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RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Nyra Kuroshiro - 28-08-2026 5 de Primavera, Año 18
Está empezando a anochecer y nuestras chicas siguen de compras
De camino a la casa asignada a Akira después de las compras, nos sorprende un grupo de curiosos frente a su puerta. ¿Están… mirando un papel? Mis orejas se movieron solas, tratando de captar sus palabras. ¿Una solicitud de ayuda…? ¿Estará todo bien? Asiento a las palabras de Akira y, dejándome llevar por ella, nos acercamos al pequeño grupo. Justo en ese momento, uno de los transeúntes agarra el papel, cosa que obviamente molesta a la inquilina. Sin embargo, me llama la atención que, a pesar de lo que había oído, todos están sonrientes. ¿Emocionados…? En cuanto Akira toma la tarjeta, me coloco a su lado para poder leer. ―¿Qué dice? ¿¿Qué dice?? “Bienvenidos a Shandora”… ¿Colaboración? A mi compañera no se le pasa por alto la parte de la recompensa, y no puedo evitar emocionarme con ella. ―¡Puede ser! ¡¿Te imaginas?! ―comienzo a fantasear en voz alta, imaginando mil aventuras―. En el Reino de Briss ayudé en secreto al rey para desvelar un desvío de suministros de alquitrán. No podía confiar en nadie, e hizo bien, porque yo me encargué de investigar en el palacio y descubrí que el jefe de su guardia y al menos un soldado fueron los responsables. ¡¿Y si pasa algo parecido con el emperador?! ¡Sería muy emocionante! Mientras fuera pura fantasía, mi cola se movería por la emoción. La realidad, sin embargo, aguardaría secreta hasta el día siguiente. ________________________________________________________________________________
6 de Primavera
10:00 a.m.
Entrada de Shandora
No puedo evitar soltar un bostezo. Me había costado bastante dormir… Una vez sola en mi propia casa, y repasando el contenido de mi propia tarjeta, caí en algo evidente: la invitación era para todos los marines. Y eso incluía a… Suspiré. No… me apetece verlo tan pronto. Por eso, cuando, después de haberme costado mucho dormir, me desperté de nuevo a las pocas horas sin poder volver a conciliar el sueño, me dediqué el resto de la madrugada a cocinar lo que se me fue ocurriendo con los ingredientes que tenía. Por un momento pensé en llevar aperitivos para todos, pero quizás entonces quisieran comer juntos y yo prefería irme lo antes posible. Así pues, cuando las primeras luces de la mañana atravesaron la ventana, me puse en marcha. Llevé conmigo, eso sí, mis bos. Los tenía enganchados en mi mochila, en la que llevaba los botiquines que me dio Kael. No debería ser una trampa, no en un sitio tan cerca de la torre del emperador, pero no quería ni pensar en que pudiera equivocarme. Mejor prevenir que curar, ¿no? Con paso ligero a pesar del uniforme, me dirijo hasta el lugar, asegurándome de llegar a tiempo. Allí llegamos varios casi al mismo tiempo. ―¡Hola, chicos! Buenos días~. ―Sonriendo, saludo con la mano acercándome a ellos antes de responder a Juan―. No, ni idea, no sé nada más… ―Las palabras del comodoro de su división sobre la recompensa me llaman la atención―. Bueno, habían invitado a todos los marines, así que… ¿supongo que sí? Unas voces captaron mi atención y dirigí la vista a una familia que estaba tomándose una foto con un Mushi Mushi visual. No tardan en acercarse, y aunque la chica parece emocionada por el aspecto de algunos de los nuestros, lo que me hace sonreír por el comentario de Juan, el primero en alcanzarnos es un pequeño que se acerca emocionado por la pinza de cangrejo, cosa que a Enji no le hizo mucha gracia y pretendía cobrar al crío por tocarla. ¡¿Y por qué le dice “pollo mal tostado”?! ―Enji, es un niño… Y ni siquiera estamos de servicio, ¿no debería decidir Juan si le deja tocarla o no? ―lo regaño con las manos en la cintura. ¡Pobrecito! Pero el lunarian y la skypean no tardan en explicarnos la situación y no puedo evitar sonreír al escuchar su historia. Es normal que admiren a Kuraku Natta. ¡Todavía me duele no haber podido hablar con él! Podría aprender tanto sobre su persona… Pero, sorprendentemente, también sienten admiración por la Marina. Supongo que, quizás, en una isla donde no se tienen problemas ni con unos ni con otros, es fácil que eso pueda ocurrir. Pero, ante cierta palabra clave, mi cola se agita al mismo tiempo que se iluminan mis aguamarinas. ¡¡Una sesión de fotos!! ¡Esto es lo más parecido que podía encontrar al concurso de belleza que mencionamos en el coliseo! ¡Y encima quieren bajar al Mar Azul y venderlo por todas partes! En cuanto el hombre termina de hablar, me falta tiempo para responder. ―¡Yo digo que sí, yo digo que sí, yo digo que síiiii! ―exclamo entre saltitos emocionados con una mano en alto durante unos segundos antes de bajarla de nuevo y enlazar las manos en la espalda―. Yo me llamo Nyra. Nyra Kuroshiro. Tengo veinticinco años, soy humink zorro y… soy un soldado raso, así que en realidad no hay más que decir. Pero una frase basta para que mis iris queden fijos en Kael. ¿Ha… hecho una broma? ¡¿Y la ha seguido Stroud?! Observo a ambos con interés, preguntándome si habrán hecho algo juntos últimamente que los haya puesto de especial buen humor. Mientras el resto va dando sus especificaciones, Shin hace su esperadamente llamativa entrada. Procurando centrarme en el presente, sonrío ante su actitud improvisada y dejo escapar una pequeña risita ante su divertido error. Sin embargo, prefiero dejar que sea el propio Iktan quien lo corrija esta vez. ¿Quién mejor que él? Poco después llega Akira disculpándose como loca. Y… ¡¿tiene un álbum de fotos de de piratas?! La observo con genuina sorpresa y mi mirada se desvía hacia el resto de marines, preguntándome cómo serían recibidas por ellos esas palabras.
