04-10-2026, 08:28 PM
Narrador / María Merlot
Día 36, Año 18.
Verano.
Hora: 8:45 p.m.
Cocina del Flush Royal, Chika, Paraise.
Verano.
Hora: 8:45 p.m.
Cocina del Flush Royal, Chika, Paraise.
¿Día?
¿Noche?
¿Tarde?
¿Noche?
¿Tarde?
Difícil saberlo bajo tierra. Basuropolis la hacia sentir marchita, como si la fotosíntesis no pudiera realizarse por culpa de la falta de algo. ¿De qué? ¡Qué iba a saber ella! No era botánica. Por suerte, el reloj analógico en la habitación le dio la respuesta que buscaba: Era de noche. Así que se lavó muy bien, detrás de las orejas también. Se puso su pijama amarilla apeluchada de pato amarillo con sus pantuflas a juego. María Merlot tenia un armario muy extenso, le gustaba la ropa y Hyákinthos la dejaba comprar hasta cansarse. ¿De dónde sacaba tanto dinero el médico? De eso, obviamente… la medicina legal y altruista.
Leyó un rato un libro sobre armería. Escribió otro rato en su cuaderno. Repaso el ultimo periódico, dónde volvió a sentir tristeza por aquel pobre hombre perro ¿o era gato? Que prestaba sus servicios en una línea caliente… ¿Debería llamarlo para preguntarle si necesitaba ayuda? Seguro su Unnie, Algodón de Azúcar, Vivi y El Macho se unían a una cruzada para rescatarlo de sus proxenetas. Anoto el número, lo guardo en su den den mushi.
Al levantarse de su cómodo sitio, esa biblioteca con cojines que la Valkiria Besada por El Sol le construyo, miro cada uno de los wanteds pegados en la pared. Primero su amado médico, tan hermoso como siempre. Recordó a Thrym, que seguro estaba siendo un papá bonachón con los huérfanos del Reino de Drum. Ahí estaba la fabulosa reina Aspros. El tímido y difamado peluche VaroGanchin. El héroe comunista salvador Ashura. También había colocado algunos recortes adicionales: Su esposo de mentiras y al Malvavisco, al ver a este ultimo suspiro. ¿Qué estaría haciendo? Lo llamaría luego… para saludarlo.
Sin más salió de la habitación, se dirigió a la enorme cocina. El doctor le recomendó comer más, así que a eso iba… a asaltar la nevera como un pato hambriento de… ¿qué comían los patos? ¡Migas de pan! Se hizo un sándwich de lechuga relleno de tomate y calabacín, y además exprimió un jugo verde a base de manzana, celery y pepino. Se sentó en la encimadera a comer, no tenia hambre pero necesitaba engordar, o esa fue la petición del masculino de hebras rosadas. De pronto algo salió de su bolsillo, y se acerco a un trozo de lechuga… ¡Dos de sus piruletas! La chica les sonrió acercándoles más hojas para que comieran, quizás también querían aumentar de peso. Fue entonces cuando pensó en que aun no llegaban las quesadillas que pidieron hace ya seis días… ¿Se habrán perdido en las corrientes de la vida? Tal vez se desorientaban como ella… ¿Debería comprobar por dónde venían?
Leyó un rato un libro sobre armería. Escribió otro rato en su cuaderno. Repaso el ultimo periódico, dónde volvió a sentir tristeza por aquel pobre hombre perro ¿o era gato? Que prestaba sus servicios en una línea caliente… ¿Debería llamarlo para preguntarle si necesitaba ayuda? Seguro su Unnie, Algodón de Azúcar, Vivi y El Macho se unían a una cruzada para rescatarlo de sus proxenetas. Anoto el número, lo guardo en su den den mushi.
Al levantarse de su cómodo sitio, esa biblioteca con cojines que la Valkiria Besada por El Sol le construyo, miro cada uno de los wanteds pegados en la pared. Primero su amado médico, tan hermoso como siempre. Recordó a Thrym, que seguro estaba siendo un papá bonachón con los huérfanos del Reino de Drum. Ahí estaba la fabulosa reina Aspros. El tímido y difamado peluche VaroGanchin. El héroe comunista salvador Ashura. También había colocado algunos recortes adicionales: Su esposo de mentiras y al Malvavisco, al ver a este ultimo suspiro. ¿Qué estaría haciendo? Lo llamaría luego… para saludarlo.
Sin más salió de la habitación, se dirigió a la enorme cocina. El doctor le recomendó comer más, así que a eso iba… a asaltar la nevera como un pato hambriento de… ¿qué comían los patos? ¡Migas de pan! Se hizo un sándwich de lechuga relleno de tomate y calabacín, y además exprimió un jugo verde a base de manzana, celery y pepino. Se sentó en la encimadera a comer, no tenia hambre pero necesitaba engordar, o esa fue la petición del masculino de hebras rosadas. De pronto algo salió de su bolsillo, y se acerco a un trozo de lechuga… ¡Dos de sus piruletas! La chica les sonrió acercándoles más hojas para que comieran, quizás también querían aumentar de peso. Fue entonces cuando pensó en que aun no llegaban las quesadillas que pidieron hace ya seis días… ¿Se habrán perdido en las corrientes de la vida? Tal vez se desorientaban como ella… ¿Debería comprobar por dónde venían?
Solo una llamada.
Por salubridad.
Tanto tiempo.
Estarían dañadas.
¿Venderían comida en mal estado?
¿Por eso eran piratas?
Tenía sentido para ella.
Pero como la comerciante del grupo.
No se dejaría engañar.
Por salubridad.
Tanto tiempo.
Estarían dañadas.
¿Venderían comida en mal estado?
¿Por eso eran piratas?
Tenía sentido para ella.
Pero como la comerciante del grupo.
No se dejaría engañar.
Con eso en mente, y aprovechando la cercanía de la piruleta telefónica, se encargó de marcar al número que le suministraron de Quesadillas Yeguas Catatónicas.
Bere bere bere bere bere.
— Bere bere bere bere bere bara bara bara bara bara buru buru buru buru biri biri biri biri boro boro boro boro — la voz de la mestiza se dejo escuchar imitando al animal, aunque era obvio que alguien contesto al otro lado, cuando se dio cuenta de que la oían se enfoco en la conversación — ¿Hola? ¿Hablo con Quesadillas Yeguas Catatónicas? ¿Quesi? ¿Señor Paco Gerte? — preguntó dando un sorbo a su jugo para continuar — No sé si me recuerdan pero hicimos un pedido hace más de seis días, o tal vez menos, no llevo bien el tiempo, el punto es que aun no nos llega… ¿Por dónde vienen? ¿Hacia dónde van? ¿Cual es el sentido de la vida? No sé si lo saben pero al perderse la cadena de frio o calor los alimentos se dañan y luego nos dolerá la panza… lo leí en un libro de Algodón de Azúcar… — comentó con su habitual alegría dejándose caer hacia atrás para acostarse en la encimadera, se acomodo para que su cabeza quedara al lado del den den mushi al tiempo que ella veía el techo, muy alto techo — … o acaso… ¿Necesitan que los ayudemos? ¿Están en problemas? ¿Hay piratas malvados metiéndose con ustedes? Parpadeen tres veces si no pueden hablar… le diré a mi Unnie, ella es muy fuerte, los rescatará con una mano atada a la espalda y una quesadilla en la boca — la voz salió preocupada, pensando lo peor… como que fueron atacados y como eran simples piratas gastronómicos los tenían sometidos. ¡Que terrible! Pobre gente.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
