El joven Kasui estaba en aquel refugio donde él en su esquizofrenia creía estar con otros revolucionarios (que no lo eran, solo eran gente de a pie con malas pintas y con buen corazón como para recibirlo y seguirle el Royo) con su rostro aún herido, Kasui volvió a preguntar por los ropajes que disponían, al parecer, la mayoría de ropa que poseían era de una talla muy grande para el, eso era un problema, pero por suerte, entre aquel grupo de hombres se hallaba una mujer. Está tenía un tamaño bastante más pequeño por lo que pudo prestarle ropa a el muchacho. La mujer empatizó con Kasui, pues este le recordó levemente a su difunto hijo, hijo por el que hoy en día se hallaba en la lucha constante y sin valorar demasiado su vida. La mujer le comentó que justamente había estado preparando un traje para poder estar discretos entre la capa de niebla que cubría aquella isla. Kasui asintió, la tipa le pareció una genia y accedió a ponerse aquel traje.
Mientras el muchacho se vestía, se colocó un buff (pal que no entienda, una máscara rollo kakashi) en el rostro para cubrir aquellas heridas que tenía en el mismo, tener heridas en el rostro podía dar pie a malas situaciones, más, andar con el rostro descubierto podía ser ampliamente peor pues podía ser una llamada a que le golpearan ahí, como bien le recomendó hacer el panda, perfectamente podían usar esa lección en su contra.
Mientras el joven se acababa de preparar y escondía sus armas entre su capas, los habitantes de aquel refugio comentaron los rumores de un tipo que hablaba sobre ser el rey de los piratas y parecía estar haciendo un llamado a gran escala.
El muchacho no pudo evitar atender a la conversación y arquear una ceja detrás de la otra mostrando así la curiosidad que su expresión no reflejaba.
El muchacho escuchó aquello y se acercó un poco para así poder entender de qué estaban hablando.
El joven recolectó la información que pudo y tras unas horas el joven revolucionario partió en búsqueda de ir a aquella “citación” (recordamos que esto fue por la mañana).
Así mismo, mientras la tarde empezaba a relajarse y empezaba a acercarse su parte favorita del día (pues la luz hacía que fuera fácil esconderse pero no imposible observar) el infante llego andando de manera sigilosa a aquella zona.
Mientras se movilizaba pudo observar el periódico, habían varios datos importantes, la marina había tenido que ajustar sus fuerzas debido a lo sucedido en impel down, esto era una desventaja para ellos? A saber. Todavía le pillaba muy lejos todo eso como para poder tenerlo realmente en cuenta pero, la información del enemigo siempre es bienvenida.
También vio que en un apartado hablaban sobre lo que parecía que iba a suceder aquel día, eso le hizo arquear nuevamente sus cejas aún que lo hizo de manera reiterada pues empezó a hilar ideas.
Si este rumor se había extendido tanto, una gran cantidad de personas ajenas a la ley se iban a empezar a movilizar gracias a sus propósitos, si lo que hablaba el tipo era cierto, podía ser un buen momento para estudiar a la gente.
El joven revolucionario empezó a pensar, en el mundo habían muchas personas con hábitos parecidos a los suyos, seguro. Quienes irían a esa reunión? Gente mala? Gente buena? Gente poderosa? Gente débil? Piratas? Espías de la ley? Todo aquello le generaba una curiosidad bastante amplia.
Kasui sonrió, recordó el día en el que conoció a sus dos primeros Nakamas, como estuvo durante horas jugando a uno de sus juegos favoritos, observar gente y buscar patrones al igual que anomalías en los mismos. Esto le hizo sentir que ese día se iba a divertir, seguro que el tipo decía algo interesante, capaz hasta algo que le pudiera beneficiar.
Y lo más importante, seguro que si había alguien del gobierno o de la tribu enemiga de su isla espiando podría tener la oportunidad de analizar cómo trabajan sus contrarios si ellos no lo veían a el. Y si no encontraba nada, capaz podía empezar a teorizar sobre la desaparición de aquella tribu contraria de su isla natal.
Kasui acabó leyendo las recompensas y vio a Magnus, el muchacho tragó saliva, incluso lo mencionarían en un poema(épico) el niño asintió, siempre supo que tenía talento.
Tras leer el periódico, el joven lo dejó tal y como lo encontró en un lugar semejante, para no dejar rastro de su posición. Empezó a mirar hacia todos lados acompañando su mirada con los movimientos de su torso y cabeza buscando darse cuenta de si alguien lo acechaba. Si habían tantos delincuentes, podría aparecer algún enemigo del pasado en cualquier momento.
Definitivamente el south estaba caliente.
Kasui llegó al lugar shifteando semi agachado (osea caminando silencioso) y se colocó entre medio de dos rocas altas que lo permitían ocultarse debidamente con su ropaje, este observó las cajas y los alrededores, tuvo un pequeño desliz mental al ver las cajas pues se preguntó a sí mismo si existiría una fruta del diablo que te permitiera controlar cajas podridas.
No le dio mucha importancia y empezó a analizar con la mirada todo lo que con esta podía ver. ¿Encontraría a alguien escondido como el? O peor, alguien lo habrá visto a él? Por suerte pasar desapercibido era el punto fuerte de Kasui y, en situaciones donde los rumores se extienden tanto lo último que desearía sería meterse en medio de mucha gente. Imagínate que hacen un atentado formado por el gobierno.
Así mismo, Kasui se limitó a observar la zona pacientemente, confiando en la información que pudo sacar con rumores.