Nyra
NARRACIÓN
Los iris rojizos del pequeño parecieron resplandecer en cuanto descubrió que el gyojin de la pinza gigante fue también la tortuga ganadora de su prueba. Sin embargo, su sonrisa se transformó en un mohín de enfado ante las palabras de Enji, e ignoró las palabras de la humink porque él era perfectamente capaz de defenderse solito. ―¡¿Ah, sí?! ¡Pues tú eres un muerto viv…! ―Su madre le tapó la boca antes de terminar la frase.
―¡Katu! ¿Qué hemos dicho de tus modales?
―¡Hem a mphago! ―intenta exclamar antes de librarse y alejarse unos pasos―. ¡Él ha empezado!
―Pues no termines tú ―riñe ella con calma, cruzándose de brazos.
Mientras tanto, confiando en su mujer, Iktan explicó en qué consistía la actividad y dio la mano para cerrar el acuerdo a todos los que le fueron devolviendo el gesto.
―Denme un momento, por favor ―solicitó el lunarian antes de sacar de una bolsita una pequeña libreta con un lápiz―. Tomé nota de sus nombres durante los juegos, pero quiero añadir toda esta nueva información, si me lo permiten. Juan Sebastián, comandante, División ochenta… Stroud R. Nanashi, comandante, División 60… Enji, “La Salamandra”, Capitán de las Fuerzas Armadas del Norte Profundo”…
Mientras anotaba, unas brillantes destellos dorados anunciaron la épica llegada de Shin. La chica, que hasta entonces se había estado intentando acercar a Kael de forma discreta para mirarlo más cerca de reojo, ahoga una exclamación con las manos cubriendo sus mejillas. Ignorando por completo las palabras del albino, recorre ligera los metros que la separan de él e interviene antes de que su padre pudiera hacerlo.
―¡Tú eres al que se le acercó esa chica pelirrosada durante los juegos! ¡¿Es tu novia?! ¡El amor imposible entre un marine y una pirata es taaaan romáaantico~! ¡Estoy escribiendo una historia sobre eso! ¡Mis amigas están locas por que termine el capítulo siete!
En ese momento, Kibai hace una entrada espectacular con un salto que agitó su capa de manera heroica, captando muy especialmente la atención del pequeño, quien apenas espera a que termine de hablar para correr hacia él, adelantándose a la reacción de su padre.
―¡Eres es superguepardo de los bichos! ¡Cuando sea mayor voy a comprar tu fruta! ¡Voy a ser el rey de los bichos!
Cuando el mink saca dos frutos y se los lanza con suavidad a los menores, ambos las cogen al vuelo, pero Katu la observa como si fuera de oro antes de comérsela a una velocidad alarmante.
―¡Soy… el Rey… DE LOS BICHOS! ―exclama antes de estirar ambos brazos hacia el cielo y girarse hacia su hermana―. ¡He venido a comerme todas las frutas malignas del diablo! ¡Entrégame la tuya! ―ordena extendiendo hacia ella su brazo.
―No voy a jugar contigo, enano, y desde luego no pienso dártela. ¡Es mía!
―¡No puedes derrotarme! ¡Superataque límite! ¡Aguijones de las mil avispas!
Al ver como el chico agita ambos brazos andes de extenderlos hacia ella moviendo los dedos, la chica suspira.
―¡Déjalo, plasta! Ya te he dicho que no…
―¡Es inmune! ¡Pero no podrás vencer mi…! ―Katu se agacha sobre el césped y levanta algo con ambas manos―. ¡… Ataque Superbiscoso de Babosa!
―¡Aaaaah! ¡Qué asco, mamá! ¡Dile algo!
―¡Es superefectivo! ¡No escaparás!
―¡Que no me toques! ¡¡Mamáaaaaaaaaa!!
Ya hacía rato que ambos habían echado a correr, pero sus gritos seguían siendo perfectamente audibles. Ante eso, Asiri suspira con suavidad antes de posar su mano sobre el brazo del lunarian con una dulce sonrisa.
―Intentaré que no se maten mientras se distraen. Te dejo trabajando tranquilo.
―Gracias, cariño ―responde él dando un suave beso en la mano con que ella lo había rozado―. Te prometo que esta tarde me encargo yo de ellos y de la cena para que puedas descansar.
Mientras ella se marcha, Iktan se vuelve de nuevo hacia el grupo y, más concretamente, Shin y Akira, pues Kibai ya había comentado que había escuchado sus palabras antes de llegar y Moja ya había aceptado.
―Curioso su gusto por coleccionar imágenes de piratas, señorita ―sonríe el lunarian―. Si me permiten ponerles en contexto, quisiera hacer un calendario para poder promocionar la Marina y hacer llegar a todos los logros que han alcanzado ustedes aquí. Sus nombres los apunté durante los Juegos del Emperador, pero puedo añadir su rango en la Marina, edad, habilidades o cualquier otra cosa que deseen. Por supuesto, también saldrá el puesto que consiguieron en los juegos en los que participaron. Lo único que necesito es hacer una foto individual de cada uno en distintos lugares de la ciudad de Shandora, para poder anunciarla también, además de una grupal. Por supuesto, recibirán remuneración. Aunque… quizás deban ser dos fotos grupales ―añade rascándose pensativo el mentón―. Había contado con un marine más, pero al parecer no se ha presentado. En fin, ¡no pasa nada! ¿Me acompañan, por favor?
