01-10-2026, 04:22 PM (Última modificación: 04-10-2026, 07:35 PM por Korg.)
Leyenda (Guía de color)
Korg:
Habla (naranja)
Piensa (cursiva)
36 de Verano, Año 18, 20:45h
Habitación de Korg, Hachinosu
Territorio Mushoku, Nuevo Mundo
A pesar de ser verano, la noche de hoy parecía algo fresca. Me encontraba en mi habitación, la cual estaba iluminada únicamente por la luz de las velas, pues las nubes impedían que la luz de la Luna llegara hasta mi ventana. De vez en cuando miraba en aquella dirección, cerrando brevemente los ojos. Me rasqué la cicatriz de mi mano izquierda y suspiré. Abrí los ojos para ver aquello que había sobre mi escritorio - Que sorpresa, parece casi como si no hubiera sido yo el que lo ha traído y dejado aquí - sonreí, mirando a los carteles de Se Busca. También estaba, para sorpresa de nadie, aquella edición de "Teo se va de vacaciones: Atlas interpretativo del Grand Line" que me había agenciado de la oficina de Ashura, para así poder investigar más en profundidad acerca de aquel lugar que aparentemente era una gran mierda - Chika... - murmuré, pensativo, aunque aquello no era lo que tenía secuestrada mi mente en este momento - Me suena muchísimo... creo... no, estoy seguro de que lo he visto antes en algún sitio. Un nombre así no se ve todos los días - mi mirada estaba fija en aquella mujer de lengua bífida. Volví a abrir el periódico, leyendo con detenimiento palabra por palabra de las noticias que había
- Nada - me quejé, dando tres toquecitos en la madera de la mesa - Si no está aquí, tal vez esté en algún otro - me acerqué a los dos Den Den Mushi que tenía. Pensaba llamar a alguno de los ayudantes de Ashura para que me trajera todos los ejemplares que tuviera, pero entonces recordé que tenía varios periódicos en mi estantería - Sí, mejor miro aquí y me ahorro que empiece a hacer preguntas, o peor todavía, que Ashura empiece a preguntar o reirse - asentí, decidido, levantándome para ir hasta la estantería. Comencé a rebuscar, en la balda de libros y demás cosas no relacionadas directamente con cartitas - Vale, esperemos que sea este - cogí la edición de verano del año pasado, antes de ir de vuelta a la mesa. La abrí, viendo a Ashura en portada - Un nuevo héroe... Bueno, la verdad es que lo venden bastante bien, si hasta dan ganas de decirle que cuide a los chavales IS IS IS IS - continué leyendo. No había nada. Dejé el periódico sobre la mesa y volví a la estantería - Tiene que haber otro como poco. Recuerdo uno con una foto de Triana Tempesta en portada - continué rebuscando, hasta encontrarlo finalmente. Desdoblé el periódico, día uno de invierno del año pasado. En la portada, una noticia acerca de la caída de Punk Hazard a manos de los temidos y malvados Alas Negras. Bajo eso, una imagen de Triana Tempesta, aunque la perspectiva no favorecía demasiado su punto fuerte
- Vaya mujer - definitivamente, aquel era el periódico del que estaba hablando
Info
Resumen
Korg investiga y lee periódicos pasados
Karmas relevantes
Tic
Karmas
negativo
1 punto
Descripción: Tu personaje tiene un tic recurrente. [Tendrás que mostrarlo una vez por tema] (Rascarse la cicatriz de su mano izquierda)
Código: tickorg001
Charlatán
Karmas
negativo
2 puntos
Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Día 36, Año 18.
Verano.
Hora: 8:45 p.m.
Cocina del Flush Royal, Chika, Paraise.
¿Día?
¿Noche?
¿Tarde?
Difícil saberlo bajo tierra. Basuropolis la hacia sentir marchita, como si la fotosíntesis no pudiera realizarse por culpa de la falta de algo. ¿De qué? ¡Qué iba a saber ella! No era botánica. Por suerte, el reloj analógico en la habitación le dio la respuesta que buscaba: Era de noche. Así que se lavó muy bien, detrás de las orejas también. Se puso su pijama amarilla apeluchada de pato amarillo con sus pantuflas a juego. María Merlot tenia un armario muy extenso, le gustaba la ropa y Hyákinthos la dejaba comprar hasta cansarse. ¿De dónde sacaba tanto dinero el médico? De eso, obviamente… la medicina legal y altruista.
Leyó un rato un libro sobre armería. Escribió otro rato en su cuaderno. Repaso el ultimo periódico, dónde volvió a sentir tristeza por aquel pobre hombre perro ¿o era gato? Que prestaba sus servicios en una línea caliente… ¿Debería llamarlo para preguntarle si necesitaba ayuda? Seguro su Unnie, Algodón de Azúcar, Vivi y El Macho se unían a una cruzada para rescatarlo de sus proxenetas. Anoto el número, lo guardo en su den den mushi.
Al levantarse de su cómodo sitio, esa biblioteca con cojines que la Valkiria Besada por El Sol le construyo, miro cada uno de los wanteds pegados en la pared. Primero su amado médico, tan hermoso como siempre. Recordó a Thrym, que seguro estaba siendo un papá bonachón con los huérfanos del Reino de Drum. Ahí estaba la fabulosa reina Aspros. El tímido y difamado peluche VaroGanchin. El héroe comunista salvador Ashura. También había colocado algunos recortes adicionales: Su esposo de mentiras y al Malvavisco, al ver a este ultimo suspiro. ¿Qué estaría haciendo? Lo llamaría luego… para saludarlo.
Sin más salió de la habitación, se dirigió a la enorme cocina. El doctor le recomendó comer más, así que a eso iba… a asaltar la nevera como un pato hambriento de… ¿qué comían los patos? ¡Migas de pan! Se hizo un sándwich de lechuga relleno de tomate y calabacín, y además exprimió un jugo verde a base de manzana, celery y pepino. Se sentó en la encimadera a comer, no tenia hambre pero necesitaba engordar, o esa fue la petición del masculino de hebras rosadas. De pronto algo salió de su bolsillo, y se acerco a un trozo de lechuga… ¡Dos de sus piruletas! La chica les sonrió acercándoles más hojas para que comieran, quizás también querían aumentar de peso. Fue entonces cuando pensó en que aun no llegaban las quesadillas que pidieron hace ya seis días… ¿Se habrán perdido en las corrientes de la vida? Tal vez se desorientaban como ella… ¿Debería comprobar por dónde venían?
Solo una llamada.
Por salubridad.
Tanto tiempo.
Estarían dañadas.
¿Venderían comida en mal estado?
¿Por eso eran piratas?
Tenía sentido para ella.
Pero como la comerciante del grupo.
No se dejaría engañar.
Con eso en mente, y aprovechando la cercanía de la piruleta telefónica, se encargó de marcar al número que le suministraron de Quesadillas Yeguas Catatónicas.
Bere bere bere bere bere.
— Bere bere bere bere bere bara bara bara bara bara buru buru buru buru biri biri biri biri boro boro boro boro — la voz de la mestiza se dejo escuchar imitando al animal, aunque era obvio que alguien contesto al otro lado, cuando se dio cuenta de que la oían se enfoco en la conversación — ¿Hola? ¿Hablo con Quesadillas Yeguas Catatónicas? ¿Quesi? ¿Señor Paco Gerte? — preguntó dando un sorbo a su jugo para continuar — No sé si me recuerdan pero hicimos un pedido hace más de seis días, o tal vez menos, no llevo bien el tiempo, el punto es que aun no nos llega… ¿Por dónde vienen? ¿Hacia dónde van? ¿Cual es el sentido de la vida? No sé si lo saben pero al perderse la cadena de frio o calor los alimentos se dañan y luego nos dolerá la panza… lo leí en un libro de Algodón de Azúcar… — comentó con su habitual alegría dejándose caer hacia atrás para acostarse en la encimadera, se acomodo para que su cabeza quedara al lado del den den mushi al tiempo que ella veía el techo, muy alto techo — … o acaso… ¿Necesitan que los ayudemos? ¿Están en problemas? ¿Hay piratas malvados metiéndose con ustedes? Parpadeen tres veces si no pueden hablar… le diré a mi Unnie, ella es muy fuerte, los rescatará con una mano atada a la espalda y una quesadilla en la boca — la voz salió preocupada, pensando lo peor… como que fueron atacados y como eran simples piratas gastronómicos los tenían sometidos. ¡Que terrible! Pobre gente.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RESUMEN
Hola...
RESUMEN
Señor...
RESUMEN
Un placer...
RESUMEN
Resumen...
RESUMEN
Bueno...
RESUMEN
No hay. Lee.
INVENTARIO
Fijado en mi perfil.
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
KARMAS
Fijados en mi perfil.
MMROPITA
DECLARACIÓN
El usuario Korg me ha permitido entrar a su tema.
En mi perfil se indica cuando obtuve su contacto den den mushi.
