16-10-2026, 06:50 PM
Aprovechando la diferencia de velocidad que tenia respecto a mis dos compañeros, consegui adelantar al pelirrojo durante la carrera y dejarlo atras con facilidad. Sin embargo, no tarde en percatarme de que el humano habia frenado en seco poco despues de que lo superara, hundiendo los talones en la arena mientras alzaba los brazos por encima de su cabeza y comenzaba a soltar aquella atropellada explicacion.
Reduje ligeramente el ritmo y me gire hacia el, observandolo con una mezcla de curiosidad y desconcierto. Despues de aquella huida tan poco discreta, esperaba cualquier cosa de su parte, pero desde luego no que pasara de suplicar por su vida a intentar llegar a un acuerdo con nosotros. Aunque despues de escuchar sus palabras, no estaba del todo seguro de que la situacion hubiese mejorado demasiado.
Me quede escuchando aquella explicacion atropellada sobre la coneja, las sandias y lo deliciosa que estaba supuestamente estaba su carne. Por un momento no supe muy bien que cara poner. Aquel humano habia pasado de suplicar por su vida a describirnos las bondades culinarias de una conocida suya, y todo ello sin apenas tomar aire. Aunque he de decir que despues de tanta carrera y los golpes que habia recibido me estaba entrando el hambre.
—Espera, espera...¿Me estas diciendo que, para salvarte el pellejo, has empezado a contarnos lo apetitosa que podria resultar una conocida tuya PURU?— pregunte, señalandolo con uno de mis tentaculos—. Menuda forma de hablar de tus amistades pelirrojo BURUBURUBURUBURU.
Solte una carcajada y negue con la cabeza.
—Aunque ahora me has dejado con la curiosidad. ¿Quien es esa tal Vixen? Porque, por como la describes, parece que deberia preocuparme mas por ella que por ti.
No sabia quien era aquella tal Vixen, pero por la descripcion que acababa de escuchar me habia dejado mas preguntas que respuestas. ¿Una coneja de dos metros? ¿Y que clase de persona iba por ahi hablando de sus conocidos como si fueran platos de una taberna? Desde luego, aquel humano tenia una manera bastante peculiar de presentar a la gente.
Poco despues Krave consiguio alcanzarnos y freno a cierta distancia de nosotros. Me hice ligeramente a un lado para dejarle espacio mientras retomaba la conversacion con el pelirrojo. Mi compañero parecia realmente interesado en conocer mas sobre aquel humano, y no solo por la fuerza que habia demostrado durante nuestro anterior enfrentamiento.
Mientras tanto, mi mirada permanecio un instante sobre el humano. Su reaccion me hizo recordad que no todo el mundo estaba acostumbrado a encontrarse a alguien como nosotros. Para algunos, bastaba con ver nuestro tamaño o nuestra apariencia para decidir que clase de criaturas eramos, sin molestarse siquiera en averiguarlo.
No pude evitar pensar en las veces que me habia ocurrido algo parecido. En Water Seven, mas de una mirada habria bastado para hacerme entender que no era bienvenido y mas de una puerta se me habia cerrado antes de que pudiera demostrar nada. Claro que, en mi caso, tampoco habia ayudado demasiado mi costumbre de pintar paredes ajenas y meterme en problemas con quienes creian tener derecho a decidir donde podia expresarme.
Una sonrisa ladeada aparecio en mi rostro al recordar aquellos tiempos. No podia decir que todas las personas que me habia encontrado hubieran sido iguales, ni que yo hubiese puesto siempre de mi parte para causar una buena impresion. Al fin y al cabo, nunca habia sido especialmente bueno obedeciendo normas que consideraba absurdas. Aun asi, habia una diferencia entre que alguien te juzgara despues de conocerte y que decidiera quien eras con solo echarte un vistazo.
Volvi a prestar atencion al pelirrojo, sin dejar que aquellos pensamientos me borrasen del todo la expresion divertida. Parecia convencido de que tenia delante a dos monstruos hambrientos, y, aunque su manera de demostrarlo resultaba bastante comica, tampoco podia reprocharle que desconfiara de unos desconocidos.
—Bueno, al menos parece que no todos los humanos son tan malos como para salir corriendo nada mas verte —comente finalmente, dirigiendole una sonrisa burlona a Taito—. Aunque este casi nos ha organizado una competicion de velocidad antes de darnos la oportunidad de hablar tranquilamente BURUBURUBURUBURU.
Deje escapar una pequeña risa y me encogi de hombros. Despues de todo, juzgar a alguein por su primera impresion podia llevarte a equivocarte bastante, Y, aunque el pelirrojo se habia esforzado en hacernos creer que eramos un par de monstruos hambrientos, empezaba a sospechar que su comportamiento tenia mas que ver con su peculiar manera de afrontar las situaciones que con una verdadera intencion de buscar problemas.
Volvi a fijarme en el, esta vez con una curiosidad mas sincera que burlona.
—Bueno pelirrojo, despues de toda carrera que nos has hecho echar, creo que te debemos al menos una conversacion normal— comente, mirando de reojo a Krave—. Aunque viendo como ha empezado todo, tampoco se si deberiamos esperar demasiado de ti.
Solte otra pequeña carcajada antes de cruzarme de brazos, dejando que mis tentaculos se acomodaran a mi alrededor aunque uno de ellos llego mas tarde a colocarse porque senti como sufria un ligero espasmo.
—Pero hay algo que si me interesa. Antes has dicho que sabes kung -fu, ¿verdad? ¿Que clase de combate practicas? Despues de como te las has arreglado para golpearnos de esa manera y salir corriendo, no voy a negar que me has despertado curiosidad PURU.
Incline ligeramente la cabeza, esperando su respuesta. Como alguien acostumbrado a luchar cuerpo a cuerpo, me interesaba conocer otras formas de lucha y descubrir que diferencias podia haber entre las tecnicas humanas y las que yo conocia. No todos los dias te encontrabas con alguien que presumia de saber kung-fu, te plantaba cara y despues anunciaba su retirada como si todo formara de un plan perfectamente calculado.
—Eso si, si vuelves a anunciar una tecnica secreta, espero que esta vez sea algo mas espectacular que salir corriendo PURU— añadi con una sonrisa traviesa—. Aunque reconozco que la huida ha tenido su merito choom, BURUBURUBURUBURU.
Solte una pequeña carcajada y dirigi mi mirada de reojo a Krave, intentando contener la risa por la posicion tan divertida en la que se habia parado a hablar. Despues volvi a centrar mi atencion en el humano, dispuesto a escuchar que tenia que decir sobre aquel misterioso kung-fu, y si se daba la ocasion, descubrir algo mas sobre la peculiar gente que conocia.
—Y para darte un poco mas de confianza— dije con determinacion y una sonrisa en mi rostro— mi nombre es Wheke Ta Moko. Quiza antes no pudiste escucharlo por el susto de nuestras apariencias, pero creo que siempre es importante saber bien los nombres de las personas con las que hablas para poder formar un vinculo con ellos PURU.
Al menos, ahora que habiamos dejado atras la persecucion, quiza pudieramos mantener una conversacion sinque nadie tuviera que salir corriendo. Aunque, tratandose de el, tampoco me habria atrevido a darlo por seguro.
Reduje ligeramente el ritmo y me gire hacia el, observandolo con una mezcla de curiosidad y desconcierto. Despues de aquella huida tan poco discreta, esperaba cualquier cosa de su parte, pero desde luego no que pasara de suplicar por su vida a intentar llegar a un acuerdo con nosotros. Aunque despues de escuchar sus palabras, no estaba del todo seguro de que la situacion hubiese mejorado demasiado.
Me quede escuchando aquella explicacion atropellada sobre la coneja, las sandias y lo deliciosa que estaba supuestamente estaba su carne. Por un momento no supe muy bien que cara poner. Aquel humano habia pasado de suplicar por su vida a describirnos las bondades culinarias de una conocida suya, y todo ello sin apenas tomar aire. Aunque he de decir que despues de tanta carrera y los golpes que habia recibido me estaba entrando el hambre.
—Espera, espera...¿Me estas diciendo que, para salvarte el pellejo, has empezado a contarnos lo apetitosa que podria resultar una conocida tuya PURU?— pregunte, señalandolo con uno de mis tentaculos—. Menuda forma de hablar de tus amistades pelirrojo BURUBURUBURUBURU.
Solte una carcajada y negue con la cabeza.
—Aunque ahora me has dejado con la curiosidad. ¿Quien es esa tal Vixen? Porque, por como la describes, parece que deberia preocuparme mas por ella que por ti.
No sabia quien era aquella tal Vixen, pero por la descripcion que acababa de escuchar me habia dejado mas preguntas que respuestas. ¿Una coneja de dos metros? ¿Y que clase de persona iba por ahi hablando de sus conocidos como si fueran platos de una taberna? Desde luego, aquel humano tenia una manera bastante peculiar de presentar a la gente.
Poco despues Krave consiguio alcanzarnos y freno a cierta distancia de nosotros. Me hice ligeramente a un lado para dejarle espacio mientras retomaba la conversacion con el pelirrojo. Mi compañero parecia realmente interesado en conocer mas sobre aquel humano, y no solo por la fuerza que habia demostrado durante nuestro anterior enfrentamiento.
Mientras tanto, mi mirada permanecio un instante sobre el humano. Su reaccion me hizo recordad que no todo el mundo estaba acostumbrado a encontrarse a alguien como nosotros. Para algunos, bastaba con ver nuestro tamaño o nuestra apariencia para decidir que clase de criaturas eramos, sin molestarse siquiera en averiguarlo.
No pude evitar pensar en las veces que me habia ocurrido algo parecido. En Water Seven, mas de una mirada habria bastado para hacerme entender que no era bienvenido y mas de una puerta se me habia cerrado antes de que pudiera demostrar nada. Claro que, en mi caso, tampoco habia ayudado demasiado mi costumbre de pintar paredes ajenas y meterme en problemas con quienes creian tener derecho a decidir donde podia expresarme.
Una sonrisa ladeada aparecio en mi rostro al recordar aquellos tiempos. No podia decir que todas las personas que me habia encontrado hubieran sido iguales, ni que yo hubiese puesto siempre de mi parte para causar una buena impresion. Al fin y al cabo, nunca habia sido especialmente bueno obedeciendo normas que consideraba absurdas. Aun asi, habia una diferencia entre que alguien te juzgara despues de conocerte y que decidiera quien eras con solo echarte un vistazo.
Volvi a prestar atencion al pelirrojo, sin dejar que aquellos pensamientos me borrasen del todo la expresion divertida. Parecia convencido de que tenia delante a dos monstruos hambrientos, y, aunque su manera de demostrarlo resultaba bastante comica, tampoco podia reprocharle que desconfiara de unos desconocidos.
—Bueno, al menos parece que no todos los humanos son tan malos como para salir corriendo nada mas verte —comente finalmente, dirigiendole una sonrisa burlona a Taito—. Aunque este casi nos ha organizado una competicion de velocidad antes de darnos la oportunidad de hablar tranquilamente BURUBURUBURUBURU.
Deje escapar una pequeña risa y me encogi de hombros. Despues de todo, juzgar a alguein por su primera impresion podia llevarte a equivocarte bastante, Y, aunque el pelirrojo se habia esforzado en hacernos creer que eramos un par de monstruos hambrientos, empezaba a sospechar que su comportamiento tenia mas que ver con su peculiar manera de afrontar las situaciones que con una verdadera intencion de buscar problemas.
Volvi a fijarme en el, esta vez con una curiosidad mas sincera que burlona.
—Bueno pelirrojo, despues de toda carrera que nos has hecho echar, creo que te debemos al menos una conversacion normal— comente, mirando de reojo a Krave—. Aunque viendo como ha empezado todo, tampoco se si deberiamos esperar demasiado de ti.
Solte otra pequeña carcajada antes de cruzarme de brazos, dejando que mis tentaculos se acomodaran a mi alrededor aunque uno de ellos llego mas tarde a colocarse porque senti como sufria un ligero espasmo.
—Pero hay algo que si me interesa. Antes has dicho que sabes kung -fu, ¿verdad? ¿Que clase de combate practicas? Despues de como te las has arreglado para golpearnos de esa manera y salir corriendo, no voy a negar que me has despertado curiosidad PURU.
Incline ligeramente la cabeza, esperando su respuesta. Como alguien acostumbrado a luchar cuerpo a cuerpo, me interesaba conocer otras formas de lucha y descubrir que diferencias podia haber entre las tecnicas humanas y las que yo conocia. No todos los dias te encontrabas con alguien que presumia de saber kung-fu, te plantaba cara y despues anunciaba su retirada como si todo formara de un plan perfectamente calculado.
—Eso si, si vuelves a anunciar una tecnica secreta, espero que esta vez sea algo mas espectacular que salir corriendo PURU— añadi con una sonrisa traviesa—. Aunque reconozco que la huida ha tenido su merito choom, BURUBURUBURUBURU.
Solte una pequeña carcajada y dirigi mi mirada de reojo a Krave, intentando contener la risa por la posicion tan divertida en la que se habia parado a hablar. Despues volvi a centrar mi atencion en el humano, dispuesto a escuchar que tenia que decir sobre aquel misterioso kung-fu, y si se daba la ocasion, descubrir algo mas sobre la peculiar gente que conocia.
—Y para darte un poco mas de confianza— dije con determinacion y una sonrisa en mi rostro— mi nombre es Wheke Ta Moko. Quiza antes no pudiste escucharlo por el susto de nuestras apariencias, pero creo que siempre es importante saber bien los nombres de las personas con las que hablas para poder formar un vinculo con ellos PURU.
Al menos, ahora que habiamos dejado atras la persecucion, quiza pudieramos mantener una conversacion sinque nadie tuviera que salir corriendo. Aunque, tratandose de el, tampoco me habria atrevido a darlo por seguro.
Whakawai Riri
