El bueno, los malos y el feo [P.R - T4] [Juan & Shin]
#15
Lo percibió instantáneamente gracias al constante uso de su Kenbunshoku haki, y eso muy contrario a generar algún tipo de cambio abrupto en su accionar, confirmó las prioridades de la misión, manteniendo el mismo gesto solemne que lo llevó a atacar. La niña había muerto, y eso cambiaba las reglas del juego, uno en donde ni tras recibir semejantes impactos en el pecho, haciéndolo escupir sangre y derribándolo, tenía pensado abandonar, por ello ni siquiera escuchó el contenido real de lo que las frases del gyojin expresaban, pues aún envuelto en su técnica Koshin, con la energía lumínica voraz ansiando seguir dañando a sus oponentes, se levantó del suelo convertido en su elemento aunque la mitad de rápido de lo que era habitualmente, y con sus brazos tangibles sostuvo el cuerpo de los niños tras recortar ese metro que los separaba justo en el instante que aquel sujeto alzó las manos bajo la intención de rendirse.

No frenó, a sabiendas de que ni habiendo reducido durante un pequeño instante su velocidad máxima podía reaccionar a él, pues al levantarse no hizo un gesto notorio, sólo se convirtió en luz y redirigió su cuerpo en la dirección deseada, materializándose otra vez para terminar de ejecutar su plan, mismo que concretó al sostener de la ropa o el torso a los infantes, y por esa misma razón pudo alejarse junto con el cuerpo y la otra vida aún latiendo, percibida por su haki.

Se alejó quince metros en horizontal en dirección a donde se había ido Juan, con el cuerpo inclinado y sin permitir que al soltarlos se hagan daño, y sin dejar de moverse, volvió sobre su transición, aunque elevándose cuatro metros en el aire a la par que se daba la vuelta, encarándose a la entidad acuática más cercana, así decidió recorrer las distancias en vuelo, aunque tras acercarse unos quince soltó una oleada de la energía extraña que había expulsado antes en un radio de seis metros, como si quisiera acercarse al núcleo de su rabia. Sin dejar de moverse, hizo un cambio abrupto de dirección, alejándose en diagonal un total de veintiocho metros, más específicamente a la "derecha" del torso del enemigo, con una desviación de 145° en relación a los niños, dejándolos fuera de su rango.

Tras ubicarse donde quería, los niños quedaron a 41 metros, el gyojin masculino a 28 metros, y la femenina que ubicaba con su Kenbunshoku en el barco se mantenía a 30 metros. Allí explotó una de sus técnicas, sin permitir la reacción de ninguno de los presentes al moverse mucho más rápido de lo que siquiera pudiesen pensar e inclusive, sentir. Una esfera dorada de 40 metros de radio, que alcanzó a los dos enemigos por igual gracias a las propiedades intangibles de su luz, sin que Mael pudiese escapar ni detrás de las paredes del barco, empujándola contra las susodichas y dejándola inconsciente, al igual que aquel quien cometió el asesinato era lanzado un total de cincuentaiséis metros en relación a su punto original de partida, quedando a 83 metros de Shin. El albino retrocedió 4 metros hacia la orilla, aterrizando en tierra firme y ubicó por fin a Juan, quien expresaba un deseo puro de matarlos, con una distancia final respecto a Gill de 79 metros, y de Juan a 49 metros.

—¡Esta es tu última oportunidad! ¡Ríndete ahora y vivirás! ¡De lo contrario, te alcanzaré donde sea que te metas y te haré sentir lo que le hiciste a esa niña! —exclamó el marine, completamente convencido de sus palabras —¡No puedes escaparte de mí! ¡No puedes esconderte de mí! —con sangre en la boca, su seguridad parecía enaltecerse, gritando tan fuerte que en la quietud de la noche, aquel sujeto podría escucharlo. Hasegawa, de todas formas, estaba listo para arremeter contra aquel tipo, porque ya había demostrado ser un completo cobarde. Antes de seguir, le dio indicaciones al Comandante que estaba con él en aquella misión —Uno de ellos sigue vivo, está por allí. —señaló con su brazo derecho —El enemigo se encuentra a un aproximado de ochenta metros en esa dirección. —indicó a Sebastian con el mentón, entonces volvió a escupir el líquido vital, limpiándoselo con una de las manos, y dirigiendo sus ojos cerúleos en dirección al culpable de aquello, mientras que con la libre empezaba a tratar sus heridas, utilizando uno de los botiquines que le quedaban en su equipación.

[Imagen: 046ea091-5a2d-4a42-8c21-78431feb56be.png]

—Esto se termina ahora.

Estaba cansado y herido.

Pero todavía pensaba únicamente en ganar.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3696 - 2471 = 1225
Energia: 2490 - 774 = 1716
Espiritu: 620 - 320 = 300


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RE: El bueno, los malos y el feo [P.R - T4] [Juan & Shin] - por Hasegawa Shin - 19-10-2026, 02:43 AM

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