[EVENTO CAMBIO ZONA] A la caza de los sueños; Parte 1
#41
Kasui, tras un breve lapso de tiempo donde su dirruptiva mente le hacía pensar que no era visto, se dio cuenta de que había podido ser visto por cualquiera, a pesar de que no le dio la impresión de que nadie lo hubiera ubicado con la mirada de manera directa. El muchacho se talló los ojos con las manos, odiaba el hecho de tener alucinaciones y más en momentos así, quién sabe, capaz algún día encontraría uno de esos “doctores mentales” que le pudiera hacer saber que su esquizofrenia no era algo normal y que podía tratarse con alguna medicación de aquellas que te dejan grogi pero happy…o solo grogi.

Es bien sabido que el muchacho es poco social, la curiosidad lo tenía ahí al igual que la leve impresión de que podía sacar partido de todo aquello, más, no tardó en empezar a arrepentirse de estar ahí en el momento en el que estaba contando las personas presentes y perdió la cuenta.

Habían llegado múltiples personas, un gigante con mala pinta acompañado por gente rara al cual lo estaba mirando mal un hombre muy grande con mala pinta, alguien que saludó a aquel hombre grande con mala pinta desapareció y de la nada estaba junto a…un grupo de…demasiados gitanos como para llevar la cuenta

~~¿uh?~~

~~wait a minute…ajá

Dijo Kasui con aquel agudo tono de voz el cual ya iba mostrando algún que otro gallo por la entrada en la pubertad.

~~ajá. Ese no el…

Kasui comprimió sus mejillas pasando así a morder levemente las mismas y colocó sus cejas de manera que parecería un rostro totalmente varonil. Así mismo dijo con voz grave.

~~Estos niños van a matarme de un disgusto. ?

El joven Kasui dejó salir una leve risa, seguía entre dos rocas escondido, la mayoría ahí olían a vagabundo y a borracho, de hecho, incluso creyó ver a un loquito.

Demasiados estímulos para el, si incluso vio una super heroína con un nice outfit tropezarse.
Ni bien llegó a empezar a reír por ello, pudo observar a un hombre muy muy muy gordo estamparse contra una pared. Esto hizo a Kasui explotar de risa.

~~Inki Inki ink-

El niño se tapó la boca y miró hacia todos lados, no fuera que le hubieran escuchado reírse pues su risa era uno de sus mayores complejos.

En resumen, demasiada gente, demasiados estímulos.

Para rematar, mientras estaba tratando de gestionar todo aquel cúmulo de momentos sociales no deseados, el niño, que estaba a punto de morir de ternura por una mascota amarilla que tenía un tipo en el hombro, sintió como una pared que habría a unos 10 metros se cayó al suelo, era…un muro falso?

Este se apartó un poco como primera reacción, en cuanto retomó la compostura miró la entrada algo dudoso, aún que sin expresión alguna en su rostro.

La curiosidad le hacía querer entrar, era demasiado cotilla como para no saber que había ahí. Vio al tipo que lideraba aquella enorme banda pirata (si tenía tanta gente con mala pinta detrás, seguro sabía lo que hacía) este parecía no querer entrar primero, incluso mencionó que a su prima se la follo un oso o algo así. Aquello no lo entendió, según él “que te follen” no era más que un insulto.

~~si entro…me van a insultar? A mi me da igual. Ajá

Dijo el muchacho para sí mismo en un tono muy muy bajo casi imperceptible. Para su sorpresa, una de aquellas voces de su cabeza la cual le encantaba mal aconsejarle le dijo muy firmemente: “Entra.”

El niño negó con la cabeza ante la orden de la voz maligna que habitaba en su coco. El muchacho simplemente se asomó un poco para holdear el pick, se moría de ganas de entrar a curiosiear pero por lo pronto decidió quedarse ahí, a 12 metros de distancia viendo quién sería el primero en entrar y que era lo que este se encontraba.