En realidad, apenas se movió unos cuantos pasos. El grupo ya se encontraba en las puertas de la ciudad, y el fotógrafo simplemente quiso asegurarse de que el ángulo que daba bien cuadrado y centrado.
―Listo, pueden colocarse donde gusten. El caballero Enji había expresado su deseo de colocarse en el centro, con lo cual no hay ningún problema. Mientras todos queden perfectamente visibles, estaré encantado con el resultado.
Dejando al grupo tiempo para pelea…, digo, organizarse, sacó varias imágenes para luego poder elegir alguna de ellas con tranquilidad.
![]() Una vez estuvo listo, asintió complacido.
―¡Perfecto! Si no les molesta, quisiera que vinieran conmigo ustedes dos ―señala con la palma hacia arriba a Moja y a Juan―. Ya que estamos aquí, quisiera fotografiar la hermosa naturaleza de los alrededores de la ciudad. ¿Me acompañan, por favor? Por el camino pueden indicarme cómo prefiere que aparezca su nombre y cualquier otro tipo de información que deseen que salga en el calendario.
En cuanto tuviera el visto bueno de ambos, comenzaría a caminar hacia el río.
JUAN Y MOJA
―Como tenemos aquí mismo el río, creo que sería buena idea empezar por aquí ―explica una vez en el recodo, girándose hacia Juan―. Aunque tenga una fruta, no deja de ser un gyojin… ¿Le gustaría una foto en la orilla? ¿Desea utilizar su forma de cangrejo o la que usó como tortuga en los juegos? Mi prioridad es la comodidad del modelo, y estoy convencido de que ambas formas se venderán estupendamente.
Una vez decidiese, esperaría a que Juan se colocase en el sitio pactado. Con unas cuantas indicaciones sobre su postura y ángulo, finalmente quedó una foto maravillosa.
![]() Una vez con eso listo, el lunarian les indicó que lo siguieran y usó sus alas para cruzar el río. Asumió que ellos no tendrían ningún problema, ya que los había visto de lejos llegar por la ruta cinco el día de los juegos, por lo que no le dio mayor importancia.
Esta vez era el turno del mink pantera.
―Tienes un aire muy imponente. ¿Puedes subir allí? Como puedo volar, puedo hacerte una imagen con ángulo cenital que creo que será de lo más interesante. Además, las hojas de las ramas más altas darán cierta sombra, lo que hará que el color de tus iris destaque más. ¿Cómo lo ves?
Una vez acordaron la foto y se siguieron sus indicaciones, el fotógrafo quedó nuevamente satisfecho.
![]() Aunque a bastante distancia, nunca dejaron de ser visibles para el grupo que aguardaba a las puertas de Shandora, y todos pudieron ver cómo se ponían de nuevo en marcha para regresar.
GRUPO
Para cuando el trío se marchó, Illari había logrado trepar a una rama baja de un árbol cercano y se había comido allí su fruta ante el fantasioso escándalo de su hermano menor. Tras las indicaciones de Asiri para que ambos se lavaran las manos en el río, los tres volvieron con el grupo.
Por supuesto, el primero en llegar es el pequeño hiperactivo, quien llega corriendo.
―¡Oye, ¿cómo lo hiciste?! Ese tipo era enooooooooorme ―exclama con los brazos estirados hacia el cielo, dirigiéndose a Kael―, ¡y aguantaste ese superviento más que él! ¿Y tú, y tú? ―continúa, girándose hacia Stroud―. ¡¿Qué era esa cosa que sacaste durante tu prueba?! ¡¿Era una fruta malvada?!
Por su parte, la joven prefirió acercarse a Bertram con una sonrisa juguetona.
―¿A ti también te gusta esa pelirrosa~? ―inquirió observándolo con absoluto interés, tratando de captar cada pequeño cambio en su expresión―. Te vi yendo a hablar con ella antes de que se acercara el otro chico. ¡Y luego os quedasteis un buen rato juntos! Aún no he decidido con quién se queda ella en la historia, ¡el triángulo amoroso puede ir hacia cualquier parte! Si me cuentas de qué hablasteis, a lo mejor me haces decidirme~. ―Tras escuchar su respuesta, sus ojos rojizos se dirigen hacia Enji mientras se enreda el índice en un mechón de su cabello―. ¿Y a ti te gusta alguien~?
Mientras tanto, algo agotada pero sin dejar de echar un vistazo a sus hijos, la mujer se dirige a las féminas del grupo, acompañadas por Shin y Kibai.
―Disculpad todo este caos… ¿Habéis podido visitar la ciudad? ¿Qué os está pareciendo?
