marina. —Puedo darles información si es lo que buscan, incluso podría dejar ir al resto de los niños si ustedes prometen dejarme ir a mí ¿No les parece un precio justo? —Movió su cabeza, intentando señalar el barco pesquero en el que había llegado. —Tengo documentos y contactos en ese barco que podrían ayudarlos a atrapar algo más grande ¿Eh? ¿Qué dicen? ¡Ah! Y no se preocupen por Mael —. Ninguno se había presentado, pero podían asumir que hablaba de la chica medusa. —Si necesitan a un culpable, yo mismo puedo entregárselas…es médico ¿Saben? De esas que hacen experimentos raros, pueden comprobarlo en la cabina del barco, si la llevan y muestran su laboratorio, nadie dudaría que es la causante de todo esto —. El gyojin seguía con las manos arriba, en una posición de rendición. Estaba dispuesto a aceptar los términos, a fin de cuentas, él nunca le juró lealtad a ninguno de sus compañeros piratas, entonces… ¿Por qué debía arriesgarse por ellos?
Mercado de Mariscos
Ahora soy yo quien les pide perdón~
Pasemos al turno = 5/10
Resumen
-Mael recibe el ataque de Shin antes de saltar al mar.
-Queda ciega por este turno, cuando llega al barco, palpa la madera para guiarse hasta la puerta de la cabina del “capitán”.
-Una vez en la cabina, intenta conseguir un den den mushi, pero de repente el miedo recorre su cuerpo.
-Fuera del barco, Gill siente el miedo que provoca el hao de Shin, lo que hace que se tense y apriete sus puños con TODAS sus fuerzas (no queda explícito en el texto, pero es evidente que mata a la niña al torcerle el cuello por el miedo).
-Levanta a la niña para usarla de bandera blanca como paz, no se ha dado cuenta que está muerta.
-Cuando el ataque llega, atraviesa primero a la niña y luego impacta en el hombro de Gill. El suelta el cuerpo y retrocede 5 metros.
-Se da cuenta, después de unos segundos, que el cuerpo de la niña ya no está…Nota que el marine se lo llevó.
-Para llamar la atención del marine, rompe la distancia que lo separaba de él y lo ataca con una técnica de gyojin karate (dual).
-Luego de atacar se acerca a la niña para comprobar que está muerta.
-Alza las manos en rendición y le habla a ambos marines, les ofrece información y a Mael con tal de que lo dejen libre…Sí, es un cobarde.
Detalles No Bélicos
-Tienen otra oportunidad de negociar~
Bélico
Defensa
-Hello~
No hay mucho que hacer aquí, primero vamos con Mael, quien recibe el ataque del hide de Shin.
PV = 2350 – 952 = 1398 PV (Aquí ya está restada su resistencia pasiva, que es de 100).
Mael recibe el hao de Shin también, pero al estar en el barco, escondida, esto no es relevante en este turno.
Ahora pasemos con los daños de Gill (Le hubieras dado más duro, Shin):
Primero, evidentemente recibe el estado de MIEDO gracias al hao de Shin, lo que causa el siguiente efecto:
Cita:Miedo
Fruto del pavor que sientes por la causa que sea, tu voluntad se reduce un 25%. Sucede cuando entras en línea de visión con tu objeto del karma Fobia, aplicando 3 turnos. Cada 50 puntos voluntad (una vez aplicado el efecto miedo) reduces un turno este efecto, siendo el mínimo 1 turno.
Considerando la voluntad de Gill, este efecto solo funciona en este turno.
Enfriamiento: 1/1
Aquí solo voy a aclarar una cosa y es que Gill tiene el karma de miedo, que según las guías de karmas, dice lo siguiente:
Cita:Cobarde: Ante el estado Miedo y Terror te acobardas más fácilmente, por lo que los efectos negativos aumentan en un +5% en el caso del Miedo y un +10% en el caso del Terror. [Incompatible con Valiente]
Karma: -4
Así que en verdad, hay que restarle 5% más a la voluntad de Gill, quedando de la siguiente manera:
Voluntad = 260 – 30 % = 182
Así que sus umbrales quedarían de la siguiente manera:
Esto no afecta mucho los cálculos que vienen, pero, si alguien tiene el karma de cobarde, tenlo en cuenta para la próxima que, aunque no haya diferencia en este caso, puede que si marque una diferencia en otros que no sean en una aventura tranqui.
Esto evidentemente causa las rupturas de Umbrales que Shin especifica en su post:
Para el daño 1: Se rompen los umbrales de 1 al 4.
Para el daño 2: Se rompen los umbrales del 1 al 5.
Por lo que, Gill se verá afectado por los siguientes efectos:
Cita:Confusión
Imposibilidad de reactivar instantáneamente el uso del haki o las transformaciones de frutas del diablo que acaben de ser cortadas. Sucede cuando rompen tu cuarto umbral y se mantiene durante la primera mitad de tu turno.
Cita:Desorientación
Estado que dificulta la percepción y el entendimiento. Baja INT y REF un 25%. Un daño íntegro contundente del 50% de tus PV en la cabeza o la entrepierna, pueden causar este efecto.
