02-10-2026, 09:43 PM
1 de Otoño
La estancia en Roshwan ha sido corta pero intensa. El frío no la ha dejado salir apenas de donde se han alojado, prefiriendo quedarse a escribir sus canciones o a estar con Jesse —según él a darle “follon”—. Al menos ha podido descansar esos días sin entrenamientos raros, sin tener que salir a correr o sin tener que pelearse con vagabundos extraños delante de dojos de enanos. Las anécdotas de Roshwan se quedarán en Roshwan, sepultadas en el frío. Pero solo cabe decir que Seraphim no ha pasado NADA de frío.
El día de partir de esa helada isla llegó, y por fin Seraphim estaba muy animada. No ha podido comprar NADA de ropa porque con las temperaturas que hacían no quería salir, por eso no vio que estaban construyendo el barco que ella financió poniendo la mitad del dinero. Si que sabía que estaba en construcción el medio de transporte oficial para la división, pues ella se cansó de tener que viajar como marine infiltrada en barcos turísticos o mercantes. Para nada alguien de la clase de Seraphim se iba a permitir eso, por eso puso parte de un dinero que le entregó su familia como forma excepcional; pues ella no podía pedir nada si ya cobraba al mes cierto dinero.
Al ver la emoción de la capitana, ella bufó por lo bajo y fue hacia el barco mientras, en voz alta, no pudo callarse sus pensamientos:
— Para ser este nuestro barco no es para nada elegante ni representa nada al Ángel de la Marina. ¿Y Leviathan? ¿Qué nombre es ese? ¡Yo quiero votar otro nombre, ese es feo! ¡Yo quiero que se llame "Surca Cielos"!—Tras ese replique infantil por la injusticia de no haber podido decidir como se llama, ella se cruza de brazos y respira fuerte como si se tratara de una niña enfadada. Bah, pasando, nunca podría llevarse bien con alguien como ellas; al menos eso es lo que piensa Seraphim sin haber intentado nada. Y por eso va corriendo a refugiarse en su zona de confort: Jesse.— Ararara, Jesse, ¿me llevas las maletas y escogemos camarote? ¡YO QUIERO EL MÁS BONITO PORQUE YO PAGUÉ MÁS! ¡TONTO EL ULTIMOOOOO! kukukuku~ —Y, tras dejarle las maletas delante de los morros de Jesse cuando lo vio pasar, tiró de su brazo al cogerle de la mano pero después lo soltó para ir corriendo desde el centro del barco hasta dentro de los camarotes para escoger donde dormiría.
El barco no estaba nada mal, pero para ella le faltaba más lujo y pomposidad. Parecía sencillo, aunque de buen material y resistente. El blanco era primordial, además de estar adornado por la nieve característica de Roshwan. Ella lo miraba con cierto recelo, pero no podía quejarse a quien lo había construido porque solamente Kagura era quien sabía hablar su idioma; y no quería enfadar a alguien que podía aplastarla solamente con su dedo índice.
En fin, menudo viajecito les espera…
Isla Roshwan, puerto.
700h
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La estancia en Roshwan ha sido corta pero intensa. El frío no la ha dejado salir apenas de donde se han alojado, prefiriendo quedarse a escribir sus canciones o a estar con Jesse —según él a darle “follon”—. Al menos ha podido descansar esos días sin entrenamientos raros, sin tener que salir a correr o sin tener que pelearse con vagabundos extraños delante de dojos de enanos. Las anécdotas de Roshwan se quedarán en Roshwan, sepultadas en el frío. Pero solo cabe decir que Seraphim no ha pasado NADA de frío.
El día de partir de esa helada isla llegó, y por fin Seraphim estaba muy animada. No ha podido comprar NADA de ropa porque con las temperaturas que hacían no quería salir, por eso no vio que estaban construyendo el barco que ella financió poniendo la mitad del dinero. Si que sabía que estaba en construcción el medio de transporte oficial para la división, pues ella se cansó de tener que viajar como marine infiltrada en barcos turísticos o mercantes. Para nada alguien de la clase de Seraphim se iba a permitir eso, por eso puso parte de un dinero que le entregó su familia como forma excepcional; pues ella no podía pedir nada si ya cobraba al mes cierto dinero.
Al ver la emoción de la capitana, ella bufó por lo bajo y fue hacia el barco mientras, en voz alta, no pudo callarse sus pensamientos:
— Para ser este nuestro barco no es para nada elegante ni representa nada al Ángel de la Marina. ¿Y Leviathan? ¿Qué nombre es ese? ¡Yo quiero votar otro nombre, ese es feo! ¡Yo quiero que se llame "Surca Cielos"!—Tras ese replique infantil por la injusticia de no haber podido decidir como se llama, ella se cruza de brazos y respira fuerte como si se tratara de una niña enfadada. Bah, pasando, nunca podría llevarse bien con alguien como ellas; al menos eso es lo que piensa Seraphim sin haber intentado nada. Y por eso va corriendo a refugiarse en su zona de confort: Jesse.— Ararara, Jesse, ¿me llevas las maletas y escogemos camarote? ¡YO QUIERO EL MÁS BONITO PORQUE YO PAGUÉ MÁS! ¡TONTO EL ULTIMOOOOO! kukukuku~ —Y, tras dejarle las maletas delante de los morros de Jesse cuando lo vio pasar, tiró de su brazo al cogerle de la mano pero después lo soltó para ir corriendo desde el centro del barco hasta dentro de los camarotes para escoger donde dormiría.
El barco no estaba nada mal, pero para ella le faltaba más lujo y pomposidad. Parecía sencillo, aunque de buen material y resistente. El blanco era primordial, además de estar adornado por la nieve característica de Roshwan. Ella lo miraba con cierto recelo, pero no podía quejarse a quien lo había construido porque solamente Kagura era quien sabía hablar su idioma; y no quería enfadar a alguien que podía aplastarla solamente con su dedo índice.
En fin, menudo viajecito les espera…