Primer Calendario de la Marina
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Juan Sebastian - 29-08-2026 Mis compañeros fueron presentándose poco a poco. Éramos un grupo verdaderamente grande y bastante variado, por decir algo. Entre todas las palabras que resonaron en poco tiempo, hubo algo que me llamó la atención, palabras que había pronunciado mi querido amigo… Amiga, Akira. —¿Álbum de piratas? —pensé con un aura de juicio, pero tras darle una vuelta me calmé un poco. —Claro, Juan… Akira tenía los wanteds de los piratas para poder identificarlos. —Sin dudas era un gran… Una gran marine, siempre atenta al peligro y con cabeza para gestionar ese tipo de cosas, algo que combinaba bastante bien conmigo, que solía improvisar más y era algo desastre. El niño trató de meterse con Enji, no le di más importancia, eran cosas de peques después de todo. Después de haber estado cuidando de María durante un tiempo, sabía perfectamente que los críos podían ser algo revoltosos. Mientras el padre moreno apuntaba nuestros datos en su libreta, me dirigí a mi capitán. —¿Salamandra? —le pregunté. —No sabía que te gustasen, mola el apodo. —Tenía estilo, a él siempre le gustaba hacer las cosas con su toque distintivo y era obvio que a la hora de escoger un apodo no iba a ser distinto. Los niños siguieron con sus cosas de niños. Mentiría si dijera que me molestaba, cuando los miraba no tenía delante de mí a unos mocosos molestos, eran el futuro, pequeñas semillas que crecerán para hacer de este paraíso sobre las nubes un lugar mejor. Ver como el inocente pequeño fantaseaba con su futuro con las Akuma no mi, no hacía más que reafirmar mi convicción, no podía dejar que a este tipo de seres honestos les pasase nada, tenía que poder alargar esa felicidad e inocencia todo lo posible, El hombre nos explicó la idea con más detalle. —Un calendario… —pensé fantasioso. Podía imaginarme, en la pared de un chico cualquiera del mundo, invitando a jóvenes promesas a la Marina solo con mi heróica figura… Seguro que ese tipo de cosas me acercaría más a mi sueño de ser un héroe. Sin mucho más que decir, el fotógrafo se colocó para hacernos una foto grupal, se podía observar que el tipo controlaba, por lo que simplemente me desplacé un poco para cuadrar bien en la foto. Evitando las pisadas de los gigantes que se encontraban a mi alrededor, me deslicé para colocarme al lado de Akira —Perdón, sí, cuidado, ¡NO ME PISES!, voy pasando, ¡aquí! Cuando ya estábamos todos colocados, hice mi mejor intento para hacer un símbolo de la paz con mis garritas. No fue perfecto, pues mis gruesas garras de tortuga carecían de la movilidad para ello, pero creo que me las apañé para transmitir lo que quería. El mensaje era simple y directo, nosotros nos encargaríamos de mantener la paz en estos mares. —¡Oooooo! —Exclamé al ver la foto, estirando mi cuello de tortuga todo lo posible para alcanzar a ver lo mismo que el resto de mis compañeros. Si era innegable, es que la Marina estaba llena de gente guapa. Tras la foto grupal me tocó acompañar al fotógrafo junto a Moja hacia los alrededores de la ciudad. —Realmente creo que no hay mucho que decir… Con mi nombre y el rango de Comandante es más que suficiente. Confío en su dirección artística para esto. —El camino por la zona frondosa era bonito, los colores de la vegetación tenían un brillo propio que, sumado al ambiente propio de la primavera, resultaba en una vista única. Antes de llegar a la zona con agua, aproveché para intentar conocer mejor al buen hombre. —Y dime, Iktan. ¿Qué hizo que te quisieras dedicar a la fotografía? Es una profesión muy bonita si me preguntas. Cuando acabamos en el sitio que le pareció más estético, me puse en posición, remojando ligeramente mis patitas de tortuga en el agua y, sobre todo, mostrando mi expresión más simpática posible, el ciudadano tenía que poder ver lo agradable que eran los trabajadores de la justicia después de todo. —El agua está fría… —pensé mientras posaba para la foto. Después de mí, fue la foto de Moja, como ambos usaron sus capacidades para subir a las alturas de los árboles, me fue imposible ver como tomaba la foto, pero seguro que le quedaba una chula desde allá arriba. —¿Todo listo por aquí? Volvamos entonces con el resto. —dije en cuanto ambos bajaron de vuelta. Para amenizar el camino de vuelta, traté de entablar conversación con el compañero de Kibai, al contrario que su contraparte moteada, no había tenido la oportunidad de hablar mucho con él. —Moja, ¿a dónde aspiras a llegar en la Marina? —Personalmente me parecía una de las preguntas más importantes que se le podía hacer a un marine.
Cajita de tortuga
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Bertram Gaufrid - 31-08-2026 El joven arquero se encuentra junto al resto de los marines, aunque van llegando de a poco pues primero están solo Juan y Nyra, pero poco a poco van llegando los demás, siendo el primero en aparecer tras el arquero Kael, el soldado raso con una personalidad que recuerda bastante a la de Stroud, y hablando de Stroud es quien aparece en escena tras el soldado raso de pelo negro. Ambos parecen estar dispuestos a participar en la idea del lunarian, quien quiere ganarse la vida como fotógrafo, y vio los marines y los juegos como su gran oportunidad de hacer algo que llegara a todo el mundo y se vendiera con bastante fuerza y a lo largo de todo el mundo, no solo en Shandora. A la llegada de Enji y sus palabras al niño, el joven arquero no puede evitar mirarlo con mucha desaprobación, pero afortunadamente la propia Nyra le recrimina eso al marine exhibicionista. Poco a poco los marines se van reuniendo y presentándose, pero el joven arquero cree que lo más probable es que haya estado presente en los juegos, al haberlos mencionado y los puestos de los marines en cada prueba, le indicó que ya sabía sus nombres y demás de allí.
