29-08-2026, 09:31 PM
La recordaba no con su mente, sino con su cuerpo, como una especie de magnetismo difícil de describir, como si esa cosa que aprendió en su entrenamiento con Kealith le mostrara aquello que estaba oculto. Necesitaba saber que era eso que le fascinaba en el rondar de su alma cuando estaba alrededor de esta Musa de Bronce. Una que volvió a ver en las gradas… donde… donde… dios… recordó lo que paso. Aquello fue extraño e impropio de la propia Maki. No el de ser torpe para tropezar, tampoco lo de ser impulsiva, sino el de besar a alguien sin que demostrase algún tipo de interés antes.
WO… ella recordaba su nombre?... mierda ella no recordaba el de la Musa, solo recordaba como se sentía estar cerca de ella. recordaba cuando medio combatieron en esa arena subterránea, donde el oriental quiso medio estafarla en Drum. Ahora. Parecía hablar algo, al menos lo básico o seria que había estudiado la lengua común?... Maki se rasco la cabeza algo nerviosa, si le preguntaba como se llamaba la gigantesca mujer quedaría en ridículo. Jejej… que imbécil era la pelona. Ese impulsivo beso le golpeo de pronto en la cabeza. No… no quería o sí? después de todo era abiertamente heterosexual, pero ella… ella despertaba algo distinto. Algo demasiado intrigante. La… la deseaba. Aunque no podía describirlo de esa forma. Mierda que complicado era todo y Maki era bruta como ella sola. Un ser más simple de lo que creía la gente. Un verdadero libro abierto, pero, Perfecto. Había besado a una mujer cuyo nombre no recordaba. Ahora estaba junto a ella fingiendo entender un idioma que no entendía. Magnífico. La inteligencia de Maki D. Zen'in funcionando a toda máquina.
La luz de las luciérnagas encerradas, tenue, dorada bañando sus rostros parecía una frontera extraña que quizás ambas deseaban cruzar, pero ninguna se atrevía. La musa no tenía idea tal vez la forma de actuar y Maki no sabía hasta qué punto podría cruzar esa línea. Era todo extraño, ella conteniendo sus deseos y la otra no comprendiéndolos en absoluto. Era evidente en su rostro. Sus dedos palpando el cristal trasparente casi se toparon con los de Maki.
Accedió a sentarse a su lado, lo hizo muy, muy cerca tocándose ambos muslos entre sí. sentadas una al lado de otra, no parecían tener gran diferencia de tamaño. Ella dejo el brazo por detrás del cuerpo de la lectora. Y se acercó un poco más intentado ver que leía. Y no… no entendía nada de la lectura. Bai. Un nombre? una expresión de asco, una orden de alejamiento?... Maki miro un poco entrecerrando los ojos intentando descifrar cada palabra cada letra e incluso la forma en que lo pronunciaba. Decidió que era su nombre… —Si, claro que se tu nombre, claro que se quien eres… tu… tu pareces interesante. No como esas otras atolondradas que suelo conocer. No… no se explicarlo.— Menciono mientras mostraba nuevamente las hojas marcadas de tinta.
Le mostro unas líneas… Maki se movió sobre el libro, no de manera física, sino de manera psicológica y espiritualmente quería saber que quería… pensar… mierda, era algo… romántico… el rubor ahora subió por el cuello, por las mejillas y la mente de la quemada. Una vez más apunto otro apartado. Era más claro. Besar. ¿Preguntaba sobre el beso? O preguntaba si podía besarla o algo así. —Yo… yo no… no sé qué decir… que?... no comprendo bien... solo. Solo… lo siento…— El calor del momento era perfecto, la luz dorada desde la improvisada lampara les bañaba desde cerca, el ambiente era hermoso, las nubes fluían como pasajeros en viajando en un tren que no se detenía.
Trago saliva. Sus palabras atascadas en su garganta deseaban salir, deseaban… el deseo. Miro los labios carnosos, hermosos, delicados y tentadores. Maki se mojó los labios y quiso pero no pudo responder como quería. —Mmm… déjame pensar… déjame pensar un poco…— Dijo reclinándose un poco sobre la banca y entrelazando sus manos detrás de su cabeza… —Debo admitir que querer es una palabra demasiado grande… creo… necesitarías una vida para en mis pensamientos creer que puedes querer o… amar quizás… creo que… Bai? Verdad? — Se volvió a ella nuevamente quedando frente a frente con su hermoso rostro. —Quisiera… por… jeje… quisiera conocerte… que te parece si empezamos por… ello… me… resultas… tremendamente… interesante… atrac… ti…va— Dijo mientras sus labios… esos labios enmarcados en su hermosa y tersa piel, la piel de una diosa se convirtieron en el fruto de su obsesión. No dejaba de mirarlos, de verlos moviéndose mientras intentaba gesticular cada palabra. Aunque no entendiera nada de lo que Maki dijera. Esperaba que de alguna forma entendiera algo de lo que necesitaba trasmitirle. Que era… rayos. No sabía. Ni siquiera ella sabía que quería de la hermosa mujer. Quizás… pasar tiempo con ella?.
