[Presente Absoluto - Aventura Tier 7] - Aquel que odia la música
#40

Las brasas que se empezaban a aglomerar y extender por el piso, empezaba a dejar ver con algo de claridad lo que se extendía frente a mi. No es como si me importara mucho pues, realmente, con mi Haki me valía más que de sobra como para poder sentir a todos mis objetivos… No obstante, había algo que no quería perderme y esa era el rostro de agonía y desesperación que ponían esos sucios piratas conforme acabara con sus vidas de forma lenta y dolorosa.

A pesar de la previa oscuridad, ante la muerte de una de las personas que se hallaba en el local gracias a mi Rankyaku, pudo sentir como el aura de tres de los presentes se alteraban de distintas maneras. Una de ellas, se dejaba consumir más por la ira y la cólera mientras que, las otras dos, parecían sucumbir a la tristeza. Que reaccionaran de aquella manera ante la escasez de luz que había en ese momento me hacía pensar, ¿poseerían la habilidad del Kenbunshoku Haki aquellos individuos? Seguía teniendo mis oídos tapados con mis dos manos por los que, todo el ruido que pudiera provenir del exterior se convertía en eso, una mera vibración que no conseguía alcanzar mis tímpanos. Y sus auras ya eran más que suficientes como para que pudiera leer la situación y lo que aquellas personas pensaban de ella. Me relamí los labios con cierta psicopatía.- Fufufufu, esto no ha hecho más que comenzar. - enuncié, momento en el que pude notar como una de las presencias se reposicionar para, seguidamente, notar un inminente ataque a distancia hacia mis manos. ¿Hacia mis manos? ¿Acaso esa persona sabía..? - Wowowowo… - emití, conforme recubrí mis dos manos en haki de armamento, mucho antes de que los disparos pudieran siquiera llegar hacia ellas, mitigando considerablemente el daño realizado por ella, y produciendo un sonido metálico en el momento en el que los proyectiles chocaron contra mi armadura espiritual. Desconocía que era lo que me había lanzado pero, en el momento en el que la inercia de los proyectiles se perdió, junto a mi empezaron a caer dos flechas. ¿Estaba ante una arquera? Aquello podría darme problemas, aunque ciertamente, no parecían ser una amenaza frente a mi haki de armamento.

Por su parte, en la parte de la fachada, mis hombres seguían enfrentándose a la escoria de los piratas Centipede, mientras varios hombres que se encontraban en el piso superior empezaban a descender hasta aquí. ¿Pensaban derrotarme gracias a una superioridad numérica? Maldita basura ilusa, ¿es que no sabía quién era yo? ¿El gran contraalmirante Alchie Mendes? Todos estos putrefactos estaban a años luz de poder darme cuartel. Conforme la ira de la presencia que me intentó atacar antes seguía en aumento, el otro individuo que destacaba sobre el resto,  que se había mantenido hasta al margen por el momento, decidió hacer acto de presencia, comenzando  a acercarse hacía mi. Quizás tenían la ocurrencia de pensar que me tenían acorralado, pero era yo quién les tenía acorralado a ellos. Comencé a girar mi cuerpo sobre mí mismo, manteniendo mi pierna derecha - aún recubierta en Busoshoku - extendida, buscando aprovechar al máximo la fuerza centrífuga de mi giro para que, en el momento propicio, cuando la presencia de la mujer lagarto comenzaría a moverse, y conforme la que ya se estaba dirigiendo hacia mí se encontraba a unos 6 metros de distancia, emitir un onda de corte circular, que salió desperdigada en todas direcciones, hasta un alcance de 60 metros y que cercenaría todo a su paso. Cientos y cientos de presencias empezaron a esfumarse de golpe, deteniendo por completo además el avance y segando la vida de incluso mis propios hombres. No habría nadie que quedara en pie después de mi devastador ataque. O eso creía.

Por un lado, al mismo tiempo en el que había desatado mi técnica, pude sentir como la arquera empezaba a preparar otro ataque, disparando otro proyectil en el preciso momento en el que mi alcanzaba la base de la tarima sobre la que se levantaba. Por el contrario, la mujer lagarta, con una voluntad férrea, parecía no dejarse detener ante mi ataque, siguiendo avanzando sin parangón hasta quedar a quemarropa de mi. Parecía venirse un ataque potente, por lo que endurecí tanto como pude mi cuerpo, gracias a una versión mejorada de una de las técnicas del Rokushiki, el Tekkai. Mis músculos hicieron acopio de todas sus fuerzas, dándome de una fuerza extraordinaria, deteniendo, en primer lugar, el avance de la flecha que me había disparado la arquera, pero restándole resistencia a mi técnica. En cambio, no podía decir lo mismo del siguiente ataque.

Estando convencido de que podía aguantarlo con endereza, un aluvión de cortes arremolinados comenzaron a tomar presencia por todo mi cuerpo, siendo capaz de perforar y cortar a través de mi, incluso, endurecida piel.- ¡I-imposible! - pensé, conforme mi defensa se debilitaba por completo, causando que el propio impacto de su ofensiva me empujara 9 metros hacia atrás mientras escupía una bocanada de sangre y mis ojos se volvían en blanco, sintiendo como mi haki se desactivaba, tanto Kenbunshoku como Busoshoku.- ¿Me acaba de cortar…? - comencé a preguntarme, mientras mi respiración se agitaba.- ¿Esta calaña…? - Las venas de mi frente se marcaban, estaba enfurecido. Mi vista estaba borrosa y mis oídos pitaba, pero eso daba igual.- ¿¡A MI!? - Quité las manos de mis oídos, preparando para dar, todo mi potencial en este preciso momento… Ahora sí que iban a conocer la verdadera desesperación.


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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 7] - Aquel que odia la música - por Alchie Mendes - 02-11-2026, 10:17 PM

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