[Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado
#8
Narrador / María Merlot



Sentada sobre el borde de la fuente del Flush Royal, dejo al pequeño caracolito a su lado. No tenía nada contra ese lugar, aunque fuera horrible pero debía confesar que en noches como esa se sentía ahogada, quería ver las estrellas, quería respirar aire fresco. ¿Debería saltar del barco e ir al invernadero del cual escucho hablar? No, era de noche. Tal vez mañana, aunque no haría diferencia, porque la luz del sol no llegaba a las profundidades de esos túneles. Al estar distraída con el Señor Pato Marte no se dio cuenta de lo rápido que paso el tiempo, ahora recordó que lo leyó una vez… algo sobre la relatividad y como cuando la pasabas bien todo parecía ir más rápido.

Pocas veces la mestiza encontraba a alguien que la escuchará, y entendiera más allá de sus confusos pensamientos, la complejidad de estos. Y como, aunque sonaran absurdos, la verdad los recubría como una manta frágil que pocos lograban observar. En pocas palabras, debían cavar para encontrar el oro de su inteligencia bañada de una trágica experiencia. Hyakinthos, Maki D. Zennin, Bertram Gaufrid, Shin Hasegawa, Bartolomeow y más recientemente Miyori Hoshino, sin contar a los amigos que fue dejando en las islas anterior… ¿Podía incluir ya al hombre detrás del Den Den Mushi? Claro, en su corazón Pato Marte ya era un buen amigo, porque él la escucho, y eso era lo que más valoraba en el mundo… ser vista por su interior y no su exterior.

No me llamo Pato Marte, ni Paco Merte, Paco Gerte bueno, eso cuando quieras...

La voz regreso, atrayendo la mirada ámbar a la piruleta mientras parpadeaba tres veces procesando la información. ¿Qué estaba diciendo? No lo entendía. Él comento que bromeaba, que alivio saber… que no se trataba de otro hombre que solo la quería en su cama. ¿Se equivoco con el amigo Pato Marte? Imitando el gesto de Algodón de Azúcar mordió su labio inferior, intentando descifrar lo que decía la vocecita graciosa. ¿Marcó mal el número? ¿No era el de Quesadillas Yeguas Catatónicas? María llevo la diestra a la cabeza, cerrando los ojos ante la confesión de… ese mentiroso que se burló de ella.

cuando vayamos a recoger a Barto…

Con eso confirmaba algo, de todo lo que le dijo, si eran los nakamas de su nakama. Entonces... ¿Por qué se estuvo burlando de ella? ¿Acaso disfruto seguirle la corriente mientras se reía al otro lado de la línea? Pensar que esos momentos de fraternidad fueron una farsa la hizo fruncir el ceño y un poco más allá… doler su corazón. Ella realmente había disfrutado de la conversación, jamás lo tomó a la ligera. De verdad lo había estado considerando un amigo con quien compartir sus ideas estrambóticas. Lo sabia, siempre le pasaba… pocos la entendían, otros fingían hacerlo solo para obtener su atención, claro, él no la veía, su belleza no pudo ser la causante.

Y tienes una voz agradable de escuchar, por cierto...

¿Ah? El encanto de su voz, el canto de las sirenas. Empezaba a pensar que se trataba mas de una maldición de su legado que una bendición. ¿Solo fue por qué le agradaba su tonalidad vocal que la trato bien y le siguió el juego? Se estuvo burlando todo ese tiempo mientras ella realmente había abierto su corazón. Augh… como dolía verse utilizada. Uno nunca terminaba de acostumbrarse a las heridas emocionales. La mujer bajo la mirada a sus pantuflas con forma de patos mientras los ojos se aguaban un poco. ¿Qué podía hacer? ¿Gritarle? ¿Colgarle? Cualquier acción podría desencadenar una enemistad con el buen Bartolomiau, al cual apreciaba genuinamente. Además, eso alertaría a su tripulación y no quería causar una tormenta debajo de tierra. Fue culpable por pensar… que cualquier podría ser su amigo, solo por ser amigo de su amigo.

Pero, me he dado cuenta de que me gusta mucho hablar contigo, María, y si vamos a ser amigos…

¿Amigos? La mirada de la joven subió al animal. La expresión dolida de antes cambio por una desconcertada ante la revelación. La lluvia de palabras se llevó a los grillos de su cabeza, aquellos que la hacían sobrepensar las cosas. ¿Le gustó hablar con ella? ¿Iban a ser amigos? ¿Por eso estaba confesando que se hizo pasar por todos esos tipos? No eran varios, solo dos: Quesi y él, cuyo nombre aun no conocía. Diría que eso explicaba que fueran pobres solo dos atendían el negocio pero también le dijo que no se dedicaban a los restaurantes… ¿Qué hacían entonces?

Pero si no, me gustaría aceptar tu oferta de enseñarte cosas.