Ante las palabras de Enji el joven hijo de la pareja responde, pero su madre interviene, sacando una sonrisa nostálgica al arquero al recordar como su propia abuela le corregía de pequeño cuando hacía algo fuera de lugar. El Lunarian va anotando las nuevas informaciones, antes de organizar al grupo para una primera foto grupal, organizándose todos de forma que se encontraran cómodos respetando los deseos de aquellos con alguna preferencia. El joven marine de pelos rojos como el acero cuando lo está trabajando se posiciona para la foto con una calma natural y una postura relajada, siendo que tras la foto el fotógrafo solicita a Juan y Moja que se coloquen para sus fotos individuales. Mientras ellos hacen su parte, el arquero observa el entorno, estudia el bosque pues en lo más profundo desea aprender más de los bosques, recuperar su alma de explorador pues eso le podrá servir para futuras peleas, sobre todo si aprende a confeccionar venenos y toxinas que debiliten a su rival para darle más ventajas. Mientras el marine observa las flores nota como la joven hija de la pareja se le acerca con una sonrisa que le recordaba a su pequeña hermana adoptiva cuando hacía una trastada, y la joven pregunta por MM. Bertram mira el cielo unos segundos, intentando organizar las palabras y encontrar la mejor forma de explicar la situación entre él y MM a una joven. Bertram se rasca tras la cabeza y dice con calma -Digamos que la primera vez que me crucé con ella no sabía que era una pirata, pero entre todo el caos de ese momento pude verla bien, y tanto su alegría desbordante como su aspecto me recordaron a la única persona que me queda de lo que consideraba mi familia, por eso cuando dijo que era su esposo mi mente se quedó en blanco y no pude decir nada, solo mirarla. Tras eso pues nos encontramos un par de veces, pero sí, podría decirse que la quiero, y básicamente con todo el jaleo de los juegos no pudimos hablar mucho, aunque me hubiera gustado poder contarle de mi pasado. De hecho estas trenzas que llevo las hizo ella aquel día, llevo varios días entrenando por lo que me lavo rápidamente y no modifiqué el peinado sir, pero creo que me dio algo más que un peinado. También hablamos de las cartas que me escribe, de sus aventuras. Se despidió con unas palabras que todavía resuenan en mi mente, dándome ánimos cuando los recuerdos del pasado me superan.-
Carcaj del arquero
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Moja - 31-08-2026 Una vez terminadas las presentaciones se dirigió a pocos pasos de donde se encontraban para hacer la primera foto, en las puertas de Shandora. A Moja no le mucha gracia el tener que posar, que le hicieran fotos y ser el centro de atención. Aunque, por desgracia para Moja, eso pasaba realmente mas de lo que le hubiera gustado. No perdió mucho tiempo en pensar como ponerse en la foto grupal. Simplemente se puso a la izquierda del todo, detrás de Juan en su forma tortuga y junto a su compañero de división Bertram. Intentó mantener la disciplina que le caracterizaba, pero el jaleo de los demás marines y la incomodidad de la situación no le dejaron mucho margen. Se limitó a sujetarse la visera de la gorra con la garra y mirar hacia un lado con su habitual aire serio y distante, disimulando el bochorno que le producían algunos de los presentes. Tras aquella primera toma Iktan señaló a Moja y a Juan para que lo acompañaran. Este le pregunto cómo les gustaría preferían que apareciera su nombre. -Moja. Con eso basta- respondió el mink con voz rasposa y corta. Moja caminó junto a estos hacia la zona frondosa y el Rio. Observó como Juan posaba para su foto y cuando este hubo terminado le preguntó a Moja que a que aspiraba a llegar en la marina. Moja se detuvo un momento a pensar en aquello. Realmente nunca se había planteado a donde quería aspirar en la marina. Para el su único objetivo era el llegar a ser alguien fuerte capaz de ayudar a los que necesitaban ayuda. Tal y como lo ayudaron a el en su pasado. -A cumplir mi deber y ser lo bastante fuerte para que no me pasen por encima- dijo con tono seco, rascándose la nuca. -Los rangos me dan igual.- Tras la contestación de Moja a Juan, Iktan le pide a Moja que se suba a las ramas de un árbol cercano para hacerle la foto. La pantera utilizó su agilidad felina para subirse a una de las ramas del árbol que le indicó Iktan y simplemente sentó en ella y con su semblante serio se sujetó y se acomodó la gorra con su mirada puesta en el horizonte. En cuanto sonó el flash, bajó del árbol de un salto limpio y emprendió el regreso al punto de reunión junto a Juan e Iktan. Allí les estarían esperando el resto de los marines y la familia del lunarian. Una vez allí se colocó atrás del grupo intentando no llamar mucho la atención.
