[Entrenamiento][Presente/Relativo] ¡La maestra Raito te ordena partirte el cráneo!
#11
Aquella conversación a la que prácticamente Kael había perdido completamente el hilo parecía no tener final. Si iban a seguir así durante todo el entrenamiento, sin duda sería algo que dificilmente podría llegar a aguantar. Aprender una de las técnicas de un estilo tan famoso como el hasshoken era sin duda toda una proeza, y algo dificil de conseguir, pero eso no les daba derecho a hacerlo aún más complicado para una persona tan "normal" como el soldado. Sí, normal, porque seamos sinceros. ¿A quién podría parecerle esa conversación común excepto a ellos?

Esperaba, honestamente, que a nadie más.

Lo que verdaderamente llamó su atención fue la siguiente práctica. ¿Caer con la cabeza? ¿En serio? Prácticamente les estaba pidiendo a todas luces que se quitasen la vida partiéndose el cuello. Aquello no podía salir bien si no tenían un lugar preparado donde practicar. ¿De verdad están preparados sus cuerpos para eso? Incluso con la resistencia del soldado, dudaba de si era algo que no le dejaría dolores permanentes.

La demostración de la maestra dejó, sin embargo, sin palabras a ambos practicantes, pero a diferencia del humano, le birkaniane decidió huir por patas. Era una respuesta verdaderamente lógica, un acto común ante algo que a todas luces los iba a terminar matando.

Pero entonces...¿por qué Kael no hizo lo mismo?

Porque ella confiaba en que podría con ello.

—Me aseguraré de hacértelo pagar si me termino partiendo el cuello. No voy a quedar paralítico por un entrenamiento como este.—Ante alguien de su mismo rango, no tiene ningún tipo de problema para hablar de una forma ciertamente más distendida, permitiéndose soltar algo así que, en realidad, no era más que una respuesta ante el desafío que le habría provisto.—Lo haré. Demostraré que soy capaz de enfrentar lo que me pongas por delante.

Para demostrar su valía, decidió no seguir pensando en eso. Dió un salto en el aire, tomando aquellos veinte metros de altura con valor, y cuando alcanzó el punto más alto, optó por copiar lo que había hecho su maestra. Se iba a hacer daño, vaya que sí lo haría, pero no se iba a amedrentar por ello. Un acto reflejo le hizo poner las manos por delante, pero antes de caer optó por apartarlas conscientemente, tratando de caer exactamente como lo había hecho Akira, creyendo que, si esa ahora mujer podía hacerlo, él no tendría problemas en, como mínimo, sobrevivir a esa caída sin nada más que un mal recuerdo para los muchos años que mantendría esa idea en su cabeza.
[Imagen: jGxJg3p.png]
  Responder
#12
Tras mi breve demostración de como engañar a la mente para caer con la cabeza, cosa que igualmente debían evitar a menos que estuvieran realizando la técnica por cuestiones evidentes, ya que sino nos tocaría al resto de los compañeros darles de comer mientras se les caía la baba, noté como Masami huyó en dirección a la selva, tomando el camino en dirección a Shandora.

—¿Tan mal lo he hecho? —ladeé la cabeza arqueando una ceja mientras me encogía de hombros. Lo siguiente Kael, quien por su parte, sí que estaba más decidido en aprender la técnica. Esperaba más de Masami, siendo sincera... Ya había entrenado antes con ella y no se había achantado en ningún momento... ¿Por qué ahora sí? Pero ignorando aquella falta de respeto hacia su maestra y viendo como se perdía en la lejanía, me volví a girar a Kael, quien ahora tenía toda mi atención a su disponibilidad.

—No eches a correr tu también... Me haría replantearme seriamente mis cualidades como maestra —le sonreí mientras daba una palmada frente a mi, a la altura de mi pecho—. Que no te vas a partir el cuellooooo, tranquiiilooooo.

Lo vi ascender en el aire, elevandose unos 20 metros con bastante decisión, para una vez alcanzar el punto más alto, doblar su cuerpo en la caída apartando las manos, que casi se le cuelan por delante. Yo estaba con los brazos cruzados, observándole desde abajo con una amplia sonrisa que pronto taparía con mi mano al colocarme la diestra en la frente para que no me deslumbrara el sol. Y entonces, la sombra de Kael cayó con fuerza como bien le había explicado anteriormente, boca abajo—. ¡DE LUJO, LO HAS HECHO DE LUJO! —le dije con un tono bastante elevado y lleno de orgullo—. Atento a esto —volví a una explicación mientras le indicaba con un gesto de la mano que se levantara y cogía un palo del suelo para dibujar un diagrama de la técnica, con líneas un poco mal hechas, pero acompañándolo con una breve explicación.

