20-09-2026, 11:43 PM
8 de Primavera
18:36 p.m.
Bar de Skypiea
¡Hoy había tenido al fin el gran e intensivo aprendizaje mink con Kibai! Había sido muy duro, pero me sentía muy bien conmigo misma.
Por supuesto, lo primero que hice al volver fue darme una buena ducha y vestirme con una ropa más acorde al estilo de la isla. Estaba cansada, pero ya que quería descansar, ¿por qué no hacerlo en un lugar público donde pueda conocer gente? O quizás reencontrarme con personas del pasado. ¿Quién diría que ayer me encontraría con Uker y Miyori? Sin duda, en esta isla puede pasar cualquier cosa, ¡y yo necesito vivirlo!
Me hacía gracia la mirada de curiosidad que aún nos dedicaban a los extranjeros los habitantes de la isla. Ciertamente los entiendo, porque es la misma que me causan ellos a mí. Tras preguntar a un par de locales, me recomendaron un bar donde podría merendar alguna cosita típica de la isla, ¡y después de toda la energía que había gastado en el día, me hacía mucha ilusión!
Entré alegremente en el local y me senté en la barra a la espera de que me atiendan. Mientras tanto, me giré para ver el interior de la sala y a las personas que en ella había. Un grupo de sujetos parecía jugar a algo que no distingo bien desde donde me encuentro y una pareja se mostraba cariñosa en una esquina. Aunque había alas y negras mezcladas en el lugar, un grupo de skypean muy bien vestidos observaba todo desde el piso de arriba. Tras mirarlos por unos segundos, bajé nuevamente la mirada y me encontré con un rostro que no esperaba.
Se trataba de Bertram, un marine con el que no había interactuado mucho... y el mismo que intentó usar su akuma contra mí, hiciera lo que hiciese. Aún me preguntaba por qué lo hizo, y quizás este podría ser un buen momento para saberlo... o, al menos, para empezar a llevarnos mejor.
―¡Hola, Bertram! ¿Vienes a tomarte algo? ―saludé desde lejos.