WO… ella recordaba su nombre?... mierda ella no recordaba el de la Musa, solo recordaba como se sentía estar cerca de ella. recordaba cuando medio combatieron en esa arena subterránea, donde el oriental quiso medio estafarla en Drum. Ahora. Parecía hablar algo, al menos lo básico o seria que había estudiado la lengua común?... Maki se rasco la cabeza algo nerviosa, si le preguntaba como se llamaba la gigantesca mujer quedaría en ridículo. Jejej… que imbécil era la pelona. Ese impulsivo beso le golpeo de pronto en la cabeza. No… no quería o sí? después de todo era abiertamente heterosexual, pero ella… ella despertaba algo distinto. Algo demasiado intrigante. La… la deseaba. Aunque no podía describirlo de esa forma. Mierda que complicado era todo y Maki era bruta como ella sola. Un ser más simple de lo que creía la gente. Un verdadero libro abierto, pero, Perfecto. Había besado a una mujer cuyo nombre no recordaba. Ahora estaba junto a ella fingiendo entender un idioma que no entendía. Magnífico. La inteligencia de Maki D. Zen'in funcionando a toda máquina.
La luz de las luciérnagas encerradas, tenue, dorada bañando sus rostros parecía una frontera extraña que quizás ambas deseaban cruzar, pero ninguna se atrevía. La musa no tenía idea tal vez la forma de actuar y Maki no sabía hasta qué punto podría cruzar esa línea. Era todo extraño, ella conteniendo sus deseos y la otra no comprendiéndolos en absoluto. Era evidente en su rostro. Sus dedos palpando el cristal trasparente casi se toparon con los de Maki.
Accedió a sentarse a su lado, lo hizo muy, muy cerca tocándose ambos muslos entre sí. sentadas una al lado de otra, no parecían tener gran diferencia de tamaño. Ella dejo el brazo por detrás del cuerpo de la lectora. Y se acercó un poco más intentado ver que leía. Y no… no entendía nada de la lectura. Bai. Un nombre? una expresión de asco, una orden de alejamiento?... Maki miro un poco entrecerrando los ojos intentando descifrar cada palabra cada letra e incluso la forma en que lo pronunciaba. Decidió que era su nombre… —Si, claro que se tu nombre, claro que se quien eres… tu… tu pareces interesante. No como esas otras atolondradas que suelo conocer. No… no se explicarlo.— Menciono mientras mostraba nuevamente las hojas marcadas de tinta.
Le mostro unas líneas… Maki se movió sobre el libro, no de manera física, sino de manera psicológica y espiritualmente quería saber que quería… pensar… mierda, era algo… romántico… el rubor ahora subió por el cuello, por las mejillas y la mente de la quemada. Una vez más apunto otro apartado. Era más claro. Besar. ¿Preguntaba sobre el beso? O preguntaba si podía besarla o algo así. —Yo… yo no… no sé qué decir… que?... no comprendo bien... solo. Solo… lo siento…— El calor del momento era perfecto, la luz dorada desde la improvisada lampara les bañaba desde cerca, el ambiente era hermoso, las nubes fluían como pasajeros en viajando en un tren que no se detenía.
Trago saliva. Sus palabras atascadas en su garganta deseaban salir, deseaban… el deseo. Miro los labios carnosos, hermosos, delicados y tentadores. Maki se mojó los labios y quiso pero no pudo responder como quería. —Mmm… déjame pensar… déjame pensar un poco…— Dijo reclinándose un poco sobre la banca y entrelazando sus manos detrás de su cabeza… —Debo admitir que querer es una palabra demasiado grande… creo… necesitarías una vida para en mis pensamientos creer que puedes querer o… amar quizás… creo que… Bai? Verdad? — Se volvió a ella nuevamente quedando frente a frente con su hermoso rostro. —Quisiera… por… jeje… quisiera conocerte… que te parece si empezamos por… ello… me… resultas… tremendamente… interesante… atrac… ti…va— Dijo mientras sus labios… esos labios enmarcados en su hermosa y tersa piel, la piel de una diosa se convirtieron en el fruto de su obsesión. No dejaba de mirarlos, de verlos moviéndose mientras intentaba gesticular cada palabra. Aunque no entendiera nada de lo que Maki dijera. Esperaba que de alguna forma entendiera algo de lo que necesitaba trasmitirle. Que era… rayos. No sabía. Ni siquiera ella sabía que quería de la hermosa mujer. Quizás… pasar tiempo con ella?.

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