Cita:Diagrama del Buto:
  • Vértice de propulsión: El punto máximo de altura donde la energía potencial es máxima.
  • Eje de rotación: El centro de gravedad, el ombligo, alrededor del cual el cuerpo gira como un aspa.
  • Vector de caída: La línea recta imaginaria que une la cabeza con el punto vital del enemigo.
  • Punto de Impacto: El área de contacto en el cráneo.
Si el vértice de propulsión, el eje de rotación y el vector de caída no están alineados en el momento del impacto, el resultado es la parálisis.

—En el mejor de los casos... —lancé el palo bien lejos y volví a señalar a las rocas con las que estaba jugando anteriormente, pero siendo esta notablemente más grandes que ellos. El objetivo era que le diera con la frente, o con cualquier parte de la cabeza (si es que era contorsionista), sin mover los pies del sitio—. Ahora vas a intentar darle a esa con la cabeza, pero sin el salto. Y sin moverte ni un centímetro. Tienes que intentar mantener ese eje de rotación controlado con el abdomen. Luego ya controlaremos eso de la caída.

Mi idea era observarlo entero, tanto su cabeza, como sus pies en el suelo. No quería que se moviera en absoluto, y mucho menos que se partiera el cráneo, así que si notaba que se le iban un poco la posición o que el giro lo hacía un tanto extraño, me tocaría lanzarme con velocidad para darle el cabezazo a la piedra y que no se quedara tintiwinki.

—No intentes hacerlo demasiado rápido, quiero ver como ejecutas el movimiento más que otra cosa, pero sí dale con fuerza.



Info.

—Hablo —. ”Pienso”
  Responder
#13
Sorprendentemente, sobrevivió a aquel impacto que creyó le podría costar algo en su propia salud. Su entrenamiento físico le permitió sobrevivir a ello, y la maestra felicitó su convicción y su valentía por ello. No se podía decir que no doliera, ni mucho menos, pero al menos sabía que estaba haciéndolo por un objetivo mucho más valioso de cara al futuro.

—¿Huir? ¿Yo? Ni que fueras un Yonko.—Respondió, tratando de quitarle hierro al asunto por la falta de respeto.

Un golpe se escuchó en la lejanía, como si alguien o algo se hubiese estrellado contra una roca enorme. En aquel momento resultó bastante irónico, pues daba la sensación de que alguien más estaba entrenando esa clase de técnicas, pero al menos en ese momento decidió no darle importancia alguna.



—¿Cómo que la parálisis?—En aquel momento la musculatura de su cuerpo se le volvió a tensar. Estaba claro que si aquella maestra no sabía bien lo que estaba haciendo terminaría por sufrir una consecuencia que lo condenaría de por vida, un destino peor que la muerte, por ser un pobre incordio que no podría seguir cumpliendo su labor...y encima ser completamente dependiente a cualquier persona que estuviera prácticamente obligada a cuidar de él el resto de sus días.

Era mejor no pensarlo.

—¿Quieres que estampe mi cabeza contra esa roca?—Por un momento, estuvo tentado de darle un par de golpes con el puño a la frente de aquella rubia, comprobando si el tamaño de su nuez era el motivo por el que no terminaba con ese dolor por ideas semejantes. ¿Aquel estilo de combate no era utilizado contra otros seres vivos? ¿Por qué entrenar con rocas?

"Bueno, en realidad..." Él, al final, tenía que confiar en quién le estaba enseñando.

—Lo haré lo más rápidamente lento que pueda, para no hacerme más daño de la cuenta al golpear la roca.—Por suerte, Kael sabe que no es precisamente una de las personas más rápidas en la marina. Si necesitaba poder observar sus movimientos físicos, en ese momento, ella lo tenía bastante fácil.—Voy a ello, ¿de acuerdo?

Se acercó hasta la roca, memorizando todos los pasos que había aprendido durante el salto, y la teoría que le había dibujado sobre el Buto. Era una técnica cuanto menos curiosa, pero quizás le podría servir en caso necesario.

—Uno, dos, y...—Decidió que lo haría lo mejor que pudiera.
[Imagen: jGxJg3p.png]
  Responder
#14
Los pies del que sería un futuro agente del Cipher Pol (aunque ninguno supiéramos nada), tal y como le había pedido, se clavaron como estabas en el suelo y sin menearse en absoluto, comenzó el movimiento con suma y lenta rapidez. Me acerqué y me medio agaché par observar bien su cuerpo a la hora de realizar el quiebro, notando como su abdomen se contraía con fuerza y como tensaba cada músculo mientras su torso giraba siguiendo un arco. Esta vez todo era tensión muscular, ya no había gravedad que pudiera ayudar a dar el cabezazo, tenía que intentar alinear el eje de rotación con el vector de impacto, obligando a su columna vertebral a seguir una curva que, para alguien sin entrenamiento, supondría probablemente un desgarro instantáneo.

—”Venga, mantén el equilibrio, que lo tienes…” —pensé mientras de manera sumamente incómoda me acercaba para ver mejor el movimiento de su cuerpo. Por mi parte, tenía ya el cuerpo preparado, inclinado ligeramente hacia delante, un pie en primera fila y un puño bien cargado, al igual que mi cabeza, por si tenía que lanzarme a amortiguar el desastre en el último momento. ¡Pero no hizo falta!

