03-11-2026, 06:08 AM
El impacto había sido brutal, Vesper permaneció tendido sobre el terreno, con el rostro ladeado y una mano cerca de la nariz, mientras un pitido agudo parecía haberse instalado permanentemente en sus oídos. Durante unos instantes, todo lo que alcanzaba a percibir eran formas borrosas, destellos anaranjados y el desagradable sabor metálico que le inundaba la boca.
-Ihhhhhhhh... Carajo...-
Intentó incorporarse apoyando ambas manos contra el suelo, pero el movimiento le arrancó una mueca de dolor. Su cuerpo no parecía responderle con la misma rapidez de siempre y, por más que intentaba enfocar la mirada, la caverna continuaba dando vueltas a su alrededor.
La transformación había desaparecido y, por el momento, no parecía capaz de recuperarla. Aun así, entre aquella confusión alcanzó a distinguir una figura extraña que se había interpuesto en el camino del enorme oni. Al parecer era el pelirrojo que momentos antes había permanecido entre los presentes, aunque ahora su aspecto había cambiado por completo...Su cuerpo estaba cubierto de fibras de paja, sus extremidades parecían haberse alargado y su silueta había adquirido una apariencia grotesca, casi como una pesadilla salida de algún cuento de taberna.
Vesper no consiguió seguir todos sus movimientos, Apenas distinguió cómo aquella figura se lanzaba contra el gigante y blandía su arma en dos movimientos consecutivos, trazando una especie de equis sobre su pecho. Un grito distorsionado retumbó por las paredes de la caverna, pero las palabras se perdieron entre el zumbido que le martillaba la cabeza.
No tuvo tiempo de comprender demasiado. Solo que un estruendo sacudió el terreno y, al girar torpemente la cabeza, reconoció la enorme silueta de Hanma lanzándose contra el hombre de la brea, la carga fue tan repentina que apenas consiguió distinguir el comienzo del movimiento antes de perderlo de vista entre las figuras y el humo.
-¡Hanm...!- //Su voz salió apenas como un hilo//. Quiso advertirle algo, pero ni siquiera consiguió ordenar sus pensamientos. La imagen de su compañero lanzándose contra aquel sujeto le provocó una mezcla de preocupación y culpa. Después de todo, aquel desgraciado había ido por él... (Vaya manera de arruinar una presentación...) pensó el músico.
Vesper apretó los dientes y volvió a intentarlo, esta vez no buscó levantarse, por lo que apoyando los antebrazos y arrastrando torpemente las piernas, comenzó a apartarse del lugar donde había caído, procurando alejarse de las llamas y de los restos de brea que todavía ardían sobre el terreno consiguiendolo de forma somera en una distancia de 2 metros aproximadamente al costado del tipo de brea saliendo de su angulo de visión.
Buscaba alguna superficie de roca firme que pudiera servirle de resguardo y podder apoyarse para reincorporarse, aunque cada movimiento le recordaba que su cuerpo estaba lejos de encontrarse en condiciones óptimas. El laúd seguía sujeto a su espalda al igual que el kanabo continuaba prendido del cinturón.
-Definitivamente...- //Se dijo entre dientes, haciendo una pausa para recuperar el aliento//. -Soy imbécil...-
La sonrisa que intentó dibujar terminó convirtiéndose en una mueca dolorosa. No estaba en condiciones de volver a tocar, mucho menos de enfrentarse a aquel sujeto, por ahora, solo podía intentar ponerse a salvo, mantener los ojos abiertos y confiar en que Hanma tuviera más suerte que él.
-Ihhhhhhhh... Carajo...-
Intentó incorporarse apoyando ambas manos contra el suelo, pero el movimiento le arrancó una mueca de dolor. Su cuerpo no parecía responderle con la misma rapidez de siempre y, por más que intentaba enfocar la mirada, la caverna continuaba dando vueltas a su alrededor.
La transformación había desaparecido y, por el momento, no parecía capaz de recuperarla. Aun así, entre aquella confusión alcanzó a distinguir una figura extraña que se había interpuesto en el camino del enorme oni. Al parecer era el pelirrojo que momentos antes había permanecido entre los presentes, aunque ahora su aspecto había cambiado por completo...Su cuerpo estaba cubierto de fibras de paja, sus extremidades parecían haberse alargado y su silueta había adquirido una apariencia grotesca, casi como una pesadilla salida de algún cuento de taberna.
Vesper no consiguió seguir todos sus movimientos, Apenas distinguió cómo aquella figura se lanzaba contra el gigante y blandía su arma en dos movimientos consecutivos, trazando una especie de equis sobre su pecho. Un grito distorsionado retumbó por las paredes de la caverna, pero las palabras se perdieron entre el zumbido que le martillaba la cabeza.
No tuvo tiempo de comprender demasiado. Solo que un estruendo sacudió el terreno y, al girar torpemente la cabeza, reconoció la enorme silueta de Hanma lanzándose contra el hombre de la brea, la carga fue tan repentina que apenas consiguió distinguir el comienzo del movimiento antes de perderlo de vista entre las figuras y el humo.
-¡Hanm...!- //Su voz salió apenas como un hilo//. Quiso advertirle algo, pero ni siquiera consiguió ordenar sus pensamientos. La imagen de su compañero lanzándose contra aquel sujeto le provocó una mezcla de preocupación y culpa. Después de todo, aquel desgraciado había ido por él... (Vaya manera de arruinar una presentación...) pensó el músico.
Vesper apretó los dientes y volvió a intentarlo, esta vez no buscó levantarse, por lo que apoyando los antebrazos y arrastrando torpemente las piernas, comenzó a apartarse del lugar donde había caído, procurando alejarse de las llamas y de los restos de brea que todavía ardían sobre el terreno consiguiendolo de forma somera en una distancia de 2 metros aproximadamente al costado del tipo de brea saliendo de su angulo de visión.
Buscaba alguna superficie de roca firme que pudiera servirle de resguardo y podder apoyarse para reincorporarse, aunque cada movimiento le recordaba que su cuerpo estaba lejos de encontrarse en condiciones óptimas. El laúd seguía sujeto a su espalda al igual que el kanabo continuaba prendido del cinturón.
-Definitivamente...- //Se dijo entre dientes, haciendo una pausa para recuperar el aliento//. -Soy imbécil...-
La sonrisa que intentó dibujar terminó convirtiéndose en una mueca dolorosa. No estaba en condiciones de volver a tocar, mucho menos de enfrentarse a aquel sujeto, por ahora, solo podía intentar ponerse a salvo, mantener los ojos abiertos y confiar en que Hanma tuviera más suerte que él.
Paranoias de Vesper
CONTINUARÁ...
![[Imagen: VJzjPcg.png]](https://i.imgur.com/VJzjPcg.png)
Vesper_Nero
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Vesper_Nero