Estando entre las rocas pudo observar como iba llegando la gente, habían algunos seres imponentes como bien se imaginaba, algún que otro tipo de gran tamaño que seguramente en sus tiempos libres eran competidores de Classic Phisique. Por otro lado podría ver a un tipo gigante, imposible pasar desapercibido con ese tamaño. De su hombro bajo una mujer haciendo piruetas. Hasta ahora no vio nada fuera de lo que se esperaba, más que personas ir llegando y una mujer educada (por su forma de saludar) un burracho, un tío muy fuerte…por ahora…nada muy relevante como para fijarse en algo en concreto.
Mientras el muchacho se vestía, se colocó un buff (pal que no entienda, una máscara rollo kakashi) en el rostro para cubrir aquellas heridas que tenía en el mismo, tener heridas en el rostro podía dar pie a malas situaciones, más, andar con el rostro descubierto podía ser ampliamente peor pues podía ser una llamada a que le golpearan ahí, como bien le recomendó hacer el panda, perfectamente podían usar esa lección en su contra.
Mientras el joven se acababa de preparar y escondía sus armas entre su capas, los habitantes de aquel refugio comentaron los rumores de un tipo que hablaba sobre ser el rey de los piratas y parecía estar haciendo un llamado a gran escala.
El muchacho no pudo evitar atender a la conversación y arquear una ceja detrás de la otra mostrando así la curiosidad que su expresión no reflejaba.
El muchacho escuchó aquello y se acercó un poco para así poder entender de qué estaban hablando.
El joven recolectó la información que pudo y tras unas horas el joven revolucionario partió en búsqueda de ir a aquella “citación” (recordamos que esto fue por la mañana).
Así mismo, mientras la tarde empezaba a relajarse y empezaba a acercarse su parte favorita del día (pues la luz hacía que fuera fácil esconderse pero no imposible observar) el infante llego andando de manera sigilosa a aquella zona.
Mientras se movilizaba pudo observar el periódico, habían varios datos importantes, la marina había tenido que ajustar sus fuerzas debido a lo sucedido en impel down, esto era una desventaja para ellos? A saber. Todavía le pillaba muy lejos todo eso como para poder tenerlo realmente en cuenta pero, la información del enemigo siempre es bienvenida.
También vio que en un apartado hablaban sobre lo que parecía que iba a suceder aquel día, eso le hizo arquear nuevamente sus cejas aún que lo hizo de manera reiterada pues empezó a hilar ideas.
Si este rumor se había extendido tanto, una gran cantidad de personas ajenas a la ley se iban a empezar a movilizar gracias a sus propósitos, si lo que hablaba el tipo era cierto, podía ser un buen momento para estudiar a la gente.
El joven revolucionario empezó a pensar, en el mundo habían muchas personas con hábitos parecidos a los suyos, seguro. Quienes irían a esa reunión? Gente mala? Gente buena? Gente poderosa? Gente débil? Piratas? Espías de la ley? Todo aquello le generaba una curiosidad bastante amplia.
Kasui sonrió, recordó el día en el que conoció a sus dos primeros Nakamas, como estuvo durante horas jugando a uno de sus juegos favoritos, observar gente y buscar patrones al igual que anomalías en los mismos. Esto le hizo sentir que ese día se iba a divertir, seguro que el tipo decía algo interesante, capaz hasta algo que le pudiera beneficiar.
Y lo más importante, seguro que si había alguien del gobierno o de la tribu enemiga de su isla espiando podría tener la oportunidad de analizar cómo trabajan sus contrarios si ellos no lo veían a el. Y si no encontraba nada, capaz podía empezar a teorizar sobre la desaparición de aquella tribu contraria de su isla natal.
Kasui acabó leyendo las recompensas y vio a Magnus, el muchacho tragó saliva, incluso lo mencionarían en un poema(épico) el niño asintió, siempre supo que tenía talento.
Tras leer el periódico, el joven lo dejó tal y como lo encontró en un lugar semejante, para no dejar rastro de su posición. Empezó a mirar hacia todos lados acompañando su mirada con los movimientos de su torso y cabeza buscando darse cuenta de si alguien lo acechaba. Si habían tantos delincuentes, podría aparecer algún enemigo del pasado en cualquier momento.
Definitivamente el south estaba caliente.
Kasui llegó al lugar shifteando semi agachado (osea caminando silencioso) y se colocó entre medio de dos rocas altas que lo permitían ocultarse debidamente con su ropaje, este observó las cajas y los alrededores, tuvo un pequeño desliz mental al ver las cajas pues se preguntó a sí mismo si existiría una fruta del diablo que te permitiera controlar cajas podridas.
No le dio mucha importancia y empezó a analizar con la mirada todo lo que con esta podía ver. ¿Encontraría a alguien escondido como el? O peor, alguien lo habrá visto a él? Por suerte pasar desapercibido era el punto fuerte de Kasui y, en situaciones donde los rumores se extienden tanto lo último que desearía sería meterse en medio de mucha gente. Imagínate que hacen un atentado formado por el gobierno.
Así mismo, Kasui se limitó a observar la zona pacientemente, confiando en la información que pudo sacar con rumores.
Estando entre las rocas pudo observar como iba llegando la gente, habían algunos seres imponentes como bien se imaginaba, algún que otro tipo de gran tamaño que seguramente en sus tiempos libres eran competidores de Classic Phisique. Por otro lado podría ver a un tipo gigante, imposible pasar desapercibido con ese tamaño. De su hombro bajo una mujer haciendo piruetas. Hasta ahora no vio nada fuera de lo que se esperaba, más que personas ir llegando y una mujer educada (por su forma de saludar) un burracho, un tío muy fuerte…por ahora…nada muy relevante como para fijarse en algo en concreto.
aqui aqui