Información
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Kibai - 02-09-2026 A KIbai le hizo ilusión como los niños habían reconocido los poderes de su Akuma no mi y les pareciese algo divertido. La mayoría de la gente que había visto sus poderes hasta aquel momento habían tenido reacciones mucho más alarmistas, llegando al punto de salir corriendo o mostrar hostilidad hacia el mink. Aquellos niños en cambio, estaban felices, como debería ser cualquier crío con los bichos. Acto seguido, la pareja les intruyó para colocarse y hacer la foto grupal. Kibai posó entre los comandantes Hasegawa y Redgrave,en la línea trasera, mientras que Kael, Nyra, y lo que ahora al parecer era Akira (seguía oliendo bastante similar solo que su apariencia había sufrido notables cambios, aparte del pequeño detalle de que ahora era una mujer) se posicionaban en la fila inferior. Mientras el Den Den Mushi Visual se iluminaba una y otra vez a medida que iba tomando las imágenes del grupo de marines, hasta que finalmente el matrimonio quedó satisfecho con el resultado. A continuación, dado que tanto el comandante Juan como Moja habían manifestado su deseo de ser fotografiados en la naturleza, Iktan se llevó a la curiosa pareja que conformaban la tortuga terrestre y el mink pantera para buscar un lugar apropiado para que el encuadre de las imágenes saliese bien. Por otro lado, su esposa optó por acercarse a la zona dónde Shin y el propio Kibai se encontraban, junto a Akira y Nyra. ― Disculpad todo este caos… ¿Habéis podido visitar la ciudad? ¿Qué os está pareciendo? El mink esbozó una agradable sonrisa a la vez que se giraba hacia la mujer. ― Pues lo cierto es que si. Aunque el tiempo que nos ha dado su Majestad el Emperador para permanecer en esta isla es limitado, he podido perderme a ratos entre la ciudad en si y los terrenos de alrededor. Lo cierto es que, quitando el hecho de que aquí los ríos estén hechos de nubes, la isla me recuerda mucho a mi hogar en la mayoría de aspectos. Obviamente no tenemos una ciudad tan impresionante como Shandora, pero si que tenemos una jungla muy similar. Kibai dejó por un momento su mirada perdida hacia el sol. Si bien Zou efectivamente era similar en muchos aspectos, había un pequeño detalle que siempre prefería no revelar, algo muy simple, pero la vez bastante descorazonador: nunca había podido disfrutar de su isla por el día, ya que su tribu era nocturna. Con una pequeña mueca de nostalgia, el mink volvió a centrar la atención en su interlocutora ― Por suerte, el Emperador nos ha permitido recorrer toda la ciudad y empaparnos de sus conocimientos. Ha sido una auténtica lástima que no haya tenido más tiempo para pasarlo en las bilbiotecas de la ciudad, aunque si me ha llamado muchísimo la atención la enorme campana dorada. Es más, tenía la intención de tratar de verla en persona antes de salir de la isla, si eso es factible y no es una zona vedada por los custodios. Chasqueando los dedos al iluminársele la mente con una idea repentina, el mink se acercó un poco más a la mujer. ― Ya sé! Podríamos tratar de incluir la campana en el reportaje de fotos, no cree? Por lo poco que he podido leer, se trata de una ubicación bastante icónica para la gente de esta isla. Estoy seguro de que a todo el mundo le encatará ver como es representada y difundida gracias a vosotros, qué te parece?
La caja de Pandora
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Akira Raito - 10-09-2026 El comentario de Iktan sobre mi colección de fotos de piratas me sacó una sonrisilla traviesa. Un buen pirata siempre tiene más estilo y joyas que un aburrido informe del cuartel, aunque al ver de reojo la cara de alivio de Juan, casi se me escapa una risotada al ver que de verdad se entendía que no era porque fuera fan de los delincuentes, sino que era útil tener sus carteles para ubicarlos mejor. Aunque seguro que el pobre Iktan no pensó que me refería a carteles de busca y captura archivados por motivos puramente profesionales… Obviamente, ¿qué sino? Pero era divertido verle la cara de sorpresa a alguien tan fan de la Marina, así que lo dejé ahí para entretenerme un rato.
Lo siguiente fue organizarse para la foto grupal, que menudo espectáculo. Enji, cómo no, queriendo ir en el centro, lo de ser capitán de división parecía habérsele subido a la cabeza. No era el más guapo como para ocupar ese lugar… Y le hice un gesto de roll eyes, poniendo los ojos en blanco para después volver a lo que nos decían. Por otro lado, Juan colándose con sus cuerpito de tortuga gritando que no le pisara, para ponerse a mi lado. Era tierno en forma de tortuga, pero algo raro que prefiriera salir así en la foto y no como cangrejo… Renegando de su ser gyojin… Aunque quién soy yo para hablar de sentirse más cómodo con un cuerpo que con otro. Me aseguré de colocarme en la fila delantera junto a Kael, que estaba seguido de Nyra, y buscando mi mejor perfil y luciendo melena al viento, sonreí de manera picarona. Y menos mal que me dejé la gorra, menudo crimen estético habría sido tapar semejante pelazo dorado para un calendario que iba a dar la vuelta al mundo. Además, qué fea era la gorra, ¡qué fea! Nunca llegaré a entender porque a Juan le gustaba tanto. Y con una mano en la cintura, miré al den den visual, asegurándome de que el brillo de la luz del sol hiciera justicia a la crema solar que me acababa de poner. Toda una reina. Todos lo éramos en realidad. Menudo porte nos traíamos como defensores de la justicia. Cuando Iktan se llevó a Juan y a Moja hacia la zona del río para sus sesiones en solitario, me quedé con el resto mientras