Hoy, 02:47 AM
(Última modificación: Hoy, 02:52 AM por Finn Ikitado.)
El lunarian se veía imponente, y todo auguraba un momento complicado, aunque a decir verdad, desde un razonamiento lógico nosotros éramos más, a pesar de que fuésemos desconocidos todo parecía llevar a la misma conclusión, era él por un lado, y todos nosotros, el resto, por otro…
La cueva bien iba a ser, o, la trampa mortal y destino final de mi descanso, o la mayor prueba y obstáculo de frente a mis sueños… Como sea yo no tenía deseos de morir en ese momento y tampoco pretendía quedarme en el South, sabiendo que el mundo se abría frente a mí y existía la posibilidad de poder desempolvar la mayor aventura de mis sueños del lugar más recóndito de mis deseos para poder materializarla.
Pude notar como empezaba a cobrar un vigor extraño al ver a la extravagante pose hecha por una de las presentes, como si mi fuerza y cuerpo tomara una dimensión más profunda, y lista para lo que sea. Sin dudarlo no podía no aprovechar el momento de vigor, sobre todo cuando el sujeto se encontraba ahora mucho más cerca nuestro, e incluso la más cercana a mí curiosamente, comenzó a cantar, aunque de alguna manera me transmitía una confianza bruta en mis capacidades.
Todos habían tomado acción en gran parte, las piezas se habían movido, el desafío estaba lanzado y yo no quería quedarme atrás, aún consciente de las grandes diferencias en nuestra velocidad claramente.
Aprovechando el momentum, y que los demás estaban en una situación aparte referente a su propia velocidad como también prioridad, quise intentar mi jugada, afirmando mis puños a los mangos de mis armas, la espada y el boken no mokuken, intenté a toda velocidad rodear al enemigo, mientras se distraía con los demás, estando a tres metros de distancia de él en todo momento para al estar justo fuera de su rango de visión, en su retaguardia dar un veloz salto hacia él, y propinar un doble golpe cruzado en forma de cruz justo a su zona lumbar. Y retroceder dos metros de un salto en línea recta.
—Ponte a resguardo Jake y no salgas por nada... Sapeee— comandé con autoridad a mi fiel perro, esperando que no tomara un riesgo innecesario y se mantuviera ajeno al peligro.
La suerte estaba echada, y solo restaba ver hacia donde soplarian los vientos y a favor de quien caerían los dados... Todos tenemos sueños, y a veces estos chocan con las ambiciones de otros, donde al final, solo aquellos con mayor voluntad, deseo. Y capacidad de llevarlos a cabo prevalece, el reloj ya se había dado vuelta, y la cuenta regresiva había comenzado.
La cueva bien iba a ser, o, la trampa mortal y destino final de mi descanso, o la mayor prueba y obstáculo de frente a mis sueños… Como sea yo no tenía deseos de morir en ese momento y tampoco pretendía quedarme en el South, sabiendo que el mundo se abría frente a mí y existía la posibilidad de poder desempolvar la mayor aventura de mis sueños del lugar más recóndito de mis deseos para poder materializarla.
Pude notar como empezaba a cobrar un vigor extraño al ver a la extravagante pose hecha por una de las presentes, como si mi fuerza y cuerpo tomara una dimensión más profunda, y lista para lo que sea. Sin dudarlo no podía no aprovechar el momento de vigor, sobre todo cuando el sujeto se encontraba ahora mucho más cerca nuestro, e incluso la más cercana a mí curiosamente, comenzó a cantar, aunque de alguna manera me transmitía una confianza bruta en mis capacidades.
Todos habían tomado acción en gran parte, las piezas se habían movido, el desafío estaba lanzado y yo no quería quedarme atrás, aún consciente de las grandes diferencias en nuestra velocidad claramente.
Aprovechando el momentum, y que los demás estaban en una situación aparte referente a su propia velocidad como también prioridad, quise intentar mi jugada, afirmando mis puños a los mangos de mis armas, la espada y el boken no mokuken, intenté a toda velocidad rodear al enemigo, mientras se distraía con los demás, estando a tres metros de distancia de él en todo momento para al estar justo fuera de su rango de visión, en su retaguardia dar un veloz salto hacia él, y propinar un doble golpe cruzado en forma de cruz justo a su zona lumbar. Y retroceder dos metros de un salto en línea recta.
—Ponte a resguardo Jake y no salgas por nada... Sapeee— comandé con autoridad a mi fiel perro, esperando que no tomara un riesgo innecesario y se mantuviera ajeno al peligro.
La suerte estaba echada, y solo restaba ver hacia donde soplarian los vientos y a favor de quien caerían los dados... Todos tenemos sueños, y a veces estos chocan con las ambiciones de otros, donde al final, solo aquellos con mayor voluntad, deseo. Y capacidad de llevarlos a cabo prevalece, el reloj ya se había dado vuelta, y la cuenta regresiva había comenzado.
Hora de aventura
![[Imagen: 4ZOZ7IA.jpeg]](https://i.imgur.com/4ZOZ7IA.jpeg)
~Pensamiento~—Hablar—
![[Imagen: PuthOpc.gif]](https://i.imgur.com/PuthOpc.gif)