Ahora, aprovechando este espacio, aclaro lo siguiente. Shin en su post escribe esto:
Cita:Aquella energía que desconocía se extendió súbitamente antes de que el gyojin terminara de hablar, y tan pronto como su cuerpo quiso asimilar el miedo, el shock de potentísimos daños reemplazó cualquier tipo de sensación adicional, porque Shin no esperó a que la onda terminara de expandirse. Avanzó los treinta y cuatro metros que lo separaban del bote, aterrizando en el susodicho y al lado de la otra presencia mientras se daba la vuelta, y tan pronto como detectó la figura del enemigo, a quien ya tenía ubicado, y sin darle ningún tipo de margen de reacción le apuntó con sus dos manos, extendiendo la dirección de sus dedos índice y corazón al hombro derecho de la criatura acuática, pues sostenía el agarre con la zurda, disparando sendas partículas de luz concentradas que le produjeron un fuerte empuje diagonal hacia esa dirección de un total de cinco metros, obligándolo a soltar a la niña y alejándolo de ella.
Es decir que usa su haki antes de moverse primero HASTA EL BARCO y luego se gira para atacar, es verdad que corta la conversación, así que es en ese momento en que Shin se mueve del punto A al punto B en el que Gill se tensa y aprieta sus manos aplicando sobre el cuello de la niña 345 de fuerza (de hecho, es más si contamos que esto sería un “golpe blanco” con guantes de combate de T4. Les dejo el cálculo: Daño = 80 + (0.4*345) + 345 = 563). Consideremos que la niña es un NPC sin ficha, por lo que un daño así la materia sin dudar.
Además, el momento en que la mueve frente a sí, es cuando Shin está disparando, es verdad que el no reacciona ni ve el ataque, es un movimiento producto del miedo, así que sí, hay posibilidad que la niña quede en la línea de fuego, aunque OJO, en este momento, ya está muerta.
Así que, niños…como dije arriba, yo les pido perdón~
ofensivo
Bien, pasemos a los ataques de Gill.
Primero, calculemos cuánto puede moverse: 345/10 = 34.5, redondeado a 35, así que sí...alcanza para moverse los 34 metros que lo separan y el metro extra que se mueve luego de hacer el ataque.
Ahora si, pasemos a los daños...Como buen Gyojin, Gill usa la siguiente técnica:
Samegawara seiken («Verdadero golpe de tiburón de tejas»):
Gyojin Karate
6
Información
Requisitos: Nivel 23 | 140 Fuerza | Conocer Yonsenmaigawara seiken.
Daño: 160 + 3,3xFuerza
Coste: 450 de energía
Efecto:
Empuja diez metros y baja 5% el requisito de derribo.
Enfriamiento:
Tres turnos
El usuario lanza un puñetazo al pecho de su oponente, pero no haciéndolo con fuerza sino manipulando el vapor de agua para que el golpe atraviese al oponente, lo suficientemente fuerte para derrotar a un enemigo de un golpe.
Código: karate007
Esta la hace en dual, lo que es posible gracias a que tiene mucho más de el doble de fuerza que la técnica requiere para ejecutarse.
Además, utiliza unos guantes T4, como especifiqué en su inventario:
Guantes
Objetos bélicos
4
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 0,4 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 200000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes004
Así que los daños quedarían de la siguiente manera:
Daño guantes = 80 + 0.4*Fuerza = 80 + 0.4*345 = 80 + 138 = 218
Daño ataque = 160 + 3.3*Fuerza = 160 +3.3*345 = 160 + 1138.5 = (1298.5) 1299
Daño ataque + guantes = 1299 + 218 = 1517 – 100 (Resistencia Pasiva) = 1417
Recordando que Gill realiza está técnica dual, por lo que el daño final para Shin sería de: 1417 + 1417 = 2834, así que el total de PV de Shin sería: 862
Aclaro que esta técnica aplica el efecto: DERRIBO, el cual dice lo siguiente:
Cita:Derribo
Caes al suelo cualquier acción de desplazamiento en el suelo y para levantarte la ejerces al 50% de tu agilidad. Si te dañan el 40% de tus puntos de vida de manera íntegra (tras restar la resistencia pasiva) te derriban.
A ver, el 40% de tu PV es de 1478 y con eso te habrías salvado; sin embargo, la técnica le quita 5% a ese 40, así que calculando el 35% de tu PV da 1293.6 (1294, redondeando) y el ataque hace 123 puntos más, así que quedas en el suelo.
Ahora…¿Ve Shin venir el ataque?
Esto se ve con un agilidad de Gill vs Reflejos de Shin:
Gill = 345 agilidad vs. Shin = 272 Reflejos
Lo siento, recibes el ataque de Gill sin posibilidad de réplica, debido a que te supera por mucho más de 21 en cuanto a agilidad, para este cálculo me baso en el siguiente cuadrito:
Estos ataques hacen que se rompan tus siguientes umbrales:
Cita:Primer umbral: Se verán interrumpidas las acciones que requieran de una concentración.
Segundo umbral: Se verán interrumpidas las acciones que requieran de una carga o concentración.
Tercer umbral: Se verán interrumpidas cualquier tipo de acción, así como técnicas que requieran de un mantenimiento en el tiempo.
Así que nada de seguir usando Kōshin.
Con esto cierro mi turno bélico (Juancho, te has salvado)~