- Sigo sin saber de quién fue la idea de sacar esta foto. Si todo el mundo sabe que se vería mucho mejor si le dieran más importancia a esos pedazo de brazos - negué con la cabeza, decepcionado y en parte molesto por aquella decisión periodística. Pasé página, en más de un sentido, para comenzar a leer la noticia. Trataba de la banda que lideraba Triana Tempesta y de lo malos que eran por acabar con el genio científico - Me pregunto si a Triana Tempesta no la tratan de heroína porque herirá la masculinidad de alguno en la redacción, o simplemente porque era demasiado complicado intentar vender como algo bueno eso de cargarse a un científico - me llevé la mano a la barbilla, leyendo los diferentes nombres - Muerte púrpura... con lo mucho que le gusta a Ashura el morado, seguro que este le cae bien - pensé, tratando de recordar su cara que a fuerza había tenido que ver en algún cartel - Jolyne "Gatillo Loco" Jones. Suena a peligro andante y a que si hubiera competición deportiva entre bandas de asesinos de Shichibukai, me tocaría contra ella, lo cual no se si es algo bueno o malo - continué leyendo, abriendo los ojos como platos - Espera ¿Desde cuando Ashura tiene un hijo? - me pregunté, realmente extrañado con eso de Heredero del Diablo - Hostia, sí que se lo tenía bien guardado IS IS IS IS Tendré que preguntarle la próxima vez que le vea a ver si toca pasarle pensión o si mejor hacerse los locos y decir que se han confundido de Machete Ponzoñoso cuando vengan los de servicios sociales - me guardé la nota mental, antes de pasar a la siguiente hoja.
Pasé por encima la siguiente, leyendo únicamente los titulares y admirando durante unos instantes las grandes dotes de la que parecía ser la líder del Ejército Revolucionario.
Leer la siguiente página fue, como decirlo, de cierta forma vergonzoso. No vergonzoso porque fuera algo embarazoso de ver o porque me encontrara leyendo las pajas mentales (y físicas) de dos adolescentes delante de un auditorio. Bueno, eso en vez de vergonzoso sería cuanto menos extraño. No, vergonzoso porque después de la cuarta vez que leí el titular ya no sabía si es que estaba sufriendo una embolia o si es que estaba borracho y ya no sabía leer o que se yo - ¿Qué cojones es eso de que es el alcalde el que quiere a los vecinos? - me enfadé, para qué negarlo. Me enfadé tanto que pasé de golpe a la siguiente hoja.
Y entonces, el Den Den Mushi comenzó a sonar.
Bere bere bere bere bere
Descolgué e iba a mandar a la mierda a quienquiera que hubiera tenido la mala fortuna de llamar en el único momento que recuerde en toda mi vida en el que me haya enfadado, pero escuché una suave voz cantando al otro lado. De alguna misteriosa forma, aquella voz, o más bien aquella inocente y alegre canción hizo que me olvidara por completo de lo que estaba haciendo y de que iba a mandarla a la mierda. ¿La voz de quién? os preguntaréis. Pues, ni más ni menos que la voz de Maria Merlot, presuntamente. Bueno, presuntamente porque aunque las palabras de aquel misterioso médico y mi rápida investigación apuntaban a que la joven con la que había hablado primero (la clienta número uno de Quesadillas Yeguas Catatónicas) era Maria Merlot, no terminaba de estar seguro de que realmente no fuera alguien que se estuviera haciendo pasar por aquella pirata de aspecto tan alegre, no presuntamente porque no estuviera seguro de que estaba hablando con la misma persona que al mediodía. De eso no tenía ninguna duda.
- Hola hola, señorita - saludé, bastante más alegre que instantes antes de recibir aquella llamada. No voy a negar que aquella llamada me había pillado completamente de imprevisto. Eso de pedirles un contacto y darles el número de respaldo esperaba que me sirviera para entretenerme en algún momento, pero no me imaginaba que fueran a llamarme, la verdad - Espera, espera, espera ¿cómo que hace seis días? - pregunté, completamente desubicado. Algo en mi interior me decía que aquello era imposible, pero estaba algo desorientado y nervioso. No me sonaba haber hablado con nadie hacía seis días. ¿Acaso lo había olvidado? No, sólo había hablado con una persona, bueno, tres, de quesadillas, así que sí o sí tenía que ser ella, pero eso de hacía seis días no me encajaba para nada - Ay, ay, ay. Espera, dame un momento, que pienso - nervioso, comencé a mirar a los lados, pensando en cómo ganar tiempo - Vale, un momentito. Hola hola, yo soy Pato, Pato Marte. Pido perdón por las molestias. ¿Podría, estimada y alegre señorita, proporcionarme su nombre para que busque en mi agenda su pedido y así comprobar si es que hay algún problema con ello? - mentí. No tenía ninguna agenda, pero tal vez con el nombre podría aclarar mis ideas - Mientras tanto, responderé a sus preguntas. Las dos primeras no puedo responerlas hasta que no tenga la información. Sobre el sentido de la vida, horario u antihorario, depende de hacia que lado te guste más hacer los círculos - expliqué - ¿Sabías que el cómo cierras los círculos dice mucho de ti? - pregunté. Era una curiosidad que había aprendido hacía algún tiempo y que en aquel momento y fruto de mis nervios había decidido compartir - Sí, nos aseguramos de que se mantengan las cadenas, frías y calientes. Si lele pancha será por comer demasiadas quesadillas porque están demasiado buenas - negué con la cabeza ante su siguiente pregunta, aunque no pudiera verme - No, no. Estamos bien. Es solo que hace un tiempillo se nos fue el cocinero, y claro, ahora me encargo yo de las quesadillas, y todavía me cuesta un poquito - no mentía cuando decía que ya no teníamos cocinero. Era sin duda algo triste que ya no estuviera Gaeru entre nosotros, aunque me diera alergia - Por ahora no se mete nadie con nosotros, pero descuide, señorita, si en algún momento sucede serás la primera a quien pida ayuda
Off
Bienvenida, enérgica señorita.
Me ha encantado tu post, me he reído muchísimo al leerlo.
Espero te guste la respuesta, también me he reído mucho al escribirla
Info
Resumen
Te recomiendo leer el post
Resumen muy resumido
Pasan cosas
Karmas relevantes
Charlatán
Karmas
negativo
2 puntos
Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Código: charlatan001
Mentiroso
Karmas
positivo
2 puntos
Descripción: Pocas veces dices la verdad, y la mentira se te da especialmente bien. Una vez por tema puedes hacer que un personaje o NPC crea tu mentira, mientras que sea coherente. [Incompatible con Honesto]
Código: mentiroso001
Para que te creas lo del nuevo nombre, lo de que nos quedamos sin cocinero es verdad. F por Gaeru, saludaba a veces, dependiendo de si tenía la mano ocupada o no
05-10-2026, 12:17 AM (Última modificación: 05-10-2026, 12:42 AM por Maria Merlot.)
Narrador / María Merlot
María Merlot sabía algo con certeza…
Había gente muy mala en el mundo…
Y tal vez, esos pobres Piratas Sandwicheros Quesilleros…
Eran unas indefensas victimas…
Pobre Gente…
Necesitaban un héroe o heroina.
En la mente de la mestiza, mil escenarios catastróficos se levantaron. Uno tras otro, cada uno peor que el anterior. Un pequeño restaurante, unos maleantes desalmados, destrozado todo: sillas, mesas, platos... vaciando las salsas en las paredes en arte abstracto vandálico o como le decían ahora “grafitis”, diciendo cosas terribles como “Odiamos el sándwich”, “Larga vida a la proteína”, “Dile no al borde” y quien sabe que más obscenidades. ¡Los nakamas de EL MACHO estaban en problemas! ¿Debía ir a decirle? ¡Tenía que despertar a todos los Valars! Necesitábamos navegar hasta ellos, llegar a su humilde restaurante y golpear a los que arruinaron su agujero… Porqué eso había sucedido ¿No? Por eso no llegaron las quesadillas ¿No?
María se levantó, lista para comenzar su cruzada salvadora de Piratas Gastronómicos. Salto de la encimadera, dio un mordisco a su emparedado de lechuga, un sorbo a su jugo verde. Se giró con fuerza y corrió… pero un latigazo la devolvió a su lugar — ¡Auggghhh! — gimió de dolor. ¿Qué paso? Al girarse para salir de ahí, e ignorando al den den mushi, el largo cabello se le enredó en una de las agarraderas de los gabinetes inferiores del mesón impidiendo que fuera más allá.
Hola hola, señorita.
La voz al otro lado de la piruleta la hizo congelarse en su lugar… ¿Señor Paco Gerte? Si, sonaba a él, ese cantadito rítmico y bonachón. ¡Estaba a salvo! No le habían hecho tragarse la mostaza los bandoleros… aún. Lo escuchó con atención mientras tiraba del mechón rosado atorado en la cosa esa de la gaveta. ¿Por qué parecía enredarse más y más?
Espera, espera, espera ¿cómo que hace seis días?
— Si, quita… o pon horas, minutos y segundos — le respondió inclinando la cabeza hacia un lado mientras sacaba cálculos mentales sobre el tiempo transcurrido desde la orden y la nula llegada de las quesadillas… ¡PERO COMO CULPARLOS SI ESTABAN SIENDO ATACADOS POR ODIADORES DE SÁNDWICHES! Necesitaba despertar a sus nakamas, necesitaban ir a ayudarlos rápidamente… ¿A dónde? Luego se preocuparía por eso, seguro Bartolomiau sabia o Vivi se ubicaba en la cartografía para ello.