Si, debió colgarle pero se agradecido mentalmente no haberlo hecho, porque sino nunca hubiera podido escuchar su versión, y que esperaba que fueran amigos de verdad. Tal vez solo le mintió con lo de los chorrocientos nombres… tal vez todo lo demás fue cierto y su mitomania fuera nada mas a nivel sustantivo. ¿Enseñarle? ¿Él sabía de artesanías y mejor aún, de navegación? Esa infromación la hizo dejar de morder el labio. Podría ayudarla a ella con la creación de cosas y a Vivi con la navegación de aquellos mares bravos. María la mayor parte de sus conocimientos los aprendio por su propio esfuerzo, por eso saberse que podía tener un maestro la lleno de emoción. Como cuando subió la montaña de bonsais gigantes y conoció al  Maestro Bacalao, o cuando Trhym-sama le enseñaba navegación, o cuando aprendió con Santangelo la magia de ver si ver, o el entrenamiento con Hyakinthos… ahora, la vocecita se ofrecía a ayudarla. Su corazón se sobresalto con regocijo, le gustaba aprender aunque se le diera fatal.

Y bueno, se me olvidaba. Me llamo Korg. Me llaman Korg, Ñorgo, pequeñín... no me llames Ñorgo.

¿Korg? ¡Korg! Se llamaba Korg… no debía olvidarlo… Korg, Korg, Korg… jamás decirle Ñorgo… ¿Qué significaba Ñorgo? La cotilla en ella salió a flote pero se detuvo para sonreír ante las palabras que siguieron, una sonrisa que fue apoderándose de sus labios y alumbrando su expresión, que paso de afligida a alegre con las ultimas locuciones. Él no se burlo, solo estaba bromeando porque era alguien travieso pero confesó, dejando de lado las mentiras y dando inicio a una nueva partida sin máscaras, para reírse con ella.

— … me mentiste — su voz salió neutral, no tan alegre como antes, reiterando lo que ya sabían ambos — … no sé si pueda ser amiga de alguien que me mintió… — musito tomando al den den mushi y acercando su cabecita a la boca — … adiós — sentencio con frialdad colgando la llamada, al tiempo que una sonrisa juguetona se iba apoderando de sus labios — … uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho… — empezó a contar caminando hacia la proa, con su cabello balanceándose detrás de ella — … nueve, diez, once, doce, trece… — corrió el ultimo tramo hasta llegar al mascaron con forma de Cara Melo dónde se subió de un salto, cruzo las piernas y se dejo caer para sentarse — … catorce, quince, dieciséis… y diecisiete — finalizo marcando de nuevo al numero de Korg…

Bere bere bere bere bere.

— Bere bere bere bere bere bara bara bara bara bara buru buru buru buru biri biri biri biri boro boro boro boro — siguió el tono cantarin del caracol, como lo hizo al inicio. Cuando escucho que respondían procedió a hablar — Buenas noches. Se encuentra el Señor Kouuuurg — con su habitual encanto y simpatía, pronunciando de forma extraña su nombre, pero así lo entendió — ¿Por qué no te gusta que te digan Ñorgo? ¿Qué significa? — cotillo bajando el volumen de su voz, después de todo preguntaba por un chisme — … si vamos a ser amigos, debería de saberlo… ¿No crees? — la sonrisa que acompaño la afirmación dejo claro que el aura de sintonía natural que rodeaba a la mujer podía transmitirse en su voz llena de fascinante personalidad — … también acepto que seas mi Maestro… Maestro Kourg y yo seré tu maestra de lectura, Maestra María… aunque… ¿Sabes leer o mentiste sobre eso también? — cuestionó dudando ahora de su analfabetismo — Por cierto, si no son Piratas Gastronómicos... ¿Qué tipo de piratas son? A mi Unnie le gusta la música, a Algodón de Azúcar y a mi viajar por el mundo, a Vivi también le gusta la música, por eso se unió a nosotros… por lo que... supongo que somos una especie de piratas musicales viajeros… — explicó un poco sobre las Valar, ella solo quería estar con sus nakamas así que al final del día no le importaba la esencia de Valar porque ella la interpretaba como “familia” — ¿Kourg, puedo cambiar el club house por una ensalada? Pedí eso porque pensé que era lo que vendían. Ensalada de frutas pero por favor, nada de frutas malditas… esas no me dejan nadar. Y libros, si encuentras libros interesantes tráelos, te los comprare a un buen precio. También me gustan las cosas bonitas, únicas e irrepetibles...  — propuso pensando en que no sabía donde estaba Korg pero seguro habían libros de ese sitio, y eso era información nueva para ella, aunque cualquier cosa interesante estaría bien, la verdad — … ¿Qué has forjado? Yo cree unas preciosas pulseras para toda la tripulación, incluido Bartolomiau. Cuando vengas te las mostrare, cada una tiene un color distinto, la mía es azul celeste como mi cabello — comento, aunque actualmente su cabello era rosado, pero el significado del color de su accesorio era ese, igual, él no la estaba viendo, no es como si tuviera su wanted frente a él y viera que era pelirrosada ahora.



MARÍA CUAK CUAK MERLOT
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]
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[Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - por Korg - 01-10-2026, 04:22 PM
RE: [Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - por Maria Merlot - 11-10-2026, 11:24 PM

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