De pronto, al otro lado de la cueva entró en escena uno de los tres impresentables responsables de este lío en el que nos encontramos. Me duele en el orgullo admitirlo pero ha sido una entrada de diez, pero claro cualquiera con alas y fueguitos mágicos en la espalda podría hacer algo así. Tras eso el hombre de rostro agraciado alzó su voz, indicando que el primer contendiente fuese a enfrentarle, obviamente me tocaba a mí, por algo me puse al frente de los demás. O eso pensaba, de pronto antes de que pudiera dar el primer paso el hombre señalo con su kanabo al muchacho porcino que se encontraba apartado un poco más alante de nosotros. ¿¡ME ESTAS JODIENDO!? ¿¡Pero quien se cree!? Se va a enterar, aquí la que va a poner en su sitio a ese bizarro sujeto seré yo.
Me disponía a abalanzarme contra el, pero de pronto una enorme figura se puso frente a mí a toda velocidad. ¿¡AHORA QUÉ!? Mis ánimos se calmaron al ver que no era otro que el buenos de mi compañero el poeta… ¿Aunque no esta como muy cerca?
— ¡Que me llamo Centella! No es tan difícil Brangus…— Espera, tiene razón este momento amerita una de mis grandiosas poses. ¡It's show time! Rápidamente me giré a mirar a la gente tras de mí, algunos estaban más a mis laterales pero lo importante es que pudieran oír mi increíble discurso y ver mi maravillosa pose. —¡AHÁ! ¡No temáis compañeros! Puede que no nos conozcamos pero ahora mismo somos aliados. Además…— Me puse en posición, flexionando mis piernas, colocando mi brazo sobre mi cintura y alzando el otro hacía el cielo. — Frente a vosotros se alza el Faro Justiciero que alumbrara nuestro camino frente a la oscuridad — Espero que mis palabras les hayan inspirado tanto como mi pose, pensé contenta conmigo misma.
Fue en ese momento cuando me di cuenta de que la chica pelirosa había decidido ignorarme saltando por encima mí para adelantarse. ¿¡PERO SERÁ!? ¡Yo no pienso quedarme fuera de eso! Al mismo tiempo vi como a mi lado se colocaba el sujeto con pinta de pez. ¿Por qué se me está acercando todo el mundo tanto? No será por cueva ni nada. Al mismo tiempo antes de que saltase a la acción la hermosa mujer de antes se posicionó a mi otro lado… Al verla no pude evitar sentir que mis mejillas comenzaban a cambiar al tono rojo que ya comenzaba a ser costumbre. Tal vez quedarme en la retaguardia por el momento no sea tan mala idea… Pude oír como me preguntaba si me habían dicho alguna forma de desplumar a aquel pollo — No te preocupes, yo misma me encargaré de el si hace falta— Le dije levantando el pulgar con una sonrisa mientras intentaba ocultar mi sonrojo. Pero antes he de dejar clara una cosa.
Bordeé a mi compañero poeta y avance unos dos metros al frente, señalando al tipo alado que no paraba de poner caras que me causaban repelús, antes de gritar — ¡OE! ¡TU EL PLUMAS CON PINTAS DE TEÑIRSE EL PELO DEMASIADO! ¡ SI QUIERES UNA VERDADERA BATALLA DE PRESENCIA TE ESTARÉ ESPERANDO! — Le di la espalda volviendo a caminar hacia mi posición anterior — ¡AUNQUE GANARTE SERÍA PAN COMIDO! ¡CON SOLO USAR MI- — Llegué a al lado de Brangus pasando a su lado a menos de un metro — GOLPE INSIGNIA ESTAS ACABADO! — Dicho eso me volví a situar donde estaba con los brazos cruzados a la espera de lo que fuese a pasar.
Me disponía a abalanzarme contra el, pero de pronto una enorme figura se puso frente a mí a toda velocidad. ¿¡AHORA QUÉ!? Mis ánimos se calmaron al ver que no era otro que el buenos de mi compañero el poeta… ¿Aunque no esta como muy cerca?

—¿Cómo que Centollo?—
— ¡Que me llamo Centella! No es tan difícil Brangus…— Espera, tiene razón este momento amerita una de mis grandiosas poses. ¡It's show time! Rápidamente me giré a mirar a la gente tras de mí, algunos estaban más a mis laterales pero lo importante es que pudieran oír mi increíble discurso y ver mi maravillosa pose. —¡AHÁ! ¡No temáis compañeros! Puede que no nos conozcamos pero ahora mismo somos aliados. Además…— Me puse en posición, flexionando mis piernas, colocando mi brazo sobre mi cintura y alzando el otro hacía el cielo. — Frente a vosotros se alza el Faro Justiciero que alumbrara nuestro camino frente a la oscuridad — Espero que mis palabras les hayan inspirado tanto como mi pose, pensé contenta conmigo misma.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que la chica pelirosa había decidido ignorarme saltando por encima mí para adelantarse. ¿¡PERO SERÁ!? ¡Yo no pienso quedarme fuera de eso! Al mismo tiempo vi como a mi lado se colocaba el sujeto con pinta de pez. ¿Por qué se me está acercando todo el mundo tanto? No será por cueva ni nada. Al mismo tiempo antes de que saltase a la acción la hermosa mujer de antes se posicionó a mi otro lado… Al verla no pude evitar sentir que mis mejillas comenzaban a cambiar al tono rojo que ya comenzaba a ser costumbre. Tal vez quedarme en la retaguardia por el momento no sea tan mala idea… Pude oír como me preguntaba si me habían dicho alguna forma de desplumar a aquel pollo — No te preocupes, yo misma me encargaré de el si hace falta— Le dije levantando el pulgar con una sonrisa mientras intentaba ocultar mi sonrojo. Pero antes he de dejar clara una cosa.
Bordeé a mi compañero poeta y avance unos dos metros al frente, señalando al tipo alado que no paraba de poner caras que me causaban repelús, antes de gritar — ¡OE! ¡TU EL PLUMAS CON PINTAS DE TEÑIRSE EL PELO DEMASIADO! ¡ SI QUIERES UNA VERDADERA BATALLA DE PRESENCIA TE ESTARÉ ESPERANDO! — Le di la espalda volviendo a caminar hacia mi posición anterior — ¡AUNQUE GANARTE SERÍA PAN COMIDO! ¡CON SOLO USAR MI- — Llegué a al lado de Brangus pasando a su lado a menos de un metro — GOLPE INSIGNIA ESTAS ACABADO! — Dicho eso me volví a situar donde estaba con los brazos cruzados a la espera de lo que fuese a pasar.
Tras la capa
