27-08-2026, 06:46 PM
(Última modificación: 27-08-2026, 06:47 PM por Bartolomeow Flint.)
Aun no me encontraba totalmente recuperado de la extracción de fruta del diablo que había recibido el día anterior, pero la nota que le había entregado uno de los tipos alados que trabajaban para el emperador de aquellas tierras, decía que debía presentarme hoy y a esta hora en su palacio, y así hice.
Al llegar frente al enorme palacio de oro, lo primero que llamo mi atención, fueron los dos guardas allí apostados, uno a cada lado de la puerta principal. Estos guardias no eran igual que los que habían estado a su llegada a Shandora, durante el torneo, ni entregándole la invitación. Estos guardias eran más grandes, altos y anchos que los que había conocido con anterioridad. Su alas doradas, curvadas, les iban desde sus nucas hasta sus caderas. Estas hacían juego con unas telas que les caía desde su bajo vientre hasta sus tobillos, del mismo color dorado y con grabados de letras de un color rojizo, las cuales no entendí, ya que parecían estar escritas en otro idioma. Su vestimenta estaba compuesta por una armadura entera de placas, del color del acero pulido, la cual cubría por completo tanto sus torsos y brazos. También destacaba una falda de planchas cubriendo los muslos, unos cubre mangas de los antebrazos, de color azul, como las enormes hombreras de las armaduras. El último complemento destacable de su vestimenta era unos cascos azules, enterizos, sin apertura para la visión, adornados cada uno con una estrella dorada en el centro, una pequeña cresta, y dos pequeñas alas blancas a los flancos. Por otro lado, todos portaban, frente a ellos, un gran escudo, redondo y dorado, que parecía simular al astro solar.
Mientras miraba a los guardias había empezado a caminar hacía la enorme puerta del palacio, la cual estaba abierta dando la sensación de ser aun más grande de lo que realmente era. "Dios... esto es enorme-don..." Pensé mirando asombrado y maravillado aquella enorme puerta, mientras la traspasaba, al fin y al cabo, mi estatura es de cuatro metros y medio de alto, y creciendo, y no estoy acostumbrado a poder pasar por puertas sin tener que agacharme y preocuparme por si me doy o no con la cabeza en el techo.
Me estaba agradando mucho aquel palacio, ya que todo era enorme, no solo su estructura exterior o su puerta principal, sino también la grosor de sus paredes, el gran salón con el cual me tope al traspasar la puerta, con sus seis columnas gigantescas aguantando todo el peso del techo, estando separadas entre ellas por unos diez metros, más o menos, o eso pensé al verlas. Separando las columnas en tres y tres, había una gran alfombra de terciopelo roja que iba desde la puerta hacía una pequeña escalera de cuatro escalones, que subía hasta un trono. En el cual se encontraba una especie de ser con alas con rasgos de primate. "¿Ese debe ser el anfitrión? ¿O es otro de sus compañeros-don?" Me dije al no reconocer quien era ese ser, lo que si vi fue que a cada uno de sus lados, había uno de esos guardias nuevos que también se encontraban en la entrada. Junto al flanco de cada guardia surgía una escalera que giraba ascendiendo hasta juntarse una con otra justo en la parte trasera del trono, dando acceso a un segundo piso.
Después de quedarme parado al solo traspasar la puerta, observando y analizando todo aquel lugar, empecé a caminar por encima de la alfombra en dirección al grupo de tres personas que ya se encontraban más adelante justo antes de los cuatro escalones de enfrente del trono. Pese a que no dije ni mu, se podía ver en mi una cara de disfrute y asombro, demostrando mi agrado por estar en aquel lugar. Al llegar a la altura de mis compañeros de equipo, primero miré al emperador, sin mantener mucho la mirada en él, luego a mis compañeros, a los cuales les hice un leve gesto con la cabeza y, finalmente volví mi vista a mis pies, demostrando mi timidez. Y dándome cuenta en ese momento... que iba casi totalmente desnudo, no me había acordado de vestirme antes de salir de casa, y me había venido solo vestido con mis calzoncillos de pantalón y el vendaje de mi estomago, el cual tapaba mi reciente nueva adquisición en forma de cicatriz.
MushokuOFF
