¡Hijo de tu cangreja...! | PR
#5
Parecía mentira que, después de casi dos años trabajando juntos, recién se estuviera enterando de que Juan Sebastian tenía una hija. Una hija llamada María. ¡Una hija que no era un cangrejo! ¿Cómo se supone que había sucedido eso? ¡¿Juan acaso no había sido un cangrejo toda su vida?! Maldita sea. Después de conocer Skypiea, a Cariños Carlos y sus perturbadoras habilidades, ya no podía dar nada por seguro. Los cimientos mismos del mundo que conocía se habían tambaleado y yacían agrietados desde entonces. Apretó el puño con rabia contenida.

«Yo te maldigo, Cariños Carlos»

—¡Y pensé que mi familia era rara! —señaló—. Mira que tener de padre a un cangre-.

La oración se cortó a causa de la súbita desaparición de Juan. Ese armatoste animal, ahora verde y de casi ocho metros, se esfumó frente a sus ojos y eso era señal inequívoca de que se acercaba un golpe. Siempre era así. Lamentablemente, los ojos de Enji eran incapaces de seguir según qué velocidades y Juan, aunque estaba lejos de ser el más rápido de la división, tampoco era el más lento. Ese puesto se lo llevaba Kael “Nalgas pesadas” Muchayaga.

Siquiera fue capaz de cerrar los ojos cuando el impacto lo alcanzó. Un golpe seco, firme y directo al rostro. La fuerza que venía impresa en su forma, en la pulcritud marcial del Gyojin Karate, proyectó una onda de choque que lo arrancó del suelo y lo empujó nueve metros hacia atrás. Nueve metros en los que arrastró los pies por la arena mientras los cangrejos corrían lateralmente para despejar la zona.

—¡Pf! ¡Hijo de langosta! —exclamó al detenerse—. ¡Ni siquiera he calentado todavía!

Se limpió, con el dorso de la mano, una gota de sangre que empezaba a caer desde su nariz.

—¡Aprieta el culo, Juancho! —Su sonrisa, ancha, empezó a filtrar líquido morado que provenía de dentro de su cuerpo. Una catarata de veneno brotó entre sus labios, desbordando. Veneno denso y cuyo color rojizo lo diferenciaba del resto de sus habilidades. Esta viscosa sustancia corrió por su mentón, bajó a su pecho y desde allí empezó a expandirse alrededor de todo su cuerpo—. ¡Masacre!

El veneno lo envolvió, lo abrazó, lo consumió hasta esconder su figura por completo, convirtiéndolo en un monstruo consumido por la toxina. Lo único que había quedado visible era la mitad derecha de su rostro, cuyas facciones coincidían con las del nuevo rostro. La sonrisa no había desaparecido.

—¡Esta ya te la sabes! —dijo, y los brazos de su cubierta tóxica de tornaron en dos puntas que se curvaban hacia adentro. Enji se movió a toda velocidad, apareciendo frente a Juan con las piernas flexionadas y los brazos tensos a los costados del torso. Al levantarse, sus dos brazos lo siguieron y las puntas líquidas se incrustaron en el torso del híbrido de tortuga y cangrejo, conectando los golpes a la vez en una especie de cornada ascendente—. ¡Aguijón!

El brutal impacto levantó varios metros en el aire al gigante verde. Enji se apartó de un salto, cinco metros de regreso en la dirección en la que había llegado, en lo que Juan caía.

—¿Y dónde está tu hija, Juancho? No me digas que se fue a comprar leche y no volvió.

Shihahaha
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¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 21-10-2026, 02:40 AM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 25-10-2026, 02:14 AM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 25-10-2026, 06:54 PM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 27-10-2026, 04:52 PM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 31-10-2026, 10:34 PM

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