12-05-2025, 09:38 PM
(Última modificación: 12-05-2025, 09:38 PM por Garnet D. Matlock.)
Día 6 de Invierno Año 14.
Solar Karma
Momentos después de haber zarpado hacia Gyojin
Solar Karma
Momentos después de haber zarpado hacia Gyojin
Garnet se encontraba paseando por las calles de una desconocida ciudad, con su porte habitual. Con tanga en piernas, y el resto de su cuerpo al aire libre. Ese día, el pelirrojo pirata tenía claro lo que quería, ¡quería mojar! - Maldita sea, ¡lleva el menda tanto sin ponerla que se va a acabar poniendo malo, ¿es o no es? - Maldijo hacia sus adentros, chasqueando la lengua mientras miraba a su alrededor, en busca de una mujer de inconmensurable belleza.- ¿Por qué te fuiste, Iki? ¡Me cago en la puta! Con lo rico que lo hacíamos. - Puso una mueca, al mismo tiempo que su búsqueda proseguía.- A ver... ¿Dónde están las chatis que no callan y tiran p'alante? - Musitó, hasta que, en ese momento, atisbó a lo lejos a un bombón de proporciones áureas.- ¡PUAJA! - Exclamó, observando la figura de una mujer de cabellos rosados. A pesar de estar de espaldas, tan sólo por el culito que tenía, Garnet ya iba envenenado, fluyendo dicho veneno con fuerza en la parte de su entrepierna. Mientras se iba aproximando hacia la joven, el skypiean, marrano como el solo, no podía apartar su vista de las posaderas de esa señorita, mordiéndose el labio inferior con lujuria y con los ojos convertidos en corazones.- Eh, ¿qué pasa, chata? - Saludó Garnet, al estar lo suficientemente cerca de ella, y subiendo su mirada para que no la pillara mirándole el culo.- El menda es... - Fue directo a presentarse, hasta que la chica se giró sobre sí misma, 180 grados, dejando ver la parte delantera de su cuerpo y su rostro. Al ver este último, el músico se quedó de piedra. Esa barba naranja, ese pelo azul turquesa, y esa cara esculpida por los mismos ángeles. No cabía ninguna duda.- ¿¡TOBÍAS!? -
En ese preciso momento, conectando con el sueño que estaba teniendo, Garnet se despertó de sopetón, encontrándose de bruces a un Tobías que dormía, a escasos centímetros de su cara, pudiendo sentir a la perfección su respiración.- ¡¡IAAAAAAAAGH!! ¿¡Pero qué cojones!? - Se llevó las manos a la cabeza e irguió su tronco superior hacia delante.- ¿¡Qué ha pasado!? - Se preguntaba alterado, intentando vislumbrar dónde estaba, reconociendo perfectamente las distintas colecciones de insectos que había desperdigadas por la habitación.- ¿¡El camarote de Kenzo!? - Siguió cuestionando su situación actual, mirando bajo las sábanas y comprobando que, efectivamente, estaba completamente desnudo. Por fortuna, Tobías seguía vestido, así que descartaba que hubieran hecho el delicioso. Se asomó al suelo junto al lado de su cama, y pudo apreciar que su delantal estaba tirado.- ¿Cómo narices ha llegado el menda aquí? - Se preguntaba Garnet.- Recuerdo que estaba cocinando antes de pirarnos de Sabaody, y entonces sentí algo y... - Y en ese momento, recordó a la mujer misteriosa que había irrumpido en su barco, aquella mujer bella y con parche que había osado ponerle la mano encima a su querida hermanita. Y como, después de que le ordenara que se fuera y dejara a Sasha, todo se fundió en negro.- ¡Mierda! ¡Mierda ¡MIERDA! - Se alarmó, al pensar que podían estar todos en peligro, agarrando a Tobías por sus hombros y empezando a zarandearle.- ¡Espabila, Tobi! ¡Qué estamos en peligro la puta madre! ¿Es o no es? - Exclamó alterado, soltando al vaquero y levantándose rápidamente de la cama, sin tiempo de vestirse - y yendo por tanto, completamente desnudo - hacia la cubierta del barco. Sentía un nudo en el pecho y en el estómago en ese momento. Había sido en un abrir de ojos, en un suspiro, Garnet había sido derrotado, no sólo una vez contra Sohem, sino dos contando con la pelirrosa tuerta. Estaba claro que aún le quedaba mucho camino por recorrer pero, lo que ahora esperaba de corazón, era que todos estuvieran sanos y salvos.
Después de unos segundos corriendo en bolingas - y sintiendo como, por alguna extraña razón, su tren inferior pesaba más de los normal - llegó a la puerta que daba con el exterior, abriéndola de sopetón sin percatarse de dónde estaban.- ¿¡ESTÁIS TODOS PERITA!? - Preguntó alterado y, ahora sí, fijándose en que estaban en un lugar casi lleno de penumbra y oscuridad.- ¿Pero qué? - Empezó a caminar lentamente hacia el palo mayor, parándose a contemplar las vistas que tenía. No estaban en tierra, y ni siquiera estaban sobre la superficie del mar. No, podían ver a los peces e incluso a algún que otro rey marino nadar junto a ellos.- ¿Estamos bajo el mar? Para el carro, ¿la hemos palmado entonces? - Cuestionó de primeras, fijándose ahora en que el barco estaba recubierto de la burbuja por la que habían pagado en el muelle de Sabaody.- ¿O para esto servía toda esta vaina de la burbuja esta? - Consideró también. Ahora solo quedaba que alguien acudiera a sus gritos y le dijera.
RESUMEN
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
