29-10-2026, 03:52 AM
Atributos
39 de Otoño, Año 18 ❥ Kutsukku
Suck up for that quick reward boy
Suck up for that quick reward they said
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─ ♚ ─
Esperaba algo.
Si.
Pero no algo como aquello.
Después de un discurso vacío, que solo los incautos serían capaz de comprar, la cabeza del pirata se deshizo frente a los ojos de todos, esa era la señal inequívoca de que todo acababa de torcerse. Su cuerpo, entrenado para la violencia explosiva, reaccionó antes de que su lógica terminara de procesar el resto de carne, sangre y otros, que había saltado sobre la primera fila; tensó los hombros con esa rigidez de un depredador que acababa de oler la sangre de su presa, mientras sus manos se posicionaban sobre el mango de sus katanas dispuesta a utilizar su propio acero contra la muerte que rondada sobre sus cuellos.
Hasta que descendió sobre la tarima ese eclipse de alas negras y a su lado, dos más decidieron subir a disfrutar de la gloria de mirar a otros hacia abajo.
Dulce nectar, que la Archeron, conocía bien.
La declaración de guerra fue seguida del temblor de esa caverna y luego, el suelo desapareció bajo los pies de Nyx.
No consiguió reaccionar a tiempo cuando la tierra los engullo, y en sus palabras relucía ese instinto que doblegaba su orgullo y la hacía gritar sus nombres a la oscuridad…palabras que finalmente, fueron tragadas por el ruido del derrumbe; sus manos solo consiguieron alcanzar el vacío que habían dejado las figuras de Alex y Sera a su lado cuando la tierra decidió transportarlos a sus entrañas y el mundo se vio reducido a golpes, rasguños, al polvo y al oxido en la garganta. Se había transformado en un cuerpo que no era capaz de detener la caída que parecía dirigirla al centro del mismísimo infierno.
Ah. La muerte.
Pegada a ella como una maldición.
Su espalda impacto con fuerza en el suelo de piedra y la inercia la llevo a golpearse contra una de las paredes de roca, su pecho amplio subió y bajo en búsqueda de ese bien preciado, pero parecia que el aire había decidido quedarse fuera y que sus costillas aun no estaban preparadas para volver a retomar el ritmo. El cuerpo de la Archeron tardo media fracción de tiempo en recuperar no solo la respiración, tambien la logica de que estaba entera.
Por suerte.
El latigazo de dolor que recorrio de sus costillas hasta el centro de su columna al erguirse, fue contenido por la línea de su mandíbula tensándose bajo el peso de su orgullo y caracter. Acción vieja, aquella que le permitía sepultar el dolor sin dejar de recordarle que era humana; mostrar debilidad frente a un grupo de desconocidos en una ratonera en medio de las entrañas de la tierra, era un lujo que no estaba dispuesta a concederles. El mar de sus ojos se deslizó por el lugar, otras personas que estaban allí con ella parecían tener la suerte de haber caído con una cara conocida. Palpo sus katanas que aun seguían seguras en su cinto, al menos a ella, aun le quedaba su acero.
Escuchó el intercambio de palabras antes de comenzar a avanzar hacia el grupo, solo para notar como el hombre que se habia acercado antes, ahora, acababa de transformarse en un jabalí – No importa que sea bonito – La mirada gélida cayó sobre el jabalí. No habia amabilidad en su mirada. No era personal.
Rara vez lo habia.
– Importa que sea util – Aseguró. Sus dedos se deslizaron hacia la empuñadura de sus katanas para afianzar el agarre, en ese gesto que revelaba la precisión de quien lleva tiempo envainando y desenvainando un arma – Ellos lo han dicho – respondió esta vez al otro hombre, ese que hablaba de venir con un pelirrojo, un pulpo y una coneja – Uno de esos ha caido con nosotros, la pregunta es cual – Y el mar de sus ojos se deslizó para clavarse hacia la figura en la cueva.
Good day to be alive, he said