Ay, ay, ay. Espera, dame un momento, que pienso
Ese “ay ay ay” llego hasta el corazón amable de la fémina — ¡Basta déjenlo! No le hagan tragarse la mostaza, ni el kétchup ni la mayonesa. No se quienes se atreven a atacar a los Piratas Gastronómicos dueños de las Yeguas Catatónicas pero los encontraré y los haré pagar por hacerle daño a los nakamas de EL MACHO… — respondió alarmada por la voz nerviosa y aquella onomatopeya de sufrimiento, amenazado a los ¿enemigos? de la franquicia de comida rápida.
Vale, un momentito. Hola hola, yo soy Pato, Pato Marte.
La voz regreso más calmada… ¿Pato Marte? ¿Quién era ese? ¿Por qué sonaba igual a Paco Gerte? ¿Todos los de atención al cliente tenían la misma voz? Bueno, eso tenia sentido para ella. Él hablo rápido, ella no lo pudo interrumpir. Lo escuchó con atención — Si. El pedido esta a mi nombre, María Merlot… No Chardonnay, Sauvignon Blanc, Albariño o Riesling… tampoco Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranillo o Pinot Noir… solo Merlot… ¿Sabes, no? “ese vino del paso manso y elegante, el que sabe esperar en la barca de roble, un licor que se siente, cordial y vibrante, con cuerpo de guerrero y alma de noble”— le explicó olvidando por un momento que pensaba que estaban siendo atacados, maniatados, sometidos, humillados, esclavizados, maltratados y quien sabe que más torturas humanas y no humanas — Ah…. Si, ahora que lo dices, dependiendo de hacia donde vayan las manecillas podría darle sentido horario o antihorario a la existencia misma sobre la inalcanzable utopía de lo que todos soñamos y buscamos pero no alcanzamos porque la verdadera respuesta esta frente a nosotros — en ese momento su mirada se poso sobre el vaso con el jugo verde —… medio lleno, medio vació… una cuestión de perspectivas. Es usted muy sabio, Señor Pato Venus — habló con admiración analizando a su modo extraño la conversación, creyéndose y llevando lo comentado por la voz a otro nivel de esquizofrenia premium — … los cierro hacia los lados… ¿eso es malo? — indago llevándose una mano a la barbilla pensativa sobre eso de los círculos — … no esperaba menos de ustedes. Me disculpo por dudar de su integridad gastronómica, gourmet y deliciosa — juntó ambas manos frente a ella con una sonrisa en los labios sabiendo que no llegaría ningún alimento dañado a sus amigos porque cuidaban con esmero la cadena de frio y calor.
Si lele pancha será por comer demasiadas quesadillas porque están demasiado buenas.
La sonrisa de la mestiza se amplió, y una suave risa encantadora salió de sus labios. Al principio una chispa que se convirtió en un torrente divertido ante la manera en que el hablante al otro lado del caracol rebatió su punto de la panza — … Pero Señor Pato Venus. ¡Que divertido es usted! — comento aun entre risas cautivadoras llevando las manos a su estómago — Lele pancha ahora mismo — bromeo con su juego de palabras, y porque era la verdad, hasta un par de lágrimas se le salieron.
No, no. Estamos bien.
¡Cierto! Estaban en peligro. ¿Cómo pudo olvidarlo? Aunque, acababa de decir que no. La joven frunció el ceño dudando, tal vez lo tenían amenazado… pero… ¿por qué dudar de su afirmación? O más bien negativa sobre el estatus de su bienestar. Lo escucho hablar de un cocinero ausente, y su nuevo puesto en la franquicia — Me paso igual ¿Sabes? Cuando se fue Trhym-sama, tuve que tomar su lugar, aprender su oficio… al principio fue difícil, sigue siéndolo pero lo logré… aunque sé que no soy la mejor en ello, lo hice por mis amigos y para salir del Reino de los Cerezos… Claro, no era hacer quesadillas sino navegar el Flush Royal, puedo darte tips sobre navegación si quieres... seguro encontramos una relación con hacer comida. Además, estoy segura que usted puede con esas quesadillas y sándwiches y lo que se propongan cocinar los Sandwicheros — lo animo con alegría como esperaba ser animada ella con cada nueva tarea que se propusiera, justo como lo hizo el gigante cuando la vio navegar por primera vez el barco de Valar.
Por ahora no se mete nadie con nosotros, pero descuide, señorita, si en algún momento sucede serás la primera a quien pida ayuda
— ¡Me alegra escuchar eso! De verdad me preocupe al pensar que los amigos gastronómicos de Bartolomiau podían estar en peligro — suspiró con gracia como si se quitará un gran peso de encima, y lo cierto es que eso evitaba que despertará a la tripulación y emprendieran rumbo hacia quien sabe dónde para enfrentar a quien sabe qué — ¿Entonces? ¿Si tomaron mi pedido? — volvió a preguntar tirando de su cabello por ultima vez, y logrando al fin soltarlo, lo que le permitió subirse a la encimadera de nuevo y seguir comiéndose su emparedado de lechuga — … no me sorprendería que no estemos. Quesi parecía de muy mal humor cuando tomaba el pedido, quizás fingió anotarlo pero no lo hizo, lo que sería muy desagradable de su parte y terrible para su negocio — comento dándole un mordisco a la comida, que crujió bajo sus dientes — … ¿Han pensado en meterlo en uno de esos grupos de autoayuda como los de Alcohólicos Anónimos pero este sería de Rabiosos y Sus Sinónimos? — cuestionó interesada en ayudar a ese pequeño, o quizás muy grande, costal de ira contenida. Si seguía así seguro tendría que salir con máscara a la calle por la vergüenza de ser reconocido como un irascibilillo — Por cierto… — en ese momento cayo en algo, que no sabía mucho del otro lado, solo que eran unos restauranteros — … Bartolomiau es tímido, no habla mucho. A ver, Señor Pato Venus, cuénteme sobre ustedes… ¿Dónde están? ¿Qué hacen los viernes? ¿Cómo se conocieron? ¿Les gusta leer? ¿Cuál es su sándwich favorito? ¿Tienen mascotas? ¿Azul o Rojo? ¿Si tuvieran que escoger entre un molde de sándwich redondo o triangular, cual escogerían? ¿Hay mas de ustedes o solo son Quesi, Paco Gerte y usted? Ahora que lo pienso… ¿Todos riman con Pato, Paco? ¿Es una especie de sufijo dentro de su organización culinaria? — hizo silencio por un momento, volviendo a acostarse en la encimadera — ¿Puedo ser Patun en lata? ¿Patirena en agua? ¿Patinena de noche? ¿Patineta en ruedas? — bromeo volviendo a reírse con su habitual encanto natural — ahora mismo soy una Patimaria Cuak Cuak — las risas estallaron, sin perder la gracia misma que caracterizaba a la semi sirena. El chiste provenía de que justamente su pijama era la de un patito amarillo.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RESUMEN
No existe.
INVENTARIO
Fijado en mi perfil.
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
Escuchar el nombre de aquella joven y sobre todo aquella tan extraña presentación, me ayudó a ubicarme. María Merlot. Sí, claro, si era una de las piratas sobre las que estaba investigando. Pero, ¿hacía seis días desde que hablé con ella? ¿No, verdad?. Me quedé en silencio, tratando de ubicar en el tiempo aquella conversación
- Espera, ¿qué acabo de escuchar? - me pregunté. Sentí como unas cuantas de mis neuronas murieron, tratando de procesar aquella frase acerca de manecillas, utopías, sueños y respuestas. No entendí ni papa, pero tampoco pregunté, por mi propio bien - ¿Pato Venus? - arqueé una ceja, extrañado por ese nuevo mote. ¿De dónde había sacado eso de Venus?
La cosa prometía, por lo que cerré aquel periódico que tenía delante y me senté a escuchar, centrando toda mi atención en aquella conversación. Atención que, visto lo visto, me haría bastante falta si quería seguir el ritmo de aquella alegre y enérgica mujer. Anoté aquello de los círculos, así como el tema de los tips sobre navegación. Me daban ganas de responderle al momento, pero se notaba que aquella joven estaba tan metida en lo que estaba diciendo que me daba apuro interrumpirla - Como que Rabiosos y Sus Sinónimos? IS IS IS IS IS - no pude evitar reirme con aquella ocurrencia. No solo por aquella genialidad, si no también porque aquello me hizo pensar en si al ser medio caballo, el amigo de la máscara podría terminar como un perro rabioso. Bueno, un caballo rabioso en su caso.
