¡Hijo de tu cangreja...! | PR
#9
Al final de la carrera, Enji plantó el pie izquierdo en la arena, rotó el torso, soltó el brazo y puso toda su fuerza en su puño derecho aprovechando la propia inercia de su desplazamiento. El veneno burbujeaba sobre sus nudillos, hervía. Era la concentración más peligrosa que podía conseguir, la más intensa y nociva en cuanto a poder bruto. Un impacto de ese golpe podría derribar un edificio, dejarlo en sus cimientos y causar un desastre. ¿Qué sería entonces del caparazón de un gyojin transformado en tortuga? Sorprendentemente, la respuesta a esa pregunta iba del lado opuesto a la lógica: la pequeña tortuga, contrario al edificio del ejemplo, aguantó. Sus capas defensivas dieron la talla para contener el impacto y cuando todo el momentum se perdió, pese a verse rota alguna coraza, la tortuga seguía allí. Sus pequeños pies todavía yacían plantados en la arena mientras el puño del comodoro se había detenido por completo.

«Puto animal —pensó Enji con una sonrisa en los labios—. Mira que aguantar esto sin moverte del lugar»

La defensa de Juan era, sin lugar a dudas, la más formidable que jamás había enfrentado. Su compañero podía ser demasiado lento como para esquivar, pero ¿quien necesita esquivar cuando los golpes no te hacen daño? Para tirar abajo murallas así hacía falta un martillo de plata, mucho trabajo duro y conocer sus puntos débiles para saber dónde golpear… ¿Tenía Juan acaso algún punto débil? Tres veces lo había enfrentado y seguía haciéndose la misma pregunta. Solo conocía una estrategia contra él:

Seguir golpeando como un animal hasta no poder levantar los brazos.

—¡A ver qué mierdas has estado entrenando estás semanas, Pinza Roja! —rugió, esperando con los brazos abiertos el nuevo ataque de Juan. Su expresión, dominada por la emoción del combate, se vio interrumpida por un segundo al ver cómo el gyojin golpeaba el aire frente a él y… ¿no pasaba nada? ¿Algo había salido mal?

Enji alzó una ceja.

—¿Ah?

Justo antes de ser alcanzado por una poderosa onda de choque. No fue capaz de soportar el ímpetu de esa fuerza invisible pese a intentarlo y, mientras sus mejillas revoloteaban a causa de la presión del aire, fue arrastrado ocho metros hacia atrás antes de que sus pies pudieran volver a tocar la arena y detenerse. ¿Qué había sido eso?

«Siempre tiene algún truco bajo la manga… que cabrón»

Pero no era momento de quedarse parado. Nada más pudo detener su retroceso, Enji volvió a la carga. Saltó hacia adelante envuelto en su propio recubrimiento venenoso y la arena salió despedida a los costados por la velocidad a la que se proyectó. Corto la distancia en un parpadeó, antes de que Juan pudiera volver a preparar sus defensas. Las “manos” de esa criatura en la que se convertía durante la Masacre se transformaron en dos bolas de pincho amalgamadas en veneno rojo.

—¡Espina! —gritó.

Una finta rápida a un costado, luego un giro abrupto y, con los brazos extendidos aprovechando la rotación, sus dos puños envueltos en veneno impactaron en el abdomen del crustáceo cascarudo. El veneno salpicó en todas direcciones y Enji, en un rápido movimiento de pies, pateó a Juan en el mismo lugar del estómago y retrocedió quince metros después de haber conectado su ataque, quedándose parado de frente a Juan.

Sentía el cuerpo cada vez más pesado y la respiración cada vez más agitada. Estaba agotado, igual que la última vez. No le quedaba mucho combustible para seguir adelante. La coraza venenosa se estaba cayendo a pedazos

«Mierda»

Shihahaha
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4154 - 683 = 3471
Energia: 1750 - 1086 = 664
Espiritu: 2050 + 0 = 2050


Mensajes en este tema
¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 21-10-2026, 02:40 AM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 25-10-2026, 02:14 AM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 25-10-2026, 06:54 PM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 27-10-2026, 04:52 PM
RE: ¡Hijo de tu cangreja...! | PR - por Enji - 31-10-2026, 10:34 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)