No tenía por qué ser nada negativo, capaz solo era forma épica de empezar la “reunión” pero, de todas formas Kasui fue activando su forma híbrida  mientras se hacía bolita para no llamar la atención. Uno nunca sabía si todo se podía ir al carajo, eso y que estaba demasiado cerca de la entrada para su gusto, quien sabía si alguien podía atacarlo por sorpresa, hay gente mala en el mundo que le gusta hacerle cosas malas a los niños, justo hoy lo había leído en el periódico.

Roawr! ?
[Imagen: FVeewks.jpeg]
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#42
Menuda mierda, no pude sacar nada de la conversación de aquellas dos que estaban cerca del gigante. La que hablaba se había tapado la boca con la mano, lo que hizo imposible usar la lectura de labios. Bueno, al menos lo había intentado, y por lo que estaba viendo eran los más calmados del lugar, lo que hacía que fueran los favoritos a los que juntarme en caso de que pasara cualquier cosa. Los otros parecían… demasiado piratas. Aún no me acostumbraba a ser una de ellos, todavía debía seguir pensando que hacer a partir de ahora, pero nada me pararía, al fin y al cabo, nadie era mejor que yo. Ni si quiera asuntándose.

Y es que me asusté, dando un respingo, salto y grito incluido cuando una mole cayó al lado mio procedente del sendero. Sin duda una escena graciosa para el resto. Aunque la mole resultó ser un pirata, grande y redondo que hizo retumbar todo. Puede que fuera ese golpe, o que por fin la cosa empezaba a ponerse bien. Puede que fuera por el retumbar de los truenos que hacían vibrar la cueva, una mezcla de todo, o nada de lo anterior; pero una de las paredes de la cueva comenzó a derrumbarse dejando ver un gran túnel a través del hueco. Unas luces, como de antorcha parecían iluminar el interior.

Los piratas comenzaron a moverse, en especial esos que salían en el periódico. Aunque no estaban organizados para nada, parecían más interesados en competir que en saber qué había dentro. No iba a caer en aquello, estábamos los suficientes como para no tener que ir la primera, pero tampoco iría la última. Si me dejaban elegir, prefería ir delante del gigante peliazul, pero en la vida, ni siquiera alguien tan magnífico yo, podía elegir en todo. Me iba a poner en camino, pero el grandullón caído por la bajada se puso de nuevo en pie. La verdad es que casi me pongo a aplaudir la forma en que lo hizo, no estaba segura de ser capaz de poder hacerlo yo. Y que alguien de su tamaño lo logrará solo era merecedor de elogios. Luego gritó algo de un robo y metió sus dedos en el tanga y perdió de golpe todo lo que había ganado.

La curiosidad no me dejó aguantar más, quería saber que había bajo tierra, quería descubrir quién era ese supuesto rey de los piratas. Además el tiempo allí arriba cada vez estaba peor, aunque eso me daba algo de miedo, si llegaba a entrar agua en el túnel estaba perdida, ahora no podía nadar. Aunque solo era un temor, fue justo para que varios piratas más me adelantaran. En su mayoría parecían ser compañeros unos de otros, lo que haría más complicado juntarse, pero en caso de necesidad, si alguien era capaz, esa sería yo.

Comencé a caminar en dirección a aquella abertura, sin prisa, con gracia, con la mirada alta fija en aquel derrumbe. Caminar con seguridad, mostrándome así era la mejor estrategia, además ya estaría más o menos por la mitad del grupo y no quería quedar demasiado atrás en el descenso. Si mi belleza cautivaba a aquel gigante como antes lo había hecho con otros, puede que tuviera una oportunidad de unirme a ellos en caso de ser necesario. Sus compañeras no estaban nada mal tampoco, no me igualaban, pero no me importaría compartir cuarto con ellos por unas noches. Bueno, mejor centrarme, ir hacía el agujero para entrar tras la tropa pirata que había salido en el periódico y cuyo nombre ya no recordaba.

Nostacosas
[Imagen: from-Pix-AI-2051168263220415562-1firma.png]
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