El sonido del impacto sonó contra la piedra como si fueran unas castañuelas, bueno, una castañuela sonando una vez. Me levanté de un salto y lo miré con una sonrisa, tenía la frente apoyada contra la superficie de la roca, que ahora tenía algo de polvo, o más bien, trocitos minúsculos de la capa más exterior de la roca que había conseguido reventar. Y ahí estaba mi compañero, conteniendo la energía, o eso me parecía a mí, al haber sido capaz de absorber el latigazo en seco.

—¡Olé, muy bien! —le animé rompiendo la tensión del momento con un tono de aprobación mientras le daba un par de palmadas en el hombro y me volvía a cruzar de brazos de nuevo, con una sonrisa alegre—. Los pies bien anclados al suelo y el giro desde el abdomen tampoco ha estado nada mal para ser la primera vez que haces esto en estático. Quizá un poco más de fluidez en la transición, por eso el golpe no ha atravesado tanto la roca. ¡¡¡Pero no te has partido el cuello, eso es genial!!!

Me acerqué un par de pasos para comprobar bien el estado de la roca e inspeccionar de cerca la zona del impacto, justo donde había clavado su frente, y tras eso le volví a mirar, evaluando la expresión que podría tener tras haber conseguido hacer bien el golpe a la primera. Era un chico algo reservado, pero se podía hablar bien con él, así que ahí estaba yo, mirándole con una sonrisilla picarona y los ojos entrecerrados, esperando que sonriera o que, yo que sé, saltara de alegría.

—¿Qué tal? ¿Sigue el cerebro en su sitio? —le seguía manteniendo esa mirada con al sonrisilla—. Acuerdate, que tienes que romperla entera —no le apartaba la mirada.

[Imagen: 5bc4cbc7163fbb2f68bb838c4171d121.jpg]

—Venga, otra vez, ahora te voy a empujar justo cuando estés a punto de dar el golpe para que tu cráneo entienda de qué manera debe impactar, y luego lo probaremos con un salto —lo que no esperaba era que no le iría a empujar por la espalda, sino que de un salto me iba a colocar sobre él para que, en el momento del impacto, poder con mis brazos tirar tanto de su espalda como de su cuello, y esta vez sí que tenía que intervenir si no quería partírselo. Tenía que aprender a dar el golpe, no solo bien, sino atravesando la roca—. Piensa que tu objetivo no es darle a a roca, sino a lo que hay justo detrás de ella —me preparé de nuevo, tensando esta vez todo mi cuerpo pendiente del momento del salto para ayudarle a reventar la mole.



Info.

—Hablo —. ”Pienso”
  Responder
#15
No tenía miedo de romperse la cabeza...pero tenía sus dudas. Si verdaderamente era un maestro...maestra del Hasshoken, entonces sobrevivir a un entrenamiento como este, donde tenía que golpear las rocas con la cabeza era algo plausible y de lo que saldría adelante, pero si no...bendición a su juventud para aguantar sin excesivos daños todo lo que estaba realizando.

Kael se incorporó para ver el resultado, pero no el que realizó sobre la roca, sino el que había llegado a crear en su propia cabeza. Por un segundo creyó que incluso podría haber empezado a sangrar, pero aquel golpe contundente no se había encontrado en su choque ninguna parte puntiaguda en la piedra, por lo que su piel no se vió resentida, y su única queja era el daño que se había hecho sobre su propio cráneo. ¿Habría perdido algunas neuronas? Muy seguramente sÍ, pero eso solo le quitaría algunas horas de vida el día de su muerte por muerte natural, llevándole a un derrame cerebral. ¿Demasiado gráfico? Tal vez. Mejor sigamos con el entrenamiento.

—Sí, por suerte sí, Akira. Mi cerebro sigue completamente en su sitio. No voy a caer por algo como esto.

Por desgracia, lo peor aún estaba por llegar.

Quería empujarme la cabeza contra la roca, hacerme intentar reventarla contra la piedra para que así sintiera el impulso que debía tener. ¿Sonaba demasiado? Tal vez para mí sí, pero no podía amedrentarme si quería terminar por comprender el arte del Hasshoken. No podía ser algo sencillo, o de lo contrario no sería un estilo de combate tan reconocido por todo el ancho mundo marino.

El joven aún marine respiró hondo, mirando a la soldado Raito con decisión.

—Estoy listo.—Respondió volviendo a tomar posición, mirando hacia la roca para volver a repetir el mismo procedimiento. Desconocía si apoyaría la mano en su cabeza antes de comenzar, pero él simplemente seguiría su curso normal, buscando mejorar el movimiento para tratar de realizarlo con más fluidez. Debía confiar en el proceso, hacer el movimiento con más confianza en su propia capacidad de aguante para así poder dominar aquella técnica.

Era ahora o nunca.
[Imagen: jGxJg3p.png]
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)