Hace 1 hora
Mahou volvió su mirada hacia Bai al escuchar su chasquido y alzó la vista en la dirección que señalaba, cuando vio la caravana emprender su marcha, eso le hizo entender que si no hacía algo al respecto, probablemente perdería su última oportunidad de conseguir algo de comida, si es que realmente llevaban algo para comer, y eso era lo que más le preocupaba. Miró con seriedad a Bai, y terminó asintiendo una sola vez, y antes de que su capitana diera el primer paso, extendió la mano derecha para apoyarla sobre su antebrazo, eso bastaría para asegurarse de que no iba a perderla de vista en ningún momento, y permaneció en su sitio.
Observó a Bai tomar la delantera, alzando la cabeza cuando saltó hacia los guardias que custodiaban la caravana, los ojos de la mona brillaron con admiración al verla moverse con su espada, y no pudo ocultar que estaba poniendose inquieta cuando su cola enredada al mango de su martillo comenzaba a azotar el aire detrás suya, y su mano izquierda sujetaba con fuerza su bastón. Esperó allí hasta que Bai realice su primera acometida antes de decidirse participar, fue entones cuando inclinó el cuerpo hacia adelante y se impulsó para correr tras la caravana, aprovechando la posible distracción o sorpresa del momento.
Durante el recorrido hizo girar el bastón sobre su mano, dejando que una sonrisa se dibujara en su rostro, a decir verdad se sentía mas impaciente por tener algo para comer que por pensar en que estaba atacando a un grupo numeroso, armado, y que no tenía nada en su contra, salvo el infortunio de estar pasando por un hambre voraz. Fueron 13 metros los que recorrió a pie antes de flexionar las rodillas y realizar un salto tan alto como podía sin perder la trayectoria hacia la caravana. Se desplazó los 22 metros restantes en el aire hacía uno de los guardias mas cercanos, por un instante su silueta proyectó una sombra sobre él, para anunciar su llegada con una risa un tanto ruidosa. - ¡Ukikikikiki!
Antes de caer, sujetó el Nyoiboo con ambas manos y orientó uno de sus extremos hacia abajo, posicionandolo en vertical y elevandolo por encima de su cabeza para preparar un golpe junto al aterrizaje, sus piernas se prepararon flexionandose para amortiguar el aterrizaje, que apuntaba a utilizar el cuerpo del guardia sobre el que liberaria un golpe descendente con su Nyoiboo. - ¡Se acabó-uki! ¡Entreguen toda la comida que tengan-uki! - exclamó, enseñando los dientes con una sonrisa un tanto maliciosa, mientras trataba de ignorar los rugidos de su estomago. - ¡O... o sino... verán-uki...!
Observó a Bai tomar la delantera, alzando la cabeza cuando saltó hacia los guardias que custodiaban la caravana, los ojos de la mona brillaron con admiración al verla moverse con su espada, y no pudo ocultar que estaba poniendose inquieta cuando su cola enredada al mango de su martillo comenzaba a azotar el aire detrás suya, y su mano izquierda sujetaba con fuerza su bastón. Esperó allí hasta que Bai realice su primera acometida antes de decidirse participar, fue entones cuando inclinó el cuerpo hacia adelante y se impulsó para correr tras la caravana, aprovechando la posible distracción o sorpresa del momento.
Durante el recorrido hizo girar el bastón sobre su mano, dejando que una sonrisa se dibujara en su rostro, a decir verdad se sentía mas impaciente por tener algo para comer que por pensar en que estaba atacando a un grupo numeroso, armado, y que no tenía nada en su contra, salvo el infortunio de estar pasando por un hambre voraz. Fueron 13 metros los que recorrió a pie antes de flexionar las rodillas y realizar un salto tan alto como podía sin perder la trayectoria hacia la caravana. Se desplazó los 22 metros restantes en el aire hacía uno de los guardias mas cercanos, por un instante su silueta proyectó una sombra sobre él, para anunciar su llegada con una risa un tanto ruidosa. - ¡Ukikikikiki!
Antes de caer, sujetó el Nyoiboo con ambas manos y orientó uno de sus extremos hacia abajo, posicionandolo en vertical y elevandolo por encima de su cabeza para preparar un golpe junto al aterrizaje, sus piernas se prepararon flexionandose para amortiguar el aterrizaje, que apuntaba a utilizar el cuerpo del guardia sobre el que liberaria un golpe descendente con su Nyoiboo. - ¡Se acabó-uki! ¡Entreguen toda la comida que tengan-uki! - exclamó, enseñando los dientes con una sonrisa un tanto maliciosa, mientras trataba de ignorar los rugidos de su estomago. - ¡O... o sino... verán-uki...!
off
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
฿ 20,000,000
?Nv.10 — Espíritu Alegre