los chiquitos de la pareja seguían haciendo un tercer grado a mis compañeros. La pequeña parecía tener vocación suficiente como para trabajar en “Sálvame”, la alta cuna del chismorreo de nivel avanzado, y apuntaba a maneras la niña, pero fue Asiri, su madre, quien se acercó a nosotros con una disculpa sincera y preguntando por nuestra visita a la ciudad. Pero justo cuando abría la boca para contarle maravillas de nuestra tarde de compras, Kibai se me adelantó hablando de Zou, de bibliotecas… y soltó las palabras mágicas: la enorme campana dorada. Sentí cómo se me dilataban las pupilas y mi instinto de urraca acababa de despertar de golpe y casi me hace dar un bote en el sitio, apenas me había fijado en esa campana durante los juegos, pero es verdad que estaba arriba de la pirámide. Pero tenía que mantener las formas. Si algo había aprendido en la escuela de navegación era a llevarme cosas en la mochila sin preguntar primero, pero una campana era demasiado… Y más con los Navur esos por ahí vigilando—. ¡Apoyo la moción de Kibai, esa foto tiene que existir sí o sí! —me acerqué un poquito más a la mujer, aprovechando para enganchar su pregunta y buscar con la mirada la de Nyra. —Y respondiendo a tu pregunta, Shandora me tiene totalmente enamorado, ejem, digo, ¡¡enamorada!! Nyra y yo estuvimos ayer de tiendas hasta que se hizo de noche y ¡qué bonita que es! La tela de la ropa es comodísima y fresquita, y las joyas… ¡ay, las joyas! —toqué discretamente con los dedos el borde de mi bolsillo, asegurándome de que mis pequeños souvenirs no asomaran, que tenía una deuda que pagar y no era lo que se dice pequeña—. No entiendo por qué no tenemos este tipo de ropa ahí en el mar de abajo, que sí, que es más peligroso tal y cual… Pero es que se gana una movilidad que con estos pantalones ajustados ni en nuestros mejores sueños… Por eso no me gustan y acabo poniéndome los anchos, aunque no queden tan bien, ya te lo digo yo. Aunque creo que hemos comprado suficiente ropa como para hacer un desfile de moda, ¿no Nyra? RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Enji - 28-09-2026 El capitán arrugó la nariz y fulminó con la mirada al atrevido infante que pretendía desafiarlo, haciéndole una seña con la mano de que lo vigilaría mientras su madre le tapaba la boca antes de que se pasará de listo. —Ser niño no es excusa de nada… —replicó, pero todo su deseo bélico de patear cabezas de infantes estúpidos se vio aplacado por la aparición de Nyra, la HERMOSA, BELLA, PRECIOSA mujer de las orejas peluditas que pertenecía a la división setenta y cinco. Su presencia había sido un importante aliciente a la última tragedia ocurrida en su división, misma que lo dejó con serias dudas y sospechas sobre todo el sexo femenino. Sí Akira, el tonto e insoportable Akira, podía convertirse en… bueno, un mujerón, entonces ninguna mujer bella que conociera podía ser de fiar. Nyra se presentaba como la esperanza de un mundo normal y la adalid del sentido común: las mujeres eran mujeres, y Akira era simplemente imbécil. Un putisimamente bellísimA imbécil. Las pupilas se le tornaron en corazones mientras pululaba alrededor de la humink, cuál abejorro que sondea las flores con un interés particular y muy marcado. —Si tú lo dices, Nyrita —musitó, en un tono de voz ligeramente más grave que lo usual—. Lo perdonaré por esta vez. Juan se acercó a él poco después. La verdad sea dicha, había inventado ese apodo en el camino, pero ahora que el gyojin lo repetía tenía que admitir que sonaba muy bien. —A veces tengo buenas ideas, Juanchito —dijo y le dió dos palmadas en la coraza al bastión de su división—. Ponte guapo que nos van a fotografiar. Lo siguiente fue bastante mecánico por su parte. Cómo el marine de más rango, reclamó el centro de la fotografía y allí se colocó, ligeramente por detrás de algunos compañeros pero notable por encima de sus cabezas. Las hombreras de su chaqueta destacaban y su sonrisa se proyectó a la cámara con confianza, arrogancia y orgullo. El Den Den Visual tomó la imagen y el grupo se desbandó de inmediato, siendo Moja y Juan los convocados a hacerse fotografías en solitario. Enji automáticamente procuró alejarse de la zona roja que rodeaba a la nueva rubiA de su grupo. No sé quería cruzar con ella, por lo que sea, así que se acercó dónde Nyra y con curiosidad le empezó a tocar las orejas con el índice de su mano derecha. —¿Son reales? La primera vez que nos vimos, pensé que formabas parte de ese extraño grupo que mencionaban los periódicos. "The Rians" —confesó, para después fijarse en su cola con evidentes intenciones de atraparla en cualquier momento—. ¿La mueves a voluntad? RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Hasegawa Shin - 29-09-2026 Su pose triunfal, galante y energética estaba provista del impulso por omitir cualquier tipo de error y seguir hacia adelante, buscando el apoyo global de sus compañeros marines, sin embargo, una chica de apariencia joven se le acercó, ignorando todo lo que había dicho y preguntando directamente por María Merlot, porque hasta donde sabía, ninguna otra mujer pelirrosa lo besó durante lo que fueron los Juegos de Skypiea. Hasegawa se giró hacia ella mientras se colocaba sus gafas de sol, escuchándola atentamente en un principio, hasta que le tocó responder y, por supuesto, con su poco tacto hacia los seres vivientes más jóvenes estaba dispuesto a mancharle los sueños y esperanzas respecto a las historias de romance. Durante segundos, se la quedó mirando fijamente, solemne.
Hasta que finalmente su gesto se rompió.
![]() —¿Qué? Estás loca. El amor no existe.
