01-09-2026, 11:45 PM
La sonrisa de Ubbe se ensanchó un poco más al verla girarse hacia él. Durante tres días había estado convencido de que terminarían cruzándose otra vez y, ahora que por fin la tenía delante, le parecía hasta ridículo haber dudado, aunque lo primero que llamó su atención no fue el licor, ni la cinta verde enredada alrededor de su brazo.
Fue el olor a cigarrillo.
Frunció el ceño de forma inmediata.
- Baby, fumar es una shit -señaló el cigarro ya apagado con un dedo acusador mientras negaba lentamente con la cabeza
-No seas stupid. Eres demasiado pretty para ir estropeándote así.
La verdad era que nunca le había gustado aquello. Había conocido a demasiada gente que acababa dependiendo de pequeñas cosas para sentirse mejor, como si necesitaran humo, alcohol o cualquier otra tontería para seguir adelante. A Ubbe siempre le había parecido una forma triste de vivir, si algo merecía la pena, debía afrontarse de frente.
Y sin embargo...
Sus ojos descendieron de nuevo hasta ella, la chaqueta de cuero, las cicatrices que recorrían su piel, esa forma de sentarse como si el mundo entero pudiera irse al infierno y ella simplemente fuera a pedir otra copa.
Seguía pensando que fumar era una mierda, pero también empezaba a sospechar que Maki era una de esas excepciones que hacían tambalearse las reglas más simples, y eso le resultaba peligrosamente interesante.
La reprimenda duró exactamente dos segundos antes de que una sonrisa divertida volviera a aparecer en su rostro.
Apoyó el antebrazo sobre la barra, inclinándose un poco hacia ella.
- Y claro que no me he ido, llevo days buscándote, baby -confesó sin el menor ápice de vergüenza- Toda esta ciudad llena de people y resulta que la única persona que quería encontrar estaba escondida en una taberna.
La pregunta sobre el combate arrancó una carcajada grave de su pecho.
- GAHAHAHA. Estoy perfect ¡Hace falta algo más que un cocinero enfadado para romperme! -dijo mientras se daba un par de golpes en el pecho con los nudillos- Aunque no voy a lie... escuchar que te gustó el combate me hace sentir bastante badass.
Cuando el camarero se acercó por la llamada de Maki, Ubbe levantó una mano.
- Una Cola Zero.
El hombre parpadeó confundido.
-...¿Solo eso? - No necesito alcohol para ser charming, dude!
Y después de decir semejante estupidez con total convicción, volvió a mirar a Maki con una sonrisa descaradamente satisfecha.
- Ahora cuéntame tú, Bald Girl. ¿Qué has estado haciendo todos estos días además de fumar cosas raras y desaparecer sin dejarte encontrar?
Fue el olor a cigarrillo.
Frunció el ceño de forma inmediata.
- Baby, fumar es una shit -señaló el cigarro ya apagado con un dedo acusador mientras negaba lentamente con la cabeza
-No seas stupid. Eres demasiado pretty para ir estropeándote así.
La verdad era que nunca le había gustado aquello. Había conocido a demasiada gente que acababa dependiendo de pequeñas cosas para sentirse mejor, como si necesitaran humo, alcohol o cualquier otra tontería para seguir adelante. A Ubbe siempre le había parecido una forma triste de vivir, si algo merecía la pena, debía afrontarse de frente.
Y sin embargo...
Sus ojos descendieron de nuevo hasta ella, la chaqueta de cuero, las cicatrices que recorrían su piel, esa forma de sentarse como si el mundo entero pudiera irse al infierno y ella simplemente fuera a pedir otra copa.
Seguía pensando que fumar era una mierda, pero también empezaba a sospechar que Maki era una de esas excepciones que hacían tambalearse las reglas más simples, y eso le resultaba peligrosamente interesante.
La reprimenda duró exactamente dos segundos antes de que una sonrisa divertida volviera a aparecer en su rostro.
Apoyó el antebrazo sobre la barra, inclinándose un poco hacia ella.
- Y claro que no me he ido, llevo days buscándote, baby -confesó sin el menor ápice de vergüenza- Toda esta ciudad llena de people y resulta que la única persona que quería encontrar estaba escondida en una taberna.
La pregunta sobre el combate arrancó una carcajada grave de su pecho.
- GAHAHAHA. Estoy perfect ¡Hace falta algo más que un cocinero enfadado para romperme! -dijo mientras se daba un par de golpes en el pecho con los nudillos- Aunque no voy a lie... escuchar que te gustó el combate me hace sentir bastante badass.
Cuando el camarero se acercó por la llamada de Maki, Ubbe levantó una mano.
- Una Cola Zero.
El hombre parpadeó confundido.
-...¿Solo eso? - No necesito alcohol para ser charming, dude!
Y después de decir semejante estupidez con total convicción, volvió a mirar a Maki con una sonrisa descaradamente satisfecha.
- Ahora cuéntame tú, Bald Girl. ¿Qué has estado haciendo todos estos días además de fumar cosas raras y desaparecer sin dejarte encontrar?
![[Imagen: ksMOGZu.png]](https://i.imgur.com/ksMOGZu.png)