Tras ese comentario, me hizo un montonazo de preguntas, tantas que no me dio tiempo a apuntar todas - IS IS IS IS IS Ay ay ay - dije, no pudiendo evitar reir a carcajadas, llegando a toser de la risa que me había provocado aquel comentario - Espera un momento, Patimaria, que me duele todo de reirme IS IS IS IS - continué riendo, hasta que conseguí calmarme un poco después - Cuak Cuak, ay ay - dije mientras me secaba las lágrimas - Vale, espera un poquito y te voy respondiendo por partes a tus preguntas, ¿vale, señorita Cuak Cuak? - me costó no reírme ante aquel comentario
- Uf, uf... Bueno, empecemos. Primera pregunta - comencé a revisar mis anotaciones - Cerrar los círculos a los lados... Por lo que yo sé, no hay nada necesariamente malo en eso - expliqué. La verdad es que nunca había oído de cerrar los círculos a los lados. El que sabía de esas cosas era el oso con gabardina. Pobre Ben. No era el mejor médico, ni tampoco saludaba siempre, y también era un poco psicópata, pero no dejaba de ser un oso polar con gabardina - Mientras los cierres, no hay problema. Otra cosa sería que no lo hicieras. En ese caso, significaría que tiendes a dejar las cosas a medio hacer. ¿Seguro que te terminas la comida siempre, señorita? Espero que no te dejes ninguna de las verduras - dije, con un tono juzgador, mientras intentaba no reirme - A ver a ver, ¿qué va ahora? - pregunté, mirando la lista - Ah, sí, tips. Te vas a reir, yo soy taxista - no mentía, pues me dedicaba a llevar a gente de un lado a otro - Lo de la cocina es más un pasatiempo, para echar el rato y divertirme, como ahora - asentí - Si quieres, Patun en lata, te puedo dar algún tip también. Mira, sí, lo voy a hacer, que hoy me siento generoso. Apunta no se te vaya a olvidar. ¿Estás lista? - no esperé a su respuesta - Ahí va: Si tiendes bien, planchas la mitad. Espera, ese no era. Bueno, da igual, con ese te tendrás que quedar IS IS IS IS
Decidí entonces continuar, leyendo las preguntas que malamente había anotado - Pues ahora mismo estoy en mi habitación, que ya es tarde, ¿y tú? Espero que vayas pronto a dormir, que mañana hay clase IS IS IS - me reí por aquel maravilloso comentario - Pues los viernes suelo aprovechar para jugar a las cartitas. ¿Tú juegas? Si no lo haces, no te metas. Está muy divertido, pero es un pozo de dinero. Sobre todo con las versiones especiales. Que si brilli brilli, que si dibujo alternativo... que si edición extraña en la que por alguna razón los bosques tienen dibujo de pizza... - negué con la cabeza. ¿Quién decidió que era buena idea eso de que las tierras tuvieran dibujo de pizza? Realmente horripilante. - No leo, pero si tú quieres leer, me gusta escuchar, tampoco te voy a mentir - no iba a negar mi vena cotilla - Sandwich mejor triangular, siempre. Redondo no porque si se te cae se va rodando, y como tengas mala suerte a ver cómo lo pillas. Triangular cae, hace plof y ya
Mis notas terminaban ahí, pues casi me da algo de reirme al final - Por cierto, Patimaria. Se me olvidaba. Estaba pensando en abrir un pequeño negocio de venta de batidos. No se si será buena idea. Se va a llamar "Batidos Pato: Pato Marlos fresquitos" ¿Cómo lo ves? - pregunté - ¿A ti te gustan los batidos? En caso de que sí, del uno al diez cuánto te gustan y por qué diecisiete?
Referencia
Info
Resumen
Lo siento profe, no lo hice
Karmas relevantes
Charlatán
Karmas
negativo
2 puntos
Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Código: charlatan001
Cotilla
Karmas
negativo
1 punto
Descripción: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
Espera un momento, Patimaria, que me duele todo de reirme IS IS IS IS
La voz de Pato Venus se dejo escuchar, la diversión en su tono fue palpable a kilómetros de distancia y a través de la piruleta telefónica. María se unió a sus risas, solo fue una broma tonta la que hizo, y él lo tomo bien, tanto que estaba riendo “con ella” y eso era algo maravilloso, algo que la mestiza valoraba muchísimo. ¿Por qué? Porque las persona no la veían más allá de su lindo cascaron, pocos intentaban llegar a la mujer debajo de la capa de preciosa piel.
Ahí, acostada viendo el techo y escuchando la cantarina voz reírse… se preguntó ¿Sería igual si la estuviera viendo? Ella sabía bien el efecto que causaba en… todos. Las miradas que atraía, los suspiros que provocada, los deseos que despertaba. Sin embargo, ese momento se sintió totalmente libre de eso, aunque en líneas generales ya no prestaba tanta atención a lo que generaba a su alrededor, estaba acostumbrada. Se sentía con la él bien, justo como se sentía con sus nakamas. Estaba hablando con alguien que la veía a ella… y no al cuerpo.
Cuak Cuak, ay ay
— No, no… sin el “Ay Ay” solo el “Cuak Cuak” — intervino con la risa encantadora que en ese momento se dejaba escuchar en la cocina del Flush Royal, y más allá, quien sabe dónde, del den den mushi — ¿Señorita Cuak Cuak? — repitió después de él, levantándose de la encimadera mientras procesaba para luego reír nuevamente — Claro, Señorito Pato Patote — le dio vía libre para responder, lo escuchaba con atención.
Mientras las palabras iban llegando a su lugar, se dio media vuelta y acostó boca abajo sobre la encimadera, apoyándose con los codos y levantando los pies. La información que el hombre suministraba ella la iba repasando en su cabeza: El tema de los círculos no tenía nada de malo, por lo menos que ella los cerrará hacia los lados. Solo debía recordar cerrarlos y ya. Le hizo una pregunta, la contestaría después. ¿Un taxista? ¿A qué se refería exactamente? ¡Un tip! Eso la hizo dejar de apoyarse en los codos para pasar a reposar la cabeza sobre los brazos mirando muy de cerca a su caracolito. ¡Chisme! — Si, lo estoy. Dime Patoxista — afirmó esperando la gran revelación.
Si tiendes bien, planchas la mitad
Los labios de la mestiza se abrieron formando una perfecta “O”, al tiempo que su cabeza desmenuzaba la información. Aquella frase parecía una revelación enorme, los grillos trabajaban a mil revoluciones para encontrar el significado de la misma, y lo que la divertida voz intentaba trasmitirle. Lo primero que vino a su mente fue el hecho la vida, porque “viviéndola bien, no te arrugarás”, luego paso algo más de su día a día “haciendo las cosas bien, todo se reduce a la mitad” lo que tendría sentido, no repetirías esfuerzo y rendirías el tiempo pero también podía tomarlo como “una ropa ordenada, una ropa lista para mañana”… ¿Le hablaba de la utopía de antes? ¿Del sentido de una sociedad dónde la premisa de tomarse el tiempo para moldear un lienzo sin arrugas, llevaba a una comunión lisa de ser mejores cada día, en especial la generación de relevo? ¿Y dónde se daba? ¡En los centros educativos! ¡Eureka! Sin embargo, antes de poder intervenir con el aluvión de información que su cerebro bordó, el hombre, creía ella que lo era, siguió.
Él hablo, hablo y hablo.
Ella escucho, escucho y escucho.
¿Tú juegas?
Ahora le contaba sobre cartas. Quizás vio algo alguna vez pero no se detuvo a prestarle mucha atención. ¿En una de las cuevas comunitarias de Basuropolis seguro existía una tienda de eso? Iría a investigar después. ¡Patoxista era analfabeto! Eso la hizo hacer una mueca de compasión… ¿Cómo iba a leer los pedidos si no sabia leer? Ahora entendía porque el servicio era tan nefasto y nunca llegaron las quesadillas. Debía enseñarles a comerciar a los sandwicheros quesilleros.
Triangular cae, hace plof y ya
Ahí estaba de nuevo, otra enseñanza sabia de una voz graciosita. Su cabeza iba de nuevo a analizarla pero él la llamó por su patopodo y ella enfoco su atención al animal, al tiempo que se levantaba y sentaba cruzando las piernas. ¿Un negocio? ¡Ella era comerciante! Le encantaba la idea de tener un algo que alguien necesitará y vendérselo por una cantidad que ella… impusiera. Claro, más allá de eso... la oferta y la demanda, los mercados y como el valor lo dictaminaban los más listos, siempre le había llamado la atención.
— Si, si lo veo. Y si lo estableces en un sitio donde el calor sea insoportable, la demanda crecerá. Tienes un nicho de negocio muy bueno, Pato Genio — hablo muy enserio porque era un tema que le gustaba, la compra/venta de lo que fuera, menos esclavos, claro estaba — Me gustan… ¿17? — se sorprendió por la cifra — … Claro... porque sumándolo dan 8, y si lo acuestas… eso es lo mucho que me esta gustando hablar contigo — comento con su habitual encanto siendo totalmente honesta con la vocecita, sin buscarle un significado oculto a los diecisiete batidos — Eres muy inteligente… ¿Te lo han dicho? Y sabio también. Jamás conocí a alguien como tu… ¿Qué haces siendo atención al cliente de un negocio de comida? Sal, conoce el mundo, escribe un libro, multiplica tu conocimiento en las plazas públicas — salto de la mesa con emoción alzando las manos e idolatrándolo como el mesías de la sabiduría — ¿Sabes? Antes, cuando hablaste de "tender bien, planchar menos". Te he entendido, ha calado tan profundo en mi. Me has abierto los ojos a la Pedagogía Textil, Patoxista. No lo interpretado así, como una escuela siendo el núcleo de formación de los jóvenes del mañana para un futuro sin arrugas, haciendo una sociedad perfectamente almidónalada, sin injusticias, sin maldad… sin dolor. — la voz salió emocionada, pero lo ultimo casi lo dijo en un susurro imperceptible — Me hiciste recordar al Héroe Comunista Revolucionario del pelo puntiagudo, salio una vez en la portada del periódico... salvo un pueblo o había sido una mina de carbón... el punto es que el mundo necesita más personas como tu, como él...— ¿Qué altruista cruzada estaría haciendo el héroe? ¿Salvando gatitos de los arboles? ¿Ayudando a los abuelos a cruzar las peligrosas calles? ¿Leyendo cuentos infantiles en albergues? — … seguro eres profesor, por eso hablaste de irse a acostar temprano por las clases ¿No? ¿De qué das clases? ¿Estas planchando a los jóvenes del mañana? — pregunto con genuino interés — Yo estoy en la cocinota… es muy grande porque Bonita era muy grande, y ella nos cocinaba antes — giro 360 grados para mirar el lugar, luego tomo al animalito entre las manos — … no tengo clases mañana. Soy autodidacta pero si quieres enseñarme, puedo llamarte todos los días a esta hora… así tiendes bien la información en mi, y no tengo que quitar arrugas después… a mi mente siempre le pasa, algunos conocimientos se… arrugan — dijo haciendo un precioso mohín con los labios al recordar su terrible memoria, lastima que el hombre no pudo verla —… antes no, porque tenía miedo de comerme otra fruta maldita pero ahora si estoy comiendo más, Algodón de Azúcar dijo que tenia que aumentar de peso — respondió uno de los muchos comentarios hecho por Pato Venus — ¡Claro que como mis vegetales! Y tu debes hacer lo mismo para que crezcas grande y fuerte — lo animo, justo como solía hacer su padre cangrejo con ella — … soy vegana, así que… es prácticamente lo único que como, anota bien que mi club house es vegano, si hay algo vivo asesinado en mi comida… no podré comérmela — le recordó el pedido de antes — Me gusta el brilli brilli… no juego a las cartas pero… me gusta aprender cosas nuevas… ¿Me enseñas? ¿Es como jugar 21? ¿Apuestan? ¿Te dejan desnudo? — inquirió pensando en los juegos con penitencia que se desarrollaban aquí y allá — Entonces… tu me enseñas sabiduría y a jugar a las cartas… y yo te enseño… a leer. Me parece un trato justo… ¿No lo crees? — le propuso saliendo de la cocina, el aire estancado de la cueva la recibió, extrañaba ver las estrellas — ¿Eres amigo de Bartolomiau también? — cotillo sentándose en la fuente que se alzaba en una sección del Flush Royal — Él formó parte del equipo ganador de los juegos del detergente, además peleo en la final contra Malvavisco. Y nos ayudó a nosotros en Tequila Mani hacía mucho tiempo ya… y se ganó un pollo obeso, en Tequila Mani no, en el cielo — explicó con evidente simpatía hacia el Buccaner, al cual consideraba un nakama — … es nuestro tripulante honorario — bromeo con una sonrisa en los labios — … ¿crees que podamos visitarlo en la sandwicheria o en la quesilleria? ¡Probar en su restaurante la maravillosa comida que hacen! — propuso imaginándose un lugar muy humilde pero excelente comida. ¿Por qué humilde? Porque EL MACHO siempre iba casi desnudo, seguro no tenía dinero para comprarse ropa — ¿Pasan frio por las noches? — aquella pregunta salió con angustia imaginando a cuatro tipos igualitos a Bartolomiau durmiendo juntitos sobre un enorme cartón, intentando darse calor porque el negocio… iba terrible. Pobre Quesi, Pobre Paco Merte, Pobre Paco Gerte, Pobre Pato Marte — … tejeré una gran manta para ustedes — le prometio imaginando ahora a los cuatro envueltos como un solo bebe en una muy varonil manta rosada.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RESUMEN
Señor...
RESUMEN
Paco...
RESUMEN
Tilla...
RESUMEN
Investiqgue...
RESUMEN
Esto...
RESUMEN
Cuak cuak xD, Lee.
INVENTARIO
Fijado en mi perfil.
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
10-10-2026, 01:37 PM (Última modificación: 10-10-2026, 02:12 PM por Korg.)
Leyenda (Guía de color)
Korg:
Habla (naranja)
Piensa (cursiva)
- Señorito Pato Patote IS IS IS IS - no pude evitar reirme ante aquel nuevo nombre que mi interlocutora había decidido ponerme. No sabía la razón exacta, pero esta conversación estaba siendo de lo más divertida. No soy yo alguien que tienda a hablar demasiado, pero esta vez las palabras fluían sin que yo tuviera que hacer nada. Al igual que un arroyo fluye, bajando por la ladera de las montañas.
La joven se mantuvo en silencio, hasta que hube terminado de responder a sus preguntas. Sonreí orgulloso cuando me llamó Genio. Bueno, Pato Genio para ser exactos. Razón no le faltaba sobre el ficticio negocio de batidos que le había propuesto. Los batidos siempre entran bien, y más si hace un tremendo calorazo. Por un momento, incluso llegué a plantearme el montar un negocio de comida y todo.
— Me gustan… ¿17?… Claro... porque sumándolo dan 8, y si lo acuestas… eso es lo mucho que me esta gustando hablar contigo —
- Uno más siete, ocho, y si lo acuestas... - mi pensamiento se interrumpió en aquel preciso instante, cuando mi mente procesó lo que acababa de escuchar. Podía sentir el calor en mis mejillas. Bueno, en mis mejillas y en el resto de mi rostro. Miré a los lados, como si intentara asegurarme de que nadie me estuviera viendo. Una sonrisa sincera se dibujó en mi rostro, mientras desviaba la mirada del Den Den Mushi. No me había puesto rojo porque estuviera hablando con una joven, era simplemente que aquel comentario me había pillado muy por sorpresa. No estaba del todo seguro, pero juraría que nadie nunca me había dicho algo tan bonito. Ashura sí que mencionaba alguna cosa de vez en cuando, más en su ámbito de ser un señor que tenía que aparentar ser más malvado de lo que realmente era. Quetzalli también había dicho algo una vez, aunque creo que se refería principalmente a que mis chistes eran realmente ingeniosos. Pero no recordaba ninguna vez en la que alguien hubiera dicho que le encantaba hablar conmigo, en el sentido en el que aquella alegre y divertida joven lo acababa de decir. Pensándolo bien, yo me sentía un poco de la misma manera, aunque no sabía si al mismo grado que la señorita Cuak Cuak. Aquella conversación, más que divertida, estaba siendo... como decirlo... agradable. Sentía como si pudiera estar ahí durante horas, aunque seguramente estuviera dos días casi sin poder moverme, de lo mucho que me dolería todo el cuerpo de reirme. Había algo en María Merlot que no sabía explicar del todo. Esa inocencia, ese ingenio, la facilidad con la que sus ideas parecían fluir y esa alegría con la que envolvía todo, era un catalizador perfecto que emanaba una enorme calidez. O tal vez, simplemente que nuestras formas de ser encajaban. A mí también me estaba gustando mucho hablar con ella. Pero no podía decírselo. Decirlo ahora sería como esas veces en las que en un grupo una persona felicita a otra y luego el resto felicitan sin saber por qué ni muchas veces siquiera quien es la persona felicitada.
- Es una forma un poco peculiar de expresarlo, pero sí, claro, la escuela es el núcleo de formación de los jóvenes del mañana - volví al hilo de la conversación con aquel comentario - ¿Héroe comunista revolucionario? - me pregunté a mí mismo. ¿Acaso se refería a Kageyama? Aunque no recordaba que apareciera en el periódico, o por lo menos no como un héroe. Me limité a escuchar, pues me daba apuro interrumpir las palabras de la joven, y mi mente seguía debatiéndose sobre qué hacer. Escuché su inocente ofrecimiento para aprender de mí, así como su preocupación sobre lo que parecía era haberse comido una fruta del diablo. Pareció un poco indignada por mi comentario acerca de comerse sus vegetles, pues resultaba ser vegana. Después me preguntó acerca de las cartitas, y que quería que le enseñara - Bueno, desnudo no, pero cerca sí que pueden, sí - pensé, recordando aquel oscuro pasado.
Hablo entonces sobre el joven Barto y su participación en unos juegos del detergente, que supuse sería una costumbre local en Isla Caca, pero eso del pollo obeso sí que era algo que no sabía cómo interpretar.
Finalmente, preguntó si podría venir a visitarnos a la sandwichería o la quesillería.
- No me llamo Pato Marte, ni Paco Merte, Paco Gerte bueno, eso cuando quieras - empecé a decir, con la mayor seriedad posible, aunque no fuera demasiada - Es broma, es broma. Lo escuché el otro día y quería aprovechar para decirlo, no me lo tengas en cuenta - me disculpé por aquel mal chiste - Pero bueno, que me disperso. No trabajo en un puesto de quesadillas PERO - dije, en voz más alta, para captar por completo su atención en mis próximas palabras, una decisión de la que seguramente me iba a arrepentir - Pero, eso no quiere decir que no vayas a tener tus quesadillas y tus dos Club House veganos cuando vayamos a recoger a Barto - señalé con el dedo para darle énfasis a mis palabras, como si mi interlocutora pudiera verme al otro lado. - Tampoco soy profesor, eso ha sido idea tuya, pero lo de las cartitas es verdad, y lo de taxista, bueno, se puede llamar así, y con lo de que me gusta escuchar tampoco mentía. Y tienes una voz agradable de escuchar, por cierto - expliqué - Lo de las quesadillas y el nombre simplemente os estaba tomando un poco el pelo. Pero, me he dado cuenta de que me gusta mucho hablar contigo, María, y si vamos a ser amigos, mejor hacerlo antes que después, que si no al final vas a pensar que tengo aquí metida a toda una familia de enanos con tantos nombres que parecen primos. - continué - Entiendo que quieras colgar por haberte mentido. Pero si no, me gustaría aceptar tu oferta de enseñarte cosas. Sé de cartitas, de navegación y un poco de forjar cosillas, aunque todavía es solo teoría. Así que no se si llamar todos los días sería la mejor idea, pero puedes llamar siempre que quieras, si quieres - propuse - Y bueno, se me olvidaba. Me llamo Korg. Me llaman Korg, Ñorgo, pequeñín... no me llames Ñorgo, se me hace raro. Pero puedes llamarme como quieras. Korg, Korgi, Ñorgo no, Paco Merte, Paco Gerte, Pato Marte, Pato Venus, acabo de pillar lo de Venus, Patoxista, Pato Genio, Pato Patote o si prefieres Pakorg Tilla, que eso del chisme me gusta mucho
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Resumen
Lee. No es tan divertido pero te va a gustar.
Karmas relevantes
Charlatán
Karmas
negativo
2 puntos
Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Código: charlatan001
Cotilla
Karmas
negativo
1 punto
Descripción: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
Sentada sobre el borde de la fuente del Flush Royal, dejo al pequeño caracolito a su lado. No tenía nada contra ese lugar, aunque fuera horrible pero debía confesar que en noches como esa se sentía ahogada, quería ver las estrellas, quería respirar aire fresco. ¿Debería saltar del barco e ir al invernadero del cual escucho hablar? No, era de noche. Tal vez mañana, aunque no haría diferencia, porque la luz del sol no llegaba a las profundidades de esos túneles. Al estar distraída con el Señor Pato Marte no se dio cuenta de lo rápido que paso el tiempo, ahora recordó que lo leyó una vez… algo sobre la relatividad y como cuando la pasabas bien todo parecía ir más rápido.
Pocas veces la mestiza encontraba a alguien que la escuchará, y entendiera más allá de sus confusos pensamientos, la complejidad de estos. Y como, aunque sonaran absurdos, la verdad los recubría como una manta frágil que pocos lograban observar. En pocas palabras, debían cavar para encontrar el oro de su inteligencia bañada de una trágica experiencia. Hyakinthos, Maki D. Zennin, Bertram Gaufrid, Shin Hasegawa, Bartolomeow y más recientemente Miyori Hoshino, sin contar a los amigos que fue dejando en las islas anterior… ¿Podía incluir ya al hombre detrás del Den Den Mushi? Claro, en su corazón Pato Marte ya era un buen amigo, porque él la escucho, y eso era lo que más valoraba en el mundo… ser vista por su interior y no su exterior.
No me llamo Pato Marte, ni Paco Merte, Paco Gerte bueno, eso cuando quieras...
La voz regreso, atrayendo la mirada ámbar a la piruleta mientras parpadeaba tres veces procesando la información. ¿Qué estaba diciendo? No lo entendía. Él comento que bromeaba, que alivio saber… que no se trataba de otro hombre que solo la quería en su cama. ¿Se equivoco con el amigo Pato Marte? Imitando el gesto de Algodón de Azúcar mordió su labio inferior, intentando descifrar lo que decía la vocecita graciosa. ¿Marcó mal el número? ¿No era el de Quesadillas Yeguas Catatónicas? María llevo la diestra a la cabeza, cerrando los ojos ante la confesión de… ese mentiroso que se burló de ella.
cuando vayamos a recoger a Barto…
Con eso confirmaba algo, de todo lo que le dijo, si eran los nakamas de su nakama. Entonces... ¿Por qué se estuvo burlando de ella? ¿Acaso disfruto seguirle la corriente mientras se reía al otro lado de la línea? Pensar que esos momentos de fraternidad fueron una farsa la hizo fruncir el ceño y un poco más allá… doler su corazón. Ella realmente había disfrutado de la conversación, jamás lo tomó a la ligera. De verdad lo había estado considerando un amigo con quien compartir sus ideas estrambóticas. Lo sabia, siempre le pasaba… pocos la entendían, otros fingían hacerlo solo para obtener su atención, claro, él no la veía, su belleza no pudo ser la causante.
Y tienes una voz agradable de escuchar, por cierto...
¿Ah? El encanto de su voz, el canto de las sirenas. Empezaba a pensar que se trataba mas de una maldición de su legado que una bendición. ¿Solo fue por qué le agradaba su tonalidad vocal que la trato bien y le siguió el juego? Se estuvo burlando todo ese tiempo mientras ella realmente había abierto su corazón. Augh… como dolía verse utilizada. Uno nunca terminaba de acostumbrarse a las heridas emocionales. La mujer bajo la mirada a sus pantuflas con forma de patos mientras los ojos se aguaban un poco. ¿Qué podía hacer? ¿Gritarle? ¿Colgarle? Cualquier acción podría desencadenar una enemistad con el buen Bartolomiau, al cual apreciaba genuinamente. Además, eso alertaría a su tripulación y no quería causar una tormenta debajo de tierra. Fue culpable por pensar… que cualquier podría ser su amigo, solo por ser amigo de su amigo.
Pero, me he dado cuenta de que me gusta mucho hablar contigo, María, y si vamos a ser amigos…
¿Amigos? La mirada de la joven subió al animal. La expresión dolida de antes cambio por una desconcertada ante la revelación. La lluvia de palabras se llevó a los grillos de su cabeza, aquellos que la hacían sobrepensar las cosas. ¿Le gustó hablar con ella? ¿Iban a ser amigos? ¿Por eso estaba confesando que se hizo pasar por todos esos tipos? No eran varios, solo dos: Quesi y él, cuyo nombre aun no conocía. Diría que eso explicaba que fueran pobres solo dos atendían el negocio pero también le dijo que no se dedicaban a los restaurantes… ¿Qué hacían entonces?
Pero si no, me gustaría aceptar tu oferta de enseñarte cosas.
Si, debió colgarle pero se agradecido mentalmente no haberlo hecho, porque sino nunca hubiera podido escuchar su versión, y que esperaba que fueran amigos de verdad. Tal vez solo le mintió con lo de los chorrocientos nombres… tal vez todo lo demás fue cierto y su mitomania fuera nada mas a nivel sustantivo. ¿Enseñarle? ¿Él sabía de artesanías y mejor aún, de navegación? Esa infromación la hizo dejar de morder el labio. Podría ayudarla a ella con la creación de cosas y a Vivi con la navegación de aquellos mares bravos. María la mayor parte de sus conocimientos los aprendio por su propio esfuerzo, por eso saberse que podía tener un maestro la lleno de emoción. Como cuando subió la montaña de bonsais gigantes y conoció al Maestro Bacalao, o cuando Trhym-sama le enseñaba navegación, o cuando aprendió con Santangelo la magia de ver si ver, o el entrenamiento con Hyakinthos… ahora, la vocecita se ofrecía a ayudarla. Su corazón se sobresalto con regocijo, le gustaba aprender aunque se le diera fatal.
Y bueno, se me olvidaba. Me llamo Korg. Me llaman Korg, Ñorgo, pequeñín... no me llames Ñorgo.
¿Korg? ¡Korg! Se llamaba Korg… no debía olvidarlo… Korg, Korg, Korg… jamás decirle Ñorgo… ¿Qué significaba Ñorgo? La cotilla en ella salió a flote pero se detuvo para sonreír ante las palabras que siguieron, una sonrisa que fue apoderándose de sus labios y alumbrando su expresión, que paso de afligida a alegre con las ultimas locuciones. Él no se burlo, solo estaba bromeando porque era alguien travieso pero confesó, dejando de lado las mentiras y dando inicio a una nueva partida sin máscaras, para reírse con ella.
— … me mentiste — su voz salió neutral, no tan alegre como antes, reiterando lo que ya sabían ambos — … no sé si pueda ser amiga de alguien que me mintió… — musito tomando al den den mushi y acercando su cabecita a la boca — … adiós — sentencio con frialdad colgando la llamada, al tiempo que una sonrisa juguetona se iba apoderando de sus labios — … uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho… — empezó a contar caminando hacia la proa, con su cabello balanceándose detrás de ella — … nueve, diez, once, doce, trece… — corrió el ultimo tramo hasta llegar al mascaron con forma de Cara Melo dónde se subió de un salto, cruzo las piernas y se dejo caer para sentarse — … catorce, quince, dieciséis… y diecisiete — finalizo marcando de nuevo al numero de Korg…
Bere bere bere bere bere.
— Bere bere bere bere bere bara bara bara bara bara buru buru buru buru biri biri biri biri boro boro boro boro — siguió el tono cantarin del caracol, como lo hizo al inicio. Cuando escucho que respondían procedió a hablar — Buenas noches. Se encuentra el Señor Kouuuurg — con su habitual encanto y simpatía, pronunciando de forma extraña su nombre, pero así lo entendió — ¿Por qué no te gusta que te digan Ñorgo? ¿Qué significa? — cotillo bajando el volumen de su voz, después de todo preguntaba por un chisme — … si vamos a ser amigos, debería de saberlo… ¿No crees? — la sonrisa que acompaño la afirmación dejo claro que el aura de sintonía natural que rodeaba a la mujer podía transmitirse en su voz llena de fascinante personalidad — … también acepto que seas mi Maestro… Maestro Kourg y yo seré tu maestra de lectura, Maestra María… aunque… ¿Sabes leer o mentiste sobre eso también? — cuestionó dudando ahora de su analfabetismo — Por cierto, si no son Piratas Gastronómicos... ¿Qué tipo de piratas son? A mi Unnie le gusta la música, a Algodón de Azúcar y a mi viajar por el mundo, a Vivi también le gusta la música, por eso se unió a nosotros… por lo que... supongo que somos una especie de piratas musicales viajeros… — explicó un poco sobre las Valar, ella solo quería estar con sus nakamas así que al final del día no le importaba la esencia de Valar porque ella la interpretaba como “familia” — ¿Kourg, puedo cambiar el club house por una ensalada? Pedí eso porque pensé que era lo que vendían. Ensalada de frutas pero por favor, nada de frutas malditas… esas no me dejan nadar. Y libros, si encuentras libros interesantes tráelos, te los comprare a un buen precio. También me gustan las cosas bonitas, únicas e irrepetibles... — propuso pensando en que no sabía donde estaba Korg pero seguro habían libros de ese sitio, y eso era información nueva para ella, aunque cualquier cosa interesante estaría bien, la verdad — … ¿Qué has forjado? Yo cree unas preciosas pulseras para toda la tripulación, incluido Bartolomiau. Cuando vengas te las mostrare, cada una tiene un color distinto, la mía es azul celeste como mi cabello — comento, aunque actualmente su cabello era rosado, pero el significado del color de su accesorio era ese, igual, él no la estaba viendo, no es como si tuviera su wanted frente a él y viera que era pelirrosada ahora.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RESUMEN
¡Mentiste!
RESUMEN
Terrible...
RESUMEN
Por eso...
RESUMEN
No creciste...
RESUMEN
Toma tu resumen.
RESUMEN
Cuak cuak xD... Lee.
INVENTARIO
Fijado en mi perfil.
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
13-10-2026, 05:19 PM (Última modificación: 13-10-2026, 06:20 PM por Korg.)
Leyenda (Guía de color)
Korg:
Habla (naranja)
Piensa (cursiva)
Terminé de decir aquellas palabras, las cuales dieron paso a un tenso silencio. Lo fácil hubiera sido no decir nada, y seguir con todo aquello. Simplemente tenía que limitarme a seguir con aquella farsa y seguramente nunca se diera cuenta. Pero no era eso lo que quería, no. María Merlot me caía genuinamente bien. Habíamos hablado poco, pero aun así habíamos conectado de una manera especial. Aquella chavala me había dado la impresión de ser alguien con quien podía estar completamente a gusto,y no solo eso, estar a gusto y divertirme un montonazo. Las relaciones interpersonales son realmente complicadas. Se me dan peor que el mazo aquel que tenía un combo con la druida y la visir. O aquel otro del amuleto y el titán. Pensar en eso ya hacía que me diera dolor de cabeza.
Pero había una cosa que sí que sabía de relaciones interpersonales: "Una amistad que parte de una mentira, o es un engaño o está destinada al fracaso" Y yo no quería ninguna de esas dos.
... me mentiste ... no sé si pueda ser amiga de alguien que me mintió... adiós
No dije nada. No había nada que pudiera decir. Aquello había sido culpa mía y solo mía. Me acerqué al Den Den Mushi y comencé a marcar - M 4 R 1 N 3 T 3...0 D... - cada botón presionado, cada click, pesaba como una losa. Quería volver a llamar. Bueno, no había llamado yo en primer lugar, pero se entiende. Quería llamar, disculparme otra vez - No es para nada una buena idea. Seguro que si llamo va a parecer que estoy desesperado, o algo peor - colgué, cerrando los ojos y suspirando.
Bere bere
Aquel mismo Den Den Mushi comenzó a sonar. Era imposible que fuera ella. Tenía que ser alguien que se hubiera confundido, seguro. Acerqué la mano y descolgué. Bueno, eso hubiera hecho si no estuviera tan nervioso.
Bere bere
Traté de estirar el brazo derecho para alcanzar el comunicador, mientras con los dedos de la mano izquierda me rascaba la cicatriz de esa misma mano. Traté de contener el temblor de mi diestra, sin éxito
Bere
Con un súbito movimiento descolgué y me limité a escuchar. Era ella. Aquella cancioncita y sobre todo esa voz eran inconfundibles. Aquello no hizo más que ponerme más nervioso
Buenas noches. Se encuentra el Señor Kouuuurg
Parecía que había escuchado mi nombre, lo cual no sabía si era algo bueno o malo.
¿Por qué no te gusta que te digan Ñorgo? ¿Qué significa?
Me preguntó por aquello que le había dicho sobre cómo me llamaba Quetzalli. Posiblemente buscara burlarse de mí, lo cual tenía más que merecido después de haberla mentido de esa forma.
si vamos a ser amigos, debería de saberlo… ¿No crees?
Los nervios que me invadían se esfumaron con aquellas palabras - si vamos a ser amigos... - murmuré inconscientemente, sin saber exactamente como responder a sus palabras.
- Hola hola hola, hola? Mari Mari María, Me escuchas? - dije con una ancha sonrisa en mi rostro, sentándome en la mesa junto a aquel caracol parlanchín - Me escuchas? Espero que sí. Yo creo que te escucho mal. ¿Has dicho algo de ser amigos? IS IS IS Es broma, sí que te he escuchado, María - respondí a sus palabras - Que qué significa Ñorgo... pues la verdad es que no sé. Es como me llamaba el amigo de las alas, pero no sé, suena un poco raro. Mira repítelo en alto muchas veces y tú también te vas a dar cuenta - respondí a aquella duda que la joven tenía - Yo sí que se leer. La que dijo que no se leer fuiste tú, Maestra María - dije con un poco de queja en mi voz - Aunque, seguro que la Maestra María sabe algún tip de lectura que me pueda enseñar. No crees? - respondí, haciendo una contrapropuesta.
- Que tipo de piratas somos... - dije mientras me llevaba una mano al mentón. Me quedé pensativo unos instantes, buscando la forma de responder a aquella pregunta - Buena pregunta esa. No sé si estaremos a la altura de unos piratas musicales viajeros, pero el amigo de la máscara es todo un artista, y al amigo de los cuernos y los malos humos le gusta bastante eso de dar viajes - no vi necesario explicar que tipo de viajes le gustaba dar, pues no estaba del todo seguro que no fuera a salir huyendo al ver a Ashura dar machetazos a todo lo que hubiera por delante.
- No, no, no, no. Lo siento, señorita Patimaría Cuak Cuak, mi nueva patiamiga - negué frenéticamente - Las cosas no funcionan así. No puedo cambiarte el Club House por una ensalada de fruta. Algodón de Azúcar ha dicho que tienes que aumentar de peso, así que por algo será - no sabía quien era aquel Algodón de Azúcar que ya había mencionado un par de veces. Lo único que sabía de él era que debía ser médico, muy seguramente el médico de su tripulación. Inevitablemente, me vino a la cabeza la duda de si usaría gabardina o no - Así que además de los dos Club House veganos, tendrás tu ensalada de frutas, sin frutas malditas. Todo gratis, cuando te lleve las quesadillas. Y recuerda, come con moderación que si no luego lele pancha - aquella afirmación me generaba demasiada curiosidad como para no intentar indagar más al respecto - Me vas a tener que hablar más de esa fruta maldita, que me muero de curiosidad. Si quieres libros, antes he visto alguno que parecía interesante. Estaban "Teo va a la playa", "Teo fuega con fuego: Guía de comida exótica" y "Teo aprende a darle una nueva vida a los órganos ajenos" - hice un poco de memoria - Había también uno que sonaba muy interesante, pero justo ahora mismo no me acuerdo. Si lo recuerdo en algún momento te lo digo
- Pues, si te soy sincero, todavía no he forjado nada. Pero tengo un par de cosas en mente. Es solo que conseguir los materiales es algo engorroso, así que entre una cosa y otra lo he ido dejando y no me he puesto con ello - expliqué, suspirando con cierto cansancio por el simple hecho de pensar en aquello.