Esa cara de asco parecía decirlo todo, poco le importaba la inspiración que aquello había despertado en la joven, porque Shin no estaba dispuesto a alimentar emociones risueñas si en su poder estaba arruinarlas por completo. Lo más loco de todo fue la forma súbita en que cambió de actitud, enalteciendo otra vez los encantos de sus facciones a la par que mencionaba mentiras evidentes aunque, desde fuera, se escuchaban razonables —Es todo una estrategia, niña. Me infiltraré en base a la seducción y la encarcelaré cuando menos se lo espere, ¡es lo que hacen los héroes! —se llevó ambas manos a la cintura y comenzó a reír, luego, se acercó al rostro de la chica, brillitos cayendo como cascada de su piel —Guárdame el secreto, es entre tú y yo. —tras un guiño de su ojo detrás de las gafas abandonó la interacción, regocijándose en el sonido de esperanzas rotas. El albino caminó hacia el grupo de marines, observándolos a todos al pasar y esperando nuevas indicaciones. En ese tramo, llega Kibai, dándole entretenimiento a la curiosa familia, para dar paso también a la recientemente renovada Akira, quien con los poderes tan extraños de aquellos seres al finalizar los juegos se convirtió en mujer, generándole sensaciones encontradas en relación a su aspecto y naturaleza. Finalmente uno de ellos comienza a desentrañar los misterios de la curiosa reunión marine y le sorprende saber que se trata de una simple sesión de fotos, en donde la primera estaría enfocada en el grupo para luego viajar entre focos individuales. Hasegawa le resta importancia, encogiéndose de hombros y tomando posición para lucir como sabe, y luego escuchó a quienes irían a la tanda inicial, siendo Juan Sebastian y Moja. Ellos, mientras tanto, permanecerían en esa zona. Shin pudo ver de reojo como Enji interactuaba con Kuroshiro, y también a la chica risueña preguntándole a Bertram por Merlot, siendo sincero le sorprendió su respuesta, quedándose esa palabra en su cabeza mientras hacía cálculos. —Esposo, ¿eh? —ladeó la cabeza con una sonrisa de soslayo, imaginando en qué habrá estado pensando María para llegar a ese tipo de conclusiones, soltando aire por la nariz al tratar de contener su risa, sin embargo tampoco le dio demasiadas vueltas, aquellos sentimientos no influían en la curiosidad que sentía hacia la semi sirena, se centraría en sus propios asuntos con ella cuando se reencontrasen. Para bien o mal, su línea de pensamientos es interrumpida por una pregunta, y el primero en contestarla es Kibai. Shin se muestra mucho menos efusivo de cara a toda esa situación, porque en el fondo siente que está perdiendo el tiempo y eso le consume la paciencia con muchísima facilidad. —Estuve entrenando, así que no tengo mucho que decir al respecto. —indicó, pues no mentía, los primeros días los centró en el aprendizaje del Kenbunshoku Haki y esa era la primera actividad que realizaba sin estar volviéndose más fuerte en el proceso. Suspiró, así no iban a resolverse sus problemas, y mucho menos conseguiría acercarse a su objetivo.
Let there be light
RE: Fotos para un año | Marines | Presente relativo | Social - Stroud Nanashi - 06-10-2026 Stroud hizo un gesto de apaciguamiento con sus manos, abriéndolas en dirección al Lunarian mientras este tomaba nota de sus nombres. "No, me debe de haber oído mal. Stroud Nanashi, nada de erre," puntualizó, consciente de que el fallo provenía de su propia estulticia y de lo poco acostumbrado que estaba aún a su nuevo apellido, o, mejor dicho, a su primer apellido. Frunció el ceño cuando oyó aquella gilipollez de las Fuerzas Armadas del Norte Profundo, pero observó a Enji con ojos entornados. Si el dragón celestial disponía de alguna clase de título que el Gobierno Mundial le había dado en exclusiva, no sería él quien se atreviese a corregirlo. A fin de cuentas, nadie de su posición mentiría en algo así... ¿verdad? "¡Nada de eso!," exclamó hacia la chica a medida que hablaba sobre el romance tabú de la novela que estaba escribiendo. "Si quiere un consejo," dijo, bajando el volumen de su voz, "Escriba algo mejor. Una gesta sobre las heroicidades del Gobierno Mundial, o una biografía sobre el Almirante en Flota, ¿qué le parece? Debería haber bibnliografía de sobra," inquirió, levantando el pulgar en dirección a la joven, "y seguro que sus amigos lo encontrarán mucho más interesante." Lo cierto era que no había ningún reproche en sus palabras, ni, por supuesto, ninguna ironía. Esbozó una sonrisa ante las palabras de Iktan, que especificó el deseo de Enji por figurar en el centro de la fotografía. Dentro de lo que cabía, era algo perfectamente natural. Un dragón celestial, y alguien tan claramente enviado como el ojo derecho del mismo Gobierno Mundial a poner orden en la Marina, debía de estar más que acostumbrado a los cálidos focos del protagonismo. Y no solo eso: era el cargo más alto allí presente, y, como tal, hubiera sido protocolariamente muy inadecuado relegarlo a un margen de la imagen. Sin embargo, le divertía que el comodoro hubiera preferido explicitarlo antes de nada. Era un tipo que tenía claro lo que quería, y apreciaba aquella cualidad. Instantes después de que la fotografía fuese capturada, habiendo partido Moja y Juan, y habiendo quedado él enormemente cerca del propio Enji en la misma, uno de los niños volvió a aproximarse correteando al grupo, interpelándolos a Kael Omuyaga y a él mismo. Arqueó una ceja ante aquello de la fruta malvada, mas no pudo contener una pequeña carcajada. "En realidad es un secreto," explicó, poniéndose de cuclillas para hablar con él y alzando un dedo índice a la vez que hablaba. Este, sin embargo, pasó a convertirse en mochi de un momento a otro, manteniendo su forma pero cambiando repentinamente en su textura y color, a medida que la transformación parecía extenderse al resto de su mano progresivamente. "¡No se lo diga a nadie! Si algún día se come una fruta, alístese a la Marina, seguro que podemos dar buen uso a sus poderes, ¿qué le parece?," dijo, permitiendo que su mano volviese rápidamente a su forma original y deshaciendo el atisbo de transformación. Distraído, dirigió su mirada entonces a Akira, que había... cambiado, sin atisbo de dudas. Entrecerró los ojos, intentando figurarse qué era exactamente lo que había cambiado. Pasó unos instantes pensativo, asimilando la sorprendente transformación que parecía haber tenido lugar. "Bueno," dijo finalmente, poniéndose en pie tras unos segundos de intensa meditación, "¿a quién le toca ahora?"
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