16-10-2026, 07:51 PM
Había recibido el apelativo tantas veces de parte del pelirrojo en tan corto tiempo que se había hecho inmune a que lo llamase así a cada rato, casi parecía una complicidad extraña entre ambos, por eso Kai no dedicaría una respuesta a las contrarias, tan solo se quedaría callado como el niño bueno que no era y seguiría disfrutando del platillo preparado. La rata ya lo había abandonado antes de que hubiese terminado de terminar el último trozo de carne, así que empujó la pizarra hasta dejarla al borde opuesto de la barra, un par de centímetros más alejado de su posición y se apoyaría sobre la barra con el codo y la cabeza sobre la palma de la mano del mismo brazo, disfrutando de la interacción de aquellos dos. Aunque la realidad era muy diferente, se estaba concentrando para no dejar salir toda la potencia en un solo disparo.
Haciendo un ejercicio mental y muscular estratosférico, mantuvo las compuertas cerradas, a ver cuanto tiempo podía aguantar, era un reto para si mismo. - A mi no me suena haber visto ninguno por aquí, ni sentido. Sus pasos hacen que me tiemblen los mofletes y el culo - Dijo convencido de que estaba añadiendo una información útil y crucial sobre la mesa. - Pues debes estar dormido chaval, porque era real - Terminó el vaso y se dispuso a tomar otro con la mano cuando llego el crujido de cuello del pelirrojo. Aquel camarero podía prometer haber sentido que los vasos vibraban la orden del oni. - Te voy a decir lo que llevaba - Se llevó el trapo al hombro, dejándolo colgado. - El uniforme de un marine. Eso es lo que llevaba. Tenía cuidado con no aplastar a la gente, no daba esa sensación de... - Detuvo su frase y dedicó una mirada al mitad oni. - ...incertidumbre - Se notaba a leguas que había cambiado la última palabra de la frase y en cuanto se giró hacia el peliblanco suspiró tranquilo. - Vais de parte de Rogelio - Puntualizó detrás de la barra. En su mente podía regocijarse ya con las manos llenas de berries, su comisión.
El peliblanco alzó la mirada, aun concentrado. - Mira M - Nuevo apodo. - Vamos - Se bajó de la silla, lo que hizo que aquella concentración se rompiese. Por suerte, la memoria muscular de sus glúteos actuarían como salvavidas. Dejaría escapar un hilo fino de finos gases, como las hierbas, que se colaría entre el oxígeno que todos respiraban. - *Fhiii* - No hubo sonido alguno y el olor tardaría un par de segundos antes de hacer presencia. - Me pagaste por lo del gigante, pero estás generando más deuda. Hacer de guía no es gratis y yo también quiero mi comisión - Lo dijo deprisa y corriendo, pero perfectamente entendible, para salir a toda mecha hacia la puerta, abriéndola de golpe y saliendo.
- ¡Vamos! - Era casi como si le intentase salvar las papilas gustativas de la nariz, o evitar que se le cayese el pelo de esta. - Así que me debes una. Ahora más comida... como que no - Alzó la voz desde fuera, esperando con los brazos cruzados.
Haciendo un ejercicio mental y muscular estratosférico, mantuvo las compuertas cerradas, a ver cuanto tiempo podía aguantar, era un reto para si mismo. - A mi no me suena haber visto ninguno por aquí, ni sentido. Sus pasos hacen que me tiemblen los mofletes y el culo - Dijo convencido de que estaba añadiendo una información útil y crucial sobre la mesa. - Pues debes estar dormido chaval, porque era real - Terminó el vaso y se dispuso a tomar otro con la mano cuando llego el crujido de cuello del pelirrojo. Aquel camarero podía prometer haber sentido que los vasos vibraban la orden del oni. - Te voy a decir lo que llevaba - Se llevó el trapo al hombro, dejándolo colgado. - El uniforme de un marine. Eso es lo que llevaba. Tenía cuidado con no aplastar a la gente, no daba esa sensación de... - Detuvo su frase y dedicó una mirada al mitad oni. - ...incertidumbre - Se notaba a leguas que había cambiado la última palabra de la frase y en cuanto se giró hacia el peliblanco suspiró tranquilo. - Vais de parte de Rogelio - Puntualizó detrás de la barra. En su mente podía regocijarse ya con las manos llenas de berries, su comisión.
El peliblanco alzó la mirada, aun concentrado. - Mira M - Nuevo apodo. - Vamos - Se bajó de la silla, lo que hizo que aquella concentración se rompiese. Por suerte, la memoria muscular de sus glúteos actuarían como salvavidas. Dejaría escapar un hilo fino de finos gases, como las hierbas, que se colaría entre el oxígeno que todos respiraban. - *Fhiii* - No hubo sonido alguno y el olor tardaría un par de segundos antes de hacer presencia. - Me pagaste por lo del gigante, pero estás generando más deuda. Hacer de guía no es gratis y yo también quiero mi comisión - Lo dijo deprisa y corriendo, pero perfectamente entendible, para salir a toda mecha hacia la puerta, abriéndola de golpe y saliendo.
- ¡Vamos! - Era casi como si le intentase salvar las papilas gustativas de la nariz, o evitar que se le cayese el pelo de esta. - Así que me debes una. Ahora más comida... como que no - Alzó la voz desde fuera, esperando con los brazos cruzados.
¿Por donde era que estaba el club?
Leyenda de una Leyenda
- Pienso -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
- Narro -
- Hablo -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
![[Imagen: Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png]](https://i.ibb.co/QFgm7LkF/Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png)