- Oh, espera, ¿tienes el pelo azul celeste? - pregunté, sorprendido. Creía recordar que en el wanted el pelo de la joven no era azul. No recordaba bien el color ahora mismo, pero estaba seguro de que azul no era, vaya - No he conocido a nadie con el pelo azul. Bueno, estaba pensando y no he conocido a mucha gente con pelo de color especial - expliqué - Menos mal que no tienes el pelo rojo, si no me hubiera asustado. Que todo el mundo sabe que las pelirrojas no son de fiar
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Aclaraciones
Espero el post esté bien, solo me he podido leer tu resumen
Karmas relevantes
Charlatán
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Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
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1 punto
Descripción: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
La ausencia de corrientes de aire causaba que ese lugar se sintiera viciado. La joven con la pijama de pato amarillo y el den den mushi en la mano esperaba las respuestas del otro lado. La sonrisa genuina en los labios rosados transmitían lo mucho que disfrutaba de ese intercambio, y la cotilla en su interior resguardaba en su memoria cada dato importante de las confesiónes del antiguo Pato Venus. ¡Korg! Ese era su nombre real, por un momento parpadeó a la nada como si lo hubiera visto, escuchado o leído en algún lado… pero su cabeza nunca colaboraba.
Hola hola hola, hola? Mari Mari María, Me escuchas?
Ahí estaba de nuevo, luego de un susurro inentendible, la voz graciosilla — Si, si, te escuchó... — respondió enseguida pensando que quizás en el mascaron del Flush Royal la señal caracolistica era fatal… aunque… ¡Ella habló muchas veces por piruleta desde ahí! ¿Le estaba tomando el pelo de nuevo? ¡Así que era ese tipo de personas: Un Bufón! Y su pensamiento fue confirmado por sus palabras próximas seguidas de aquellas risas tan peculiares y altas, eso causo que ella también riera… eran contagiosas.
Lo siguiente fue toda una avalancha de información tan random como ella misma las hacía, lo que la maravilló y alegró en partes iguales. La maravilló porque le gustaba obtener información, cualquiera, era su vena chismosa actuando. La alegró porque él era igual de parlanchina que ella, algo poco habitual de encontrar. Comento sobre un misterioso amigo con alas que lo llamaba así… ¿Otro pollo? — Ñorgoñorgoñorgoñorgoñorgoñorgoñorgoorgoorgoorgoorgoñorgo ¡Bingo! — repitió como le fue solicitado, parecía trabalenguas, antes de enredarse más bromeó evocando la palabra de un juego de mesa — No me parece raro, no lo entiendo pero si a ti no te gusta, no te diré así, Kourg — declaró con convicción, María siempre cumplía con su palabra — Es verdad, fui yo… pero tu no lo negaste… ¿Eres abogado? — preguntó aunque no esperaba respuesta, tenía una labia muy fácil para mentir y salirse por la tangente con vacíos argumentales fuertes como uno de esos hombres odiados por el sistema, amados por los antisistemas — … tendré que filtrar mis trucos de lectura. Me pongo un lápiz de cuando en cuando, en la boca para hablar más fluido, si quiero llevar información al mundo debe entendérseme con claridad ¿No crees? — divagó pensando en su sueño de comercializar información. Estuvo escribiendo mucho, leyendo aun más… le quedaba un largo camino por recorrer pero el tiempo no era problema, porque mientras estuviera con sus nakamas todo fluiría con armonía y perfección, ellos al final del día… eran su sueño hecho realidad.
pero el amigo de la máscara es todo un artista, y al amigo de los cuernos y los malos humos le gusta bastante eso de dar viajes
Al parecer los amigos de Bartolomiau no eran tan diferentes a Valar, quizás por eso el Buccaner se sintió tan a gusto a su alrededor. Había un enmascarado artista, seguro llevaba máscara por ser feo pero ella no juzgaba a nadie por su apariencia… inmediatamente pensó en un artista bailarín… ¿Por qué? ¿Por qué no? Luego frunció el ceño cuando hablo del “cornudo” pobre hombre cuya pareja le había puesto cuernos figurativamente, por eso le decía el “amigo de los cuernos” ¿Verdad? Las personas deberían ser fieles o cuando se arrejuntaran indicar que no lo serían, justo como lo hizo ella cuando se caso en el foso… no prometió fidelidad solo enviar postales, y ahora que lo recordaba, debía escribirle una a su esposo de mentiras sobre esa sucia isla ¿Él se uniría a su ONG Saneadora? Seguro que si, por algo era un perfecto marine pelirrojo.
Algodón de Azúcar ha dicho que tienes que aumentar de peso, así que por algo será.
— ¿Cómo lo sabes? Acaso… ¿Algodón de Azúcar también es tu médico de cabecera? ¿Verdad que es el mejor médico del planeta azul? Con su lindo rostro, sus cálidos ojos amarillos, su precioso color de cabello… es extraordinario — finalizó con un audible suspiro lleno de admiración y amor. La mestiza idolatraba a su doctor, por eso pensó que él también era su paciente, no recordó que lo comentó antes en la conversación... lo de aumentar de peso — … si, lo sé… gracias por traer ambos, prometo comerlos hasta el último bocado. Es que él cree que estoy delgada y quizás haya estado evitando comer… pero es que… es complicado pero ya no, todo lo que esta en el Flush Royal es comestible, no debo tener miedo de que suceda de nuevo… — intento explicar que por culpa de la fruta del diablo que comió en el Reino de Drum, tuvo miedo de comer otras cosas, eso la hizo adelgazar pero estaba recuperando carnita en su cuerpo.
Y recuerda, come con moderación que si no luego lele pancha
Las palabras gratis y lele la hicieron sonreír, dejó al animal en sus piernas mientras ella apoyaba las manos hacia atrás mirando el techo de la cueva — … ¿comer con moderación? Lo aprendí a las malas, el primer día de la Misión Engordar como el Trasero de mi Unnie, terminé vomitando todo por la borda… ¿Acaso no lo escuchaste? Fue durante la llamada a Quesadillas Yeguas Catatónicas… — comentó con un suspiro resignado — ¡Si, muy maldita! Eso dijo el primo gyojin mono en el cielo… por eso me exorcizó, y me dejo su pata en el vientre. Es como un tatuaje… — se incorporó llevando una de las manos a su vientre, ahí dónde descansaba la cicatriz — … me hacia ver como una cebra, con rayas blancas y todo eso pero conservaba mi cabello, y también podía ser como una... cosa mitad humana y mitad cebra... ¡Un centauro!… se sentía antinatural ¿Sabes? Soy un atún del mar, no una yegua de la tierra — suspiro con pesar recordando como esas dos mitades chocaban y la confundían — ¿Teo? Me gustan como suenan todos, seguro a Algodón de Azúcar le interesaría el de "Teo aprende a darle una nueva vida a los órganos ajenos". ¡Tiene un corazón de dinosaurio en su cuarto especial! — habló refiriéndose a los títulos de los libros y luego recordó aquel frasco que tanto llamaba su atención, el que contenía un órgano tan complejo... complejo como el suyo... que cuando ella pensaba en las radiantes estrellas se estremecía en favor de una en particular. Entonces hablo de materiales, y una idea vino a su mente — ¿Qué materiales necesitas? Basuropolis esta llena de basura y la basura de unos es el tesoro de otros, o eso dijo el señor de la tienda y mi Unnie… tal vez pueda conseguirte lo que necesitas… si me dices exactamente qué necesitas. ¿Me gusta sabes? Buscar materiales, diseñar los objetos en mi cabeza, ir dándole forma a lo que parece un sueño pero con paciencia y dedicación se vuelve realidad… por eso me gusta ser una forjadora, por eso es genial ser una artesana. ¡Somos increíbles, Kourg! — la emoción en su voz fue palpable, la simpatía encantadora se desbordaba por cada palabra pronunciada.
¿Tienes el pelo azul celeste?
Preguntó, ella sonrió y más cuando dijo que no había conocido a nadie con colores de cabellos especiales — ¿Ni rosado pastel? ¿O anaranjado naranja? ¿O verde negruzco? ¡Te encantará conocer a Valar! Y si gustas puedo trenzarte el cabello con un mechón de cada color como lo hice con Bartolomiau, aunque a él solo fue rosado y anaranjado porque mi Unnie estaba calva y mi cabello no estaba azul — le propuso pensando en aquel peinado que le hizo a EL MACHO.
Que todo el mundo sabe que las pelirrojas no son de fiar
Esas palabras la sorprendieron. ¿Las pelirrojas no eran de fiar? — No, no, no. Estas confundido Kourg, los que no son de fiar son los rubios. ¡Eso todo el mundo lo sabe! — refutó a su oyente recordando lo feo que eran aquellos con el cabello radiante como el sol, viéndose como cadáveres ante sus ojos por el contraste — Tu nombre me suena de algo pero no logro recordar de qué… o será que Kourg es un nombre muy común… María también lo es… aunque no he conocido a otra… ¿Sabes? Mientras estuvimos en el cielo aprendí trucos de pollos… no eran patos cuak cuak sino pollos pio pio — bromeó riendo ante su tonto chiste — … la Maestra María podría enseñarte a ver sin ver… — le comento bostezando adorablemente ¿Cuánto tiempo había pasado ya desde que inicio esa conversación? — … mis amigos me dicen MM, ahora que lo eres también puedes decirme así si quieres… — agrego cerrando los ojos solo un momento luego los entreabrió — … dime Kourg… ¿Te unirás a mi ONG… saneadora de Basuropolis? — cuestionó alargando las frases, tal vez ya iba siendo hora de dormir.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RESUMEN
María habla... mucho.
INVENTARIO
Fijado en mi perfil